La congresista Haley Stevens fue elegida en 2018 para representar al 11.º Distrito Congresional de Míchigan. Desde su llegada al Congreso, la representante Stevens ha sido una líder clave en la defensa de los trabajadores y las familias. Ha copatrocinado y apoyado con firmeza varias leyes importantes, como la Raise the Wage Act, centrada en aumentar el salario mínimo federal, la FAMILY Act, que crea un programa nacional de licencia familiar remunerada, y muchas otras iniciativas fundamentales para los habitantes de Míchigan.1
Stevens es una firme defensora de los sindicatos, las mujeres, la innovación, la manufactura y la reforma de las leyes sobre armas. Su pasión por la manufactura y la innovación tiene su origen en su experiencia como funcionaria nombrada por Obama, cuando fue jefa de Gabinete del Grupo de Trabajo para el Rescate de la Industria Automotriz de EE. UU., que salvó más de 200,000 empleos en Míchigan. Tras su labor en el rescate automotriz, la congresista Stevens trabajó en un laboratorio de investigación, donde se centró en el futuro del trabajo en la era digital.
La congresista Stevens forma parte del Comité de Educación y Trabajo y del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara, donde también preside el Subcomité de Investigación y Tecnología. Desde estos comités, la congresista Stevens trabaja para proteger el acceso a la atención médica, defender el derecho de la mujer a decidir y aumentar la inversión en investigación y desarrollo fundamentales.
En 2020, la congresista Stevens creó el primer Grupo del Congreso sobre las Mujeres en STEM (Women in STEM Congressional Caucus). El grupo tiene como objetivo apoyar a las mujeres en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y aumentar su número. También presentó y logró aprobar legislación propia para ampliar las oportunidades de las mujeres y las niñas en los campos STEM.
La congresista reside en Waterford con su esposo y asiste a la Kensington Church de Troy. Stevens se crio en Birmingham y se graduó de Seaholm High School.
Atención médica
La atención médica es un derecho. Todos y cada uno de los estadounidenses merecen acceso a una atención médica asequible y de alta calidad. Para demasiados habitantes de Míchigan, en especial nuestras personas mayores, el costo sigue siendo un gran obstáculo para acceder a la atención médica. Apoyo las protecciones para las afecciones preexistentes y seguiré luchando contra cualquier retroceso en estas protecciones esenciales.
Este año, la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) registró una cifra récord de inscripciones: más de 14 millones. Ampliar el acceso a la atención médica debería ser algo en lo que todos estemos de acuerdo, pero en lugar de trabajar por ese objetivo, los republicanos en Washington se han centrado en desmantelar la Affordable Care Act. La ACA funciona, y el Congreso debe seguir fortaleciéndola y ampliándola. Por eso apoyo la creación de una opción pública y de la posibilidad de adquirir cobertura de Medicare, para aumentar la competencia en el mercado y ofrecer más opciones de cobertura.
Demasiadas personas mayores de Míchigan se ven obligadas a elegir entre necesidades básicas como la comida y la calefacción solo para pagar los medicamentos que necesitan para mantenerse sanas. He votado en repetidas ocasiones a favor de legislación bipartidista para reducir el costo de los medicamentos con receta y permitir por fin que Medicare negocie con las grandes farmacéuticas («Big Pharma»). Además, voté a favor de disposiciones que limitarán el costo de la insulina a $35 dólares al mes. Seguiré trabajando con empeño para reducir las primas, contener el costo de los medicamentos con receta, salvaguardar las protecciones esenciales de salud, ampliar nuestra fuerza laboral del sector de la salud y promover la investigación y la innovación para mejorar la salud y el bienestar de todos los estadounidenses.
Una nueva economía en crecimiento
La pandemia de COVID-19 ha provocado una de las peores recesiones económicas de la historia de Míchigan. Millones de habitantes de Míchigan han sido despedidos y miles de pequeñas empresas corren el riesgo de cerrar definitivamente. En los próximos años haré todo lo posible para ayudar a las comunidades del 11.º Distrito de Míchigan a reconstruir nuestra economía, crear empleos y salir más fuertes que nunca. Los habitantes de Míchigan ya han superado tiempos difíciles y volveremos a hacerlo.
Ha llegado el momento de valorar el trabajo duro, dar prioridad al crecimiento de los salarios y apoyar a las familias trabajadoras. Debemos reorientar nuestras políticas para que las personas, y no las corporaciones, estén en el centro de nuestro éxito económico. Después de haber dedicado mi carrera a trabajar en la intersección entre la industria manufacturera y el gobierno, creo que las alianzas público-privadas son fundamentales para hacer crecer nuestra economía.
Antes de llegar al Congreso, dediqué mi carrera a trabajar junto a empresas manufactureras grandes y pequeñas del Medio Oeste. Estuve presente cuando la Administración de Desarrollo Económico invirtió en la Cámara Regional de Detroit para crear un programa de diversificación de proveedores. He dirigido y creado programas de capacitación laboral centrados en la manufactura avanzada, y creo que el futuro de Míchigan en la automatización y la innovación seguirá abriendo oportunidades de empleo extraordinarias, siempre que haya legisladores que defiendan el valor del talento técnico y del trabajo duro.
La manufactura es la columna vertebral de nuestra economía en el sureste de Míchigan, y me postulo como una mujer del sector manufacturero con experiencia en desarrollo económico. Sé lo importante que es reunir a los líderes de la industria y del gobierno para lograr resultados para nuestro distrito.
Para apoyar a nuestros trabajadores, copatrociné e impulsé en la Cámara la Protecting the Right to Organize Act (ley de protección del derecho a sindicalizarse). Esta ley integral busca fortalecer las leyes de nuestro país que protegen el derecho de los trabajadores a formar un sindicato y a negociar mejores salarios y prestaciones. También copatrociné y voté a favor de la Raise the Wage Act para aumentar el salario mínimo a $15 por hora.
Me enorgullece haber dirigido a lo largo de mi carrera iniciativas de desarrollo de la fuerza laboral con SkillsUSA, el National Institute of Metalworking Skills, SME, ASME, el Manufacturing Institute, Code for America, el Departamento de Defensa y el Departamento de Trabajo. He administrado una cartera de capacitación laboral con financiamiento federal de varios millones de dólares que obtuvo inversión corporativa equivalente y el respaldo de universidades, colegios comunitarios y escuelas secundarias.
Para la fuerza laