Bonnie Watson Coleman cumple su cuarto mandato en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, como continuación de una carrera de servicio público dedicada a defender las necesidades de las familias de Nueva Jersey y el trato equitativo para todas las personas. Primera mujer negra en representar a Nueva Jersey en el Congreso, Watson Coleman es miembro del Comité de Asignaciones y del Comité de Seguridad Nacional, donde preside el Subcomité de Seguridad del Transporte y Marítima, y es vicepresidenta general (Vice Chair at Large) de la Bancada Progresista del Congreso.1
La labor de Watson Coleman en la Cámara se basa en su convicción de que, en Estados Unidos de América, hay un mínimo por debajo del cual nunca debemos permitir que caiga ningún niño, ninguna familia ni ninguna persona. Consciente de que millones de personas luchan cada día solo para llegar a fin de mes, su trabajo legislativo busca cerrar la brecha para estos estadounidenses y asegurar que la nación más rica del mundo no permita que millones vivan por debajo del umbral de pobreza; que no permita que los grupos vulnerables sufran las consecuencias de las infracciones ambientales; que no permita que los márgenes de ganancia definan los criterios ni los motivos del encarcelamiento, y que no permita que los prejuicios pongan fuera del alcance de las familias trabajadoras necesidades cotidianas como el seguro de automóvil. Ha presentado legislación para resolver problemas como estos, entre ella:
- La Healthy MOM Act, que permitiría a las mujeres inscribirse en un seguro médico o cambiar su cobertura si quedan embarazadas;
- la End For-Profit Prisons Act, que prohibiría al gobierno federal contratar con empresas de prisiones con fines de lucro;
- la SAFER Pipelines Act, que reformaría el proceso de aprobación de gasoductos supervisado por la Comisión Federal Reguladora de Energía;
- la Customer Non-Discrimination Act, que modificaría la Civil Rights Act of 1964 (Ley de Derechos Civiles de 1964) para prohibir la discriminación por sexo, orientación sexual e identidad de género en los “establecimientos públicos”, como escuelas, instalaciones recreativas y tiendas
- La Pursuing Equity in Mental Health Act, legislación para abordar las disparidades en el acceso, la atención y el estudio de los problemas de salud mental entre las personas de color;
- La Improving Diaper Affordability Act, para eximir de impuestos la compra de pañales;
- La Prohibiting Auto-Insurance Discrimination (PAID) Act, para poner fin al uso de los ingresos, el nivel educativo y otros factores ajenos al historial y la capacidad de conducción en la fijación de las tarifas del seguro de automóvil;
- La Guaranteed Income Pilot Program Act of 2020, para establecer un programa piloto nacional que evalúe los resultados de un programa de apoyo a los ingresos con financiamiento federal, de modo que más familias estadounidenses no sufran consecuencias financieras permanentes ni una pobreza duradera por una sola crisis inesperada.
Watson Coleman es hija del legendario legislador estatal John S. Watson, y su servicio en el Congreso continúa un legado familiar de servicio público y de lucha por las mujeres, las poblaciones económica y socialmente desfavorecidas y otros grupos vulnerables de nuestra sociedad. Antes de ser elegida representante del 12.º Distrito Congresional de Nueva Jersey, Watson Coleman cumplió ocho mandatos consecutivos en la Asamblea General de Nueva Jersey y rompió barreras raciales y de género al convertirse en la primera mujer negra en ocupar los cargos de líder de la mayoría y de presidenta del Comité Estatal Demócrata de Nueva Jersey. Durante su etapa como líder de la mayoría, Watson Coleman convocó una serie de audiencias públicas que se extendió durante un año sobre la reforma de los programas de reinserción de personas excarceladas, al tiempo que condujo por la Asamblea una legislación sobre la rehabilitación y la liberación de presos que el New York Times calificó de “modelo para el resto del país”.
En 2016, Watson Coleman fundó junto con dos de sus colegas la Bancada del Congreso sobre Mujeres y Niñas Negras (Congressional Caucus on Black Women and Girls), la primera bancada dedicada a situar en el centro de los debates de política del Congreso tanto los enormes desafíos como los increíbles logros de las mujeres negras. Además de seguir copresidiendo la Bancada sobre Mujeres y Niñas Negras y de su papel en la Bancada Progresista, Watson Coleman es miembro activo de la Bancada Afroamericana del Congreso (Congressional Black Caucus), la Bancada del Congreso sobre Asuntos de la Mujer, la Bancada del Congreso por la Igualdad LGBT y la Bancada Asiática y de las Islas del Pacífico del Congreso.
Watson Coleman se graduó de Thomas Edison State College y ha recibido doctorados honoris causa de College of New Jersey, Rider University y Stockton University. Es miembro de la hermandad Alpha Kappa Alpha Sorority, Inc. y copresidenta de la tropa honoraria de Capitol Hill de las Girl Scouts of America. Reside con su esposo, William, en Ewing Township. Tienen la bendición de tener tres hijos, William, Troy y Jared, y tres nietos, William, Ashanee y Kamryn.
DESARROLLO ECONÓMICO
Creo firmemente que todo estadounidense tiene derecho a la búsqueda de la vida, la libertad y la felicidad. Para alcanzar el sueño americano y cerrar la brecha de desigualdad de la riqueza, los estadounidenses necesitan un salario digno. He sido una de las principales impulsoras de la campaña “Raise the Wage” para aumentar el salario mínimo en Nueva Jersey, y me comprometo a ayudar a todos los estadounidenses a dar una vida digna a sus familias. Recientemente, los legisladores de Nueva Jersey llegaron a un acuerdo para elevar el salario mínimo del estado a $15 dólares por hora. Los estadounidenses de clase trabajadora y media merecen reformas tributarias que los beneficien y los ayuden en su esfuerzo por mejorar su situación financiera. Por eso presenté la Earned Income Tax Credit Modernization Act, para aumentar la estabilidad financiera de los cuidadores y de los estudiantes que cursan estudios superiores y de posgrado. También he patrocinado la Wage Theft Prevention and Wage Recovery Act, que ayuda a recuperar los salarios robados, combate el robo de salarios y previene las infracciones en materia de salarios y horarios. Es un problema que he trabajado por resolver para ayudar a garantizar la estabilidad financiera y la equidad en los lugares de trabajo.
Desde que estalló la burbuja inmobiliaria, los mercados de vivienda han sido inestables y las tasas de ejecuciones hipotecarias han aumentado. Los propietarios esperan que su vivienda sea una inversión a largo plazo y usar el patrimonio acumulado para ayudar a pagar la educación, la jubilación y otros gastos importantes. La pérdida del hogar de una familia socava la estabilidad, la salud y la vitalidad económica de los vecindarios. Las ejecuciones hipotecarias también provocan el abandono y el deterioro de las propiedades, lo que genera presiones adicionales sobre los gobiernos locales y el gobierno federal y deprime el valor de las viviendas en la comunidad circundante. Cuando fui miembro de la legislatura de Nueva Jersey, patrociné el Fondo de Estabilización de Nueva Jersey (New Jersey Stabilization Fund). Estos proyectos de ley buscaban proteger a los propietarios de las estafas de supuestos asesores en ejecuciones hipotecarias y generar fondos para ayudar a cubrir los costos de servicios legales de las personas en riesgo de perder su vivienda. Seguiré luchando por crear comunidades fuertes y sanas ayudando a los estadounidenses a conservar sus hogares.
La vivienda es un derecho humano, y cada estadounidense sin hogar es una persona a la que su país le ha fallado. Como parte de mi lucha por comunidades fuertes y sanas, he copatrocinado la Keep Your Home and Prevent Homelessness Act (H.R. 2292). Este proyecto de ley propone distribuir unos $2 mil millones entre propietarios, inquilinos y personas sin hogar durante la crisis de la vivienda. También he redoblado mis esfuerzos en materia de vivienda asequible al copatrocinar la Affordable Housing and Area Media Income Fairness Act of 2022. Esta ley busca aumentar la oferta de vivienda asequible y reducir sus alquileres, así como revisar los cálculos del ingreso medio del área a efectos de la asistencia federal para la vivienda de bajos ingresos, entre otros fines. Todo ello forma parte de los esfuerzos por garantizar una vivienda equitativa y accesible para todas las comunidades.
Modernizar la infraestructura del país y apostar por la innovación es fundamental para volver a encauzar nuestra economía. La inversión pública en proyectos de infraestructura, como la modernización de los sistemas de transporte público y de los puentes, ayudaría a crear empleos para miles de estadounidenses. Apoyo activamente el Proyecto Gateway para aumentar la capacidad ferroviaria entre Nueva York y Nueva Jersey, porque traerá miles de empleos a Nueva Jersey y aliviará el tráfico para quienes viajan a diario al trabajo. Para seguir mejorando el empleo en todo el país después de la pandemia, he copatrocinado la Workforce Innovation and Opportunity Act of 2022 (H.R. 7309). Esta ley otorga más fondos y amplía los programas que revisan las inversiones en la fuerza laboral, la rehabilitación vocacional, el empleo, la capacitación y la alfabetización.
Además de financiar la infraestructura, apoyo con firmeza la inversión en investigación y desarrollo. Impulsar la innovación en sistemas como la atención médica, la banca y las telecomunicaciones incentivará el desarrollo de nuevas tecnologías que podrían mejorar la vida de muchos estadounidenses. Para mantener en Estados Unidos los empleos bien remunerados en industrias como el comercio y la manufactura, debemos negociar acuerdos comerciales justos para los trabajadores estadounidenses y crear códigos tributarios que incentiven la inversión en nuestra economía.
Al inicio del 116.º Congreso, fui designada para el Comité de Asignaciones, que ayuda a fijar los niveles de financiamiento de los departamentos, agencias y programas federales. Como expresidenta del Comité de Asignaciones de la Asamblea General de Nueva Jersey, es un honor para mí formar parte de este comité fundamental. Las decisiones que se toman en el Comité de Asignaciones son un reflejo directo de nuestros valores como nación. Mostramos nuestros valores cuando decidimos adónde van nuestros recursos. Lo que consideramos importante se hace evidente al elegir entre comprar más equipo militar o financiar adecuadamente a los inspectores de la EPA que garantizan que nuestras comunidades tengan agua y aire limpios, y entre reparar nuestras carreteras e invertir en infraestructura o pagar subvenciones a las empresas de petróleo y gas para que encuentren nuevas formas de perforar y dañar nuestro medio ambiente. En el 117.º Congreso, seguiré luchando por los valores que mis electores me eligieron para representar: las necesidades de las familias trabajadoras, la protección de nuestro medio ambiente y las políticas que promueven un crecimiento económico justo.
EDUCACIÓN
Como servidora pública, estoy en una posición privilegiada para abogar por una educación accesible y de alta calidad para los niños del país. Me comprometo a brindar a cada niño la oportunidad de estudiar en un entorno inclusivo, seguro y estimulante que fomente el pensamiento crítico e independiente y prepare a los estudiantes para carreras profesionales satisfactorias. Con el apoyo del Congreso hoy, podemos promover un sistema educativo positivo y empoderador para el futuro de nuestro país.
Por ejemplo, como miembro del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes y de su Subcomité de Trabajo, Salud y Servicios Humanos, Educación y Agencias Relacionadas, solicité expresamente y conseguí fondos en el presupuesto de 2023 para revitalizar la Biblioteca Pública de East Brunswick como centro comunitario y de aprendizaje.
Además, soy consciente de hasta qué punto la educación hace posible la movilidad económica y la libertad personal y profesional. Por eso es fundamental que todos los jóvenes estudiantes tengan acceso a oportunidades que les permitan alcanzar sus metas. Fiel a esta convicción, he defendido durante mucho tiempo la accesibilidad patrocinando y apoyando leyes que respaldan a los niños y las familias en situación de riesgo. Por ejemplo, he copatrocinado la Ending Punitive, Unfair, School-based Harm that is Overt and Unresponsive to Trauma (Ending PUSHOUT) Act (HR 2248), que busca poner fin a la expulsión punitiva de las niñas de color de las escuelas e interrumpir el camino que lleva de la escuela al encierro.
Por esta razón he encabezado la lucha contra las disparidades raciales en nuestro sistema educativo que afectan las experiencias de los niños y su capacidad de dedicarse plenamente a sus estudios y a su vida social. Por ejemplo, me enorgullece haber patrocinado la CROWN Act (H.R. 2116), así como una resolución que reconoce las disparidades raciales en el diagnóstico y el tratamiento de la salud mental entre los jóvenes de comunidades de color (H.Res. 480).
Una educación de calidad es uno de nuestros derechos más fundamentales en Estados Unidos. Mientras ocupe este cargo, seguiré comprometida con eliminar las barreras sistémicas que impiden disfrutar de esta libertad básica.
ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE
A lo largo de mi carrera he defendido protecciones sólidas para nuestro medio ambiente. Ya sea luchando por regulaciones de aire y agua limpios, impulsando la innovación en energía verde, protegiendo nuestra vida silvestre y nuestros recursos naturales o haciendo frente a la amenaza del cambio climático, la defensa de nuestro medio ambiente ha sido una de mis principales prioridades.
Soy miembro de la Sustainable Energy & Environment Coalition (SEEC), cuya misión es impulsar políticas que promuevan la energía renovable y los empleos verdes, protejan el entorno natural del país y hagan frente al cambio climático mundial. Copatrociné la Energy Security and Independence Act of 2022 (H.R.7439) para reducir la dependencia estadounidense de los combustibles fósiles y proteger a los estadounidenses de los precios volátiles y elevados de la energía. Este proyecto de ley invertiría en la producción nacional de energía limpia mediante la Defense Production Act y reforzaría la fabricación de energía renovable mediante subvenciones y beneficios para los contribuyentes. Estos proyectos financiados crearían además empleos verdes protegidos por normas laborales exigentes. El acceso a una energía limpia y asequible es un derecho que merecen todos los estadounidenses y que me comprometo a garantizar.
El cambio climático es una crisis que nos afecta a todos, y sus efectos ya han cambiado la vida de millones de estadounidenses. Por esta razón presenté la Stay Cool Act (H.R. 7949), un conjunto de propuestas para hacer frente a la creciente amenaza del calor extremo; es la primera en abordar las temperaturas de superficie. El calor amenaza la calidad de vida de todos los estadounidenses, pero su intensidad y sus efectos varían según la comunidad. Lamentablemente, las comunidades de color y las de bajos ingresos corren un riesgo mayor que las comunidades blancas y más adineradas: a menudo sufren islas de calor urbanas y complicaciones de salud que llegan a ser mortales. Este proyecto de ley garantizará que todos los estadounidenses tengan acceso a viviendas protegidas del calor y financiará investigaciones para protegernos de los efectos del cambio climático y revertirlos. Proteger la salud de mis electores y de los más vulnerables de nuestra sociedad es de suma importancia para mí, y seguiré luchando por un futuro habitable y seguro para la próxima generación.
También he copatrocinado otros proyectos de ley ambientales, entre ellos la Environmental Justice for All Act (H.R. 2021), que establecería varios requisitos y programas de justicia ambiental para abordar los efectos adversos desproporcionados de las acciones federales sobre la salud humana o el medio ambiente en las comunidades de color, las comunidades de bajos ingresos y las comunidades tribales e indígenas. La League of Conservation Voters me ha otorgado una calificación histórica del 97%.
Proteger el medio ambiente es lo que más conviene a Nueva Jersey. El cambio climático tendrá un efecto devastador en los residentes de Nueva Jersey y en las numerosas industrias vitales que hacen que nuestro estado sea tan importante para el país. Hay que tomar medidas para proteger los ecosistemas de nuestro estado y garantizar un medio ambiente limpio y seguro para las generaciones futuras.
SALUD
Mi convicción fundamental en la igualdad es una de las razones por las que decidí postularme al Congreso. Mi creencia de que todos merecemos una oportunidad justa se extiende a todos los ámbitos de nuestra vida, incluida la convicción de que los ingresos, la posición social, la ocupación o la falta de ella no deben determinar el acceso a una atención médica de calidad. Creo apasionadamente que la atención médica es un derecho, no un privilegio. Espero con ilusión el día en que todos los estadounidenses, sin importar sus ingresos, su posición social o su ocupación, tengan acceso a una atención médica asequible y de calidad. En el 116.º Congreso soy copatrocinadora de la Medicare for All Act (H.R. 1384), que ampliaría la cobertura a todos los estadounidenses para la atención médicamente necesaria, incluida la atención primaria, la atención de maternidad, las visitas al hospital y la atención dental y de la vista. Con este plan universal también estarían cubiertos los dispositivos médicos, los servicios de laboratorio y los medicamentos recetados.
Estados Unidos gasta más en atención médica por persona que cualquier otro país avanzado del mundo y, aun así, millones de estadounidenses siguen sin poder acceder a la atención médica. Hoy, el 12.2 por ciento de los estadounidenses no tiene seguro médico. No pueden pagar las desorbitadas primas y deducibles que cobran las aseguradoras ni costear ningún tratamiento médico, y mucho menos el mejor o el más avanzado. Un estudio de 2009 determinó que cada año mueren 45,000 estadounidenses por falta de cobertura de seguro médico.
Los estadounidenses merecen un sistema de salud en el que quienes necesitan ayuda no se vean obligados a elegir entre una atención médica que les salve la vida y evitar la bancarrota. No deberían ser las aseguradoras las que decidan si alguien recibe o no los medicamentos o tratamientos que pueden salvarle la vida.
Asimismo, la necesidad de acceder a una atención culturalmente competente es una prioridad para mí. Como cofundadora de la Bancada del Congreso sobre Mujeres y Niñas Negras, la primera bancada de la Cámara dedicada al estudio de las políticas relacionadas con el fortalecimiento y la promoción de las mujeres de color, he trabajado con empeño para defender estas causas. Las mujeres, en particular, tienen necesidades de atención médica propias que requieren una atención y un enfoque especiales. Poder acceder a una atención primaria y a servicios preventivos que tengan en cuenta esas necesidades es una necesidad que subrayo.
Estas son solo algunas de las razones por las que fui autora de la HEALTHY MOM ACT (H.R. 576). Con esta ley, las mujeres pueden inscribirse en un seguro médico o actualizar su cobertura cuando quedan embarazadas. Creo que leyes como esta ayudan a promover prácticas de salud pertinentes cuyos beneficios repercuten en toda la familia.
Mi reciente problema de salud me recuerda que la atención médica debe ser una prioridad. Cuando, en una consulta de rutina, mi médico encontró un pequeño tumor canceroso en mis pulmones, yo también sentí el miedo que enfrentan muchos estadounidenses. Tuve la bendición de contar con opciones que me salvaron la vida. De no haber tenido la oportunidad de recibir servicios médicos integrales y de calidad, podría haber sufrido toda una serie de desenlaces mucho más trágicos. Mi experiencia me ha demostrado que la enfermedad no distingue posición, riqueza, sexo ni edad. La enfermedad no se limita a ningún grupo de personas, y la atención médica tampoco debería limitarse.
El acceso no debe ser un privilegio, sino un derecho. Como estadounidenses, debemos tener derecho a una vida sana que no se vea amenazada por la política ni por el partidismo. Debemos reconocer que la salud es necesaria para garantizar los ideales de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Hoy soy un ejemplo vivo de los beneficios de una cobertura médica de calidad. Para mí, esto es más que una ideología: es una experiencia que ha tenido un efecto enorme en mi vida y en la de muchos de mis electores.
INMIGRACIÓN
Somos una nación de inmigrantes. Uno de los grandes símbolos de nuestro país, la Estatua de la Libertad, incluye el poema de Emma Lazarus que dice:
“Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres, vuestras masas hacinadas que anhelan respirar en libertad, el desamparado desecho de vuestras rebosantes costas. Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades, ¡yo alzo mi faro junto a la puerta dorada!”
Nuestra nación ha acogido a los inmigrantes porque reconocemos tanto el crecimiento y la promesa que traen consigo como el deber moral que tenemos hacia nuestros semejantes.
Estos ideales se reconocieron en 2014, cuando el entonces presidente Obama puso en marcha el programa DACA para dar estatus legal a los inmigrantes traídos aquí de niños. Son estadounidenses en todos los sentidos, salvo en el papel. Viven en nuestras comunidades, rezan en nuestras iglesias, trabajan y pagan impuestos. Darles la oportunidad de obtener un estatus legal es simplemente justo.
Lamentablemente, el presidente Trump ha intentado poner fin al programa DACA sin una alternativa, lo que deja en el limbo la situación de 700,000 personas. DACA, o un programa equivalente, debería convertirse en permanente.
En cuanto a un muro fronterizo, me opongo por varias razones. La primera es que sencillamente no supondrá una diferencia significativa en la migración irregular. Los expertos han dicho que el dinero destinado a la seguridad fronteriza estaría mejor invertido en personal y en tecnología, como sensores y drones, para proteger la frontera sur. Tal como está, la frontera entre Estados Unidos y México ya es una de las más militarizadas del mundo entre naciones en paz. El muro propuesto no es más que un símbolo. Un símbolo de odio y de miedo. No está a la altura de los ideales de nuestro país. Debemos aspirar a más.
JUSTICIA Y DERECHOS CIVILES
Creo que, como nación fundada sobre la premisa de la igualdad y la democracia, nuestras leyes y nuestro gobierno deben tratar con justicia a todos los estadounidenses, independientemente de su raza, género, nivel socioeconómico, religión o cualquier otra característica. Lamentablemente, esos principios fundacionales no siempre se han aplicado de manera coherente a las mujeres, a las personas de color, a los inmigrantes y a muchos otros grupos. Para proteger nuestra democracia, debemos asegurarnos de que nuestras leyes, nuestro sistema de justicia y cada parte de nuestro gobierno ofrezcan igualdad de derechos y de acceso a todos los estadounidenses
Derecho al voto
Hace más de 50 años, el Congreso promulgó la Voting Rights Act (Ley de Derecho al Voto) para garantizar que todos los estadounidenses tuvieran acceso al fundamento de nuestra democracia: el derecho al voto. Lamentablemente, la decisión de la Corte Suprema en el caso Shelby County v. Holder ha debilitado estas protecciones federales. Trabajaré para que el Congreso se mantenga vigilante en la protección de los logros, conquistados con tanto esfuerzo por el Movimiento por los Derechos Civiles, que amplían el acceso a las urnas.
En los últimos años, numerosos estados han aprobado leyes que exigen identificación en los centros de votación e imponen restricciones adicionales que dificultan el voto. Muchas de las nuevas leyes afectan de manera desproporcionada a las personas de bajos ingresos, a las minorías y a los jóvenes. Si bien proteger la integridad de las elecciones es sumamente importante, no debe haber restricciones que vulneren el derecho fundamental al voto. En lugar de dificultar el voto, trabajo para aprobar leyes que faciliten a los estadounidenses inscribirse para votar y acceder a las urnas.
Inmigración
Como nación de inmigrantes, Estados Unidos es un crisol de culturas, experiencias y perspectivas diferentes. Desde la fundación de esta nación, personas de todo el mundo han venido a Estados Unidos en busca de oportunidades y libertades. Trabajo con empeño para apoyar políticas migratorias sensatas que respalden a las personas que buscan libertad, seguridad y acceso.
Al votar a favor de H.R. 240, apoyé la asignación de recursos a una política migratoria sólida y respaldé las iniciativas del presidente Obama para conceder una amnistía a las personas indocumentadas. Junto con este esfuerzo legislativo, voté en contra de la enmienda Blackburn a H.R. 240, que buscaba retirar los fondos a la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) de 2012, una política vital para proteger de la deportación a los niños indocumentados.
Los inmigrantes enriquecen el panorama estadounidense y fortalecen la economía. Respaldo las leyes que apoyan a los inmigrantes en la búsqueda del sueño americano, que reflejan con orgullo.
Justicia penal y reinserción
Si bien el sistema de justicia penal de Estados Unidos es uno de los más sólidos del mundo, se necesitan reformas considerables. Con más de 700,000 personas que ingresan en prisión cada año y otros 9 millones de estadounidenses que pasan por las cárceles locales, las prisiones están sobrepobladas, el dinero de los contribuyentes se inyecta en un sistema en el que el 67.8% de los exconvictos vuelve a prisión en un plazo de tres años, y los presos a menudo no reciben los recursos necesarios para asegurar una transición fluida a la sociedad.
He estado a la vanguardia del movimiento para reformar el sistema de justicia penal. Como líder de la mayoría en la Asamblea Estatal de Nueva Jersey, patrociné un paquete legislativo que permite a los exconvictos incorporarse a la fuerza laboral tras cumplir su condena. La aprobación de esta legislación revolucionaria se ha señalado como un modelo para las iniciativas legislativas sobre la reinserción de personas excarceladas. Seguiré trabajando sin descanso para reformar el sistema de justicia penal y garantizar que promueva la rehabilitación de los exconvictos, la reducción de la reincidencia y la reducción del dinero de los contribuyentes necesario para sostener las prisiones.
Derechos civiles
Nuestra gran nación ha avanzado enormemente en la protección de los derechos de todos los estadounidenses, pero lo cierto es que la lucha por una sociedad justa y equitativa continúa. Las diferencias salariales entre hombres y mujeres, las disparidades raciales en el acceso a una educación pública de alta calidad, las tasas alarmantemente desproporcionadas de perfilamiento de los jóvenes de color y los apoyos tan necesarios para la plena integración de las personas con discapacidad son solo algunos de los problemas que confirman la necesidad de posturas firmes en materia de derechos civiles.
Al tener la capacidad de legislar, el Congreso desempeña un papel vital en la protección y la promoción de los derechos civiles de todos los estadounidenses, en particular de aquellos cuyos derechos civiles son más vulnerables. Usaré mi cargo para defender a todos los estadounidenses, incluidas las personas de color, las mujeres, las personas LGBT, las personas con discapacidad y todo estadounidense cuyos derechos civiles requieran una atención legislativa proactiva. Como representante del enormemente diverso 12.º Distrito Congresional, soy miembro activo de la Bancada Afroamericana del Congreso (CBC), la Bancada del Congreso sobre Asuntos de la Mujer, la Bancada del Congreso por la Igualdad LGBT, la Bancada Asiática y de las Islas del Pacífico del Congreso y la Bancada Progresista del Congreso. Trabajo para aprobar leyes que promuevan la justicia y la igualdad en esta nación.
IGUALDAD LGBT
La congresista Watson Coleman cree firmemente que el Congreso debe hacer más para garantizar la igualdad de derechos de las personas LGBT. Está comprometida con la lucha por el matrimonio igualitario, con el fortalecimiento de las leyes contra la discriminación para que abarquen la orientación sexual y la identidad de género, y con el combate a la homofobia y la transfobia tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Por estas razones, es un orgulloso miembro de la Bancada del Congreso por la Igualdad LGBT.
Matrimonio igualitario
La Constitución garantiza a todos los estadounidenses “igual protección de las leyes”. El respeto a este principio ha guiado a la congresista Watson Coleman a lo largo de su carrera. En la Asamblea de Nueva Jersey votó a favor de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, porque a nadie se le debe negar el derecho a casarse por su orientación sexual. En la misma línea, se unió a un grupo de 211 miembros del Congreso que presentaron un escrito ante la Corte Suprema en apoyo del derecho constitucional de las parejas del mismo sexo a casarse. Aunque muchos estados se han sumado a Nueva Jersey en el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, es esencial que todos los estados y el gobierno federal otorguen a las parejas del mismo sexo la igualdad de derechos y la dignidad que merecen.
Discriminación
Ningún estadounidense debería perder su empleo ni ver negado su acceso a un establecimiento público por su orientación sexual o su identidad de género. En los últimos 50 años, el Congreso ha aprobado numerosas leyes para prevenir la discriminación contra las minorías raciales y las mujeres. Pero actualmente la ley permite que la mayoría de los estados, tiendas, restaurantes y otros establecimientos públicos discriminen a la comunidad LGBT. La congresista Watson Coleman cree que esta situación debe cambiar y que hay que ofrecer a las personas LGBT las mismas protecciones que existen para otras categorías protegidas. Por esta razón es copatrocinadora original de la Freedom from Discrimination in Credit Act, que garantiza que a ninguna persona LGBT se le niegue un préstamo por ser quien es. Seguirá trabajando con sus colegas para ampliar estas protecciones a otras áreas del derecho.
Jóvenes LGBT
Muchos jóvenes LGBT de todo el mundo sufren acoso y hostigamiento en su vida cotidiana. La congresista Watson Coleman está comprometida con encontrar formas de combatir este problema. Ha copatrocinado la Tyler Clementi Higher Education Anti-Harassment Act, que obligaría a los colleges y universidades a elaborar políticas para combatir el acoso. Además, es copatrocinadora de una resolución en apoyo del Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, que reconoce el sufrimiento de tantas personas LGBT en todo el mundo a causa del acoso y la discriminación. También ha copatrocinado la Therapeutic Fraud Prevention Act, que prohibiría la llamada “terapia de conversión” con fines de lucro, que busca cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona. La congresista Watson Coleman votó a favor de la prohibición de esta práctica dañina en Nueva Jersey y apoya las iniciativas del Congreso para garantizar que ningún niño sufra el abuso de que se intente cambiar su orientación sexual o su identidad de género.
SEGURIDAD NACIONAL Y FUERZAS ARMADAS
SEGURIDAD NACIONAL
Como miembro del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, estoy comprometida con la defensa del país frente a amenazas tanto externas como internas, para así preservar las libertades que tanto nos ha costado conquistar. Por ejemplo, tras el ataque del 6 de enero contra el Capitolio de Estados Unidos, he apoyado la búsqueda de la verdad para que nuestra democracia esté más protegida frente a las amenazas internas y frente a todos los que buscan perturbar los procesos legítimos de nuestro gobierno.
VIOLENCIA ARMADA
El aumento de la violencia armada en este país debe enfrentarse en el Congreso con una poco común unidad de propósito. Las tragedias del tiroteo de motivación racial en Buffalo, Nueva York, que dejó diez muertos; la pérdida de diecinueve niños y dos maestras a manos de un tirador en una escuela de Uvalde, Texas, y las muertes prematuras de cuatro personas en un hospital de Tulsa, Oklahoma, son pérdidas indescriptibles que no tienen otra reparación adecuada que la rápida aprobación de leyes diseñadas para quitar las armas de grado militar de las manos de los delincuentes y mantenerlas fuera de su alcance.
Me enorgullece copatrocinar en la Cámara la Protecting Our Kids Act (H.R. 7910), que prohibiría la venta de armas semiautomáticas a ciudadanos menores de 21 años, aunque la escasa probabilidad de que se apruebe en el Senado me ha animado a patrocinar mis propios proyectos de ley con recomendaciones integrales de control de armas: la Stop Online Ammunition Sales Act of 2021 y la Help Empower Americans to Respond Act of 2021. El primero de estos proyectos de ley ataca los oscuros mercados en línea en los que se compran y venden armas a personas sin verificación de antecedentes, y el segundo prohíbe la venta de silenciadores. También he patrocinado la Handgun Licensing and Registration Act of 2021 (H.R. 4166). Como legisladora, como estadounidense y como abuela, entiendo que es mi deber hacer todo lo que esté a mi alcance para detener estos crímenes atroces.
FUERZAS ARMADAS
Proteger y honrar a los hombres y mujeres que defienden nuestras libertades, tanto a los militares en servicio como a los veteranos, es lo mínimo que puedo hacer en agradecimiento por su servicio. Patrocino la Fallen Heroes Flag Reauthorization Act of 2022 (H.R. 8050) para honrar a quienes han dado su vida por los valores y la preservación de Estados Unidos. Además, para proteger a quienes sirven actualmente, he expresado desde hace mucho mi apoyo a leyes que dan a las mujeres militares protección legal contra la violencia sexual y la negligencia. Garantizar un trato equitativo a todas las personas que dedican generosamente su vida al servicio militar es de suma importancia para mí.
Reconociendo el enorme gasto que se destina a la defensa del país, apoyo la People Over Pentagon Act of 2022 (H.R. 8040) para racionalizar el presupuesto de defensa, no por desatender las necesidades de nuestras fuerzas armadas, sino por el interés en usar de manera eficiente el dinero de los contribuyentes. Siempre abogaré por el buen gobierno, la supervisión y el uso eficiente de los recursos en la formulación de políticas, y reasignar fondos de defensa a fines nacionales nos permite dar prioridad de manera eficaz a asuntos de seguridad nacional como el aumento del terrorismo interno y la ciberseguridad.
TRANSPORTE
Antes de llegar al Congreso, trabajé en el Departamento de Transporte de Nueva Jersey como directora de la Oficina de Derechos Civiles, Cumplimiento de Contratos y Acción Afirmativa. Al abordar los desafíos del transporte en Nueva Jersey, di prioridad a la seguridad, las oportunidades y el crecimiento económico. Como su representante, me enorgullece seguir promoviendo esos valores fundamentales en mi trabajo en la Cámara de Representantes.
Como miembro del Comité de Asignaciones, estoy decidida a invertir en transporte e infraestructura prestando especial atención a la seguridad y a las necesidades de nuestros ciudadanos más vulnerables. Con mi apoyo, el Departamento de Transporte recibirá fondos para garantizar la seguridad en nuestras carreteras y vías férreas. Doy aún más prioridad a la seguridad con H.R. 5131, la Surface Transportation and Public Area Security Act of 2018. El proyecto de ley exigiría al Departamento de Seguridad Nacional hacer frente a las nuevas amenazas contra nuestro sistema de transporte terrestre. Además, mi compromiso con el crecimiento económico se refleja en H.R. 3055, el proyecto de ley de financiamiento de transporte y vivienda de 2020, que promueve inversiones con visión de futuro para sentar las bases tanto del crecimiento económico como de las oportunidades.
Recientemente presenté la Prohibit Auto Insurance Act (PAID Act) para poner fin a la práctica discriminatoria de usar factores ajenos a la conducción al solicitar un seguro de automóvil. Entiendo que no se debe discriminar a los ciudadanos por sus ingresos, su nivel educativo y otros factores ajenos a su historial de conducción cuando solicitan un seguro de automóvil. Creo firmemente que todos los residentes de Estados Unidos merecen equidad en el seguro de automóvil.
Seguiré estableciendo políticas de transporte que beneficien a todas las comunidades estadounidenses, guiada por estos valores clave: seguridad, oportunidades y crecimiento económico.
VETERANOS
Los miembros de nuestras fuerzas armadas arriesgan su vida por nuestro país y merecen ser atendidos cuando regresan a casa. Con demasiada frecuencia, los veteranos regresan a un país que no está debidamente preparado para ayudarlos a reintegrarse a la vida civil. Muchos veteranos no pueden recibir la atención médica, tanto mental como física, que necesitan. Como miembro de la Bancada de Medicare para Todos y de la Bancada de Salud Mental Militar, he estado en primera línea en el Congreso luchando para garantizar a nuestros veteranos la atención médica que necesitan.
Con ese fin, me enorgullece copatrocinar la STRONG Veterans Act of 2022 (H.R.6411), para apoyar la resiliencia mental de los veteranos del país mediante programas de extensión en salud mental y, en última instancia, asegurar que no pierdan la batalla en casa. Esta ley otorga al Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) nuevas e importantes facultades y recursos para apoyar la salud mental y el bienestar de los veteranos mediante más capacitación, extensión comunitaria, prestación de atención de salud mental e investigación, en consonancia con el enfoque de salud pública del comité y con la estrategia del presidente Biden para hacer frente al suicidio de veteranos.
También voté a favor de la PACT Act (H.R.3967), una ley integral que busca abordar toda la gama de problemas que afectan el acceso de los veteranos expuestos a sustancias tóxicas a los beneficios y la atención que se han ganado.
DERECHO AL VOTO
Muchas veces he visto, horrorizada, cómo los votantes se ven obligados una y otra vez a hacer filas desmesuradas en sus centros de votación. Estados de todo el país han recortado el horario de votación anticipada, las boletas de voto en ausencia y las boletas por correo, lo que solo agravará el problema. Estos problemas, sumados a las nuevas leyes de identificación de votantes, levantan barreras al voto que imponen restricciones inaceptables al acceso de las personas a su derecho al voto. El año pasado, los votantes de 23 estados enfrentaron mayores obstáculos en sus centros de votación que en las elecciones de mitad de mandato de ocho años atrás.
¿Cómo podemos presentarnos como un modelo de democracia cuando, en lugar de ampliar y garantizar el acceso a las urnas a todos los votantes habilitados, buscamos levantar barreras? En lugar de aprovechar cada oportunidad para mejorar y facilitar uno de los pilares de nuestra democracia, estamos dejando que se desmorone.
Muchas de estas restricciones se presentan con el argumento de que previenen el fraude electoral. Un estudio reciente determinó que, entre 2000 y 2016, hubo en total 31 casos legítimos de fraude electoral entre más de mil millones de votos emitidos. El fantasma del “fraude electoral” se usa para restringir el derecho al voto de los ciudadanos estadounidenses.
Muchas de las restricciones impuestas solo son posibles por el caso de 2013 Shelby County v. Holder, que en la práctica vació de contenido la Voting Rights Act. Es hora de dar nuevo impulso a una nueva ley de derecho al voto, una que proteja los derechos de los votantes en todas partes. Por eso he copatrocinado H.R. 1, para proteger el acceso de los estadounidenses a las urnas, reducir la influencia del dinero en la política y fortalecer las normas éticas de nuestros servidores públicos.
De las muchas tareas que tiene este órgano, proteger el derecho al voto, el fundamento sobre el que se construye nuestra democracia y el derecho por el que innumerables estadounidenses han luchado a lo largo de nuestra historia, encabeza la lista. Proteger, ampliar y fortalecer ese derecho debe ser una de nuestras mayores prioridades.
MUJERES
“Soy mujer. ¡Escúchenme resistir!”. Lo dije en la Marcha de las Mujeres y lo vuelvo a decir. Cada tema es nuestro tema, ya sea la atención médica, la educación, la protección de los trabajadores, la protección del medio ambiente, el derecho de la mujer a decidir, los derechos civiles o los derechos LGBTQ. Son nuestros derechos y no nos callarán, no nos desanimarán ni nos dejarán fuera. Seguiré mostrando mi solidaridad con todas las mujeres fuertes y sus aliados mientras exigimos igualdad de derechos, acceso a atención médica y anticonceptivos asequibles, protección para nuestros Dreamers, ¡y mucho más!
Para mí es evidente: las mujeres deben recibir el mismo salario por el mismo trabajo. He seguido luchando por un salario justo y por la licencia remunerada, y en contra de proyectos de ley dañinos, incluido el proyecto de ley tributario del Partido Republicano, que amenazan la prosperidad de todos los habitantes de Nueva Jersey.
Todas las mujeres deben tener cobertura médica, especialmente durante el embarazo. Como madre, creo firmemente que todas las madres merecen la mejor atención sin que eso las lleve a la ruina. Por eso fui autora de la Healthy MOM Act, que permitiría a las mujeres inscribirse en un seguro médico o cambiar su cobertura si quedan embarazadas.
A ningún político se le debe permitir dictar la conversación entre una mujer y su médico. Sigo siendo una firme defensora del derecho a decidir; he recibido las calificaciones más altas de Planned Parenthood y de NARAL Pro-Choice America, y cuento con el respaldo de la National Organization for Women.
Las mujeres de color deben tener voz y un lugar en cada mesa. Cofundé la Bancada del Congreso sobre Mujeres y Niñas Negras, la primera bancada de la Cámara dedicada a impulsar los temas y la legislación importantes para el bienestar de las mujeres y niñas negras, y soy miembro activo de la Bancada del Congreso sobre Asuntos de la Mujer.
Las mujeres deben sentirse cómodas en su lugar de trabajo sin dejar de ser ellas mismas. Los peinados naturales de las mujeres negras a menudo han sido objeto de discriminación y considerados “poco profesionales” en la mayoría de los entornos laborales. He patrocinado la Crown Act of 2022 (H.R. 2116), que prohíbe la discriminación por la textura del cabello o el peinado de una persona cuando ese peinado o esa textura se asocian comúnmente con una raza u origen nacional determinados. En concreto, el proyecto de ley prohíbe este tipo de discriminación contra quienes participan en programas con asistencia federal, programas de vivienda, establecimientos públicos y en el empleo.
Ninguna mujer debería tener que soportar violencia de ningún tipo. Punto. Es indignante que el Congreso haya dejado que expire la Violence Against Women Act (H.R. 6545) (Ley de Violencia contra la Mujer). Trabajo con empeño para que esta ley se reautorice y para que las sobrevivientes de violencia doméstica o de agresión sexual no queden sin apoyo.
Los productos de higiene femenina no son artículos de lujo, son artículos de primera necesidad. Del mismo modo que el papel higiénico y el jabón de manos se ofrecen gratis en los baños públicos, también deberían ofrecerse los tampones y las toallas sanitarias. Por eso presenté la Enhancing Public Access to Feminine Hygiene Products Act.
Me enorgullece avanzar hombro con hombro junto a todas las mujeres en la marcha hacia la igualdad de oportunidades y el progreso.
Registro del Congreso






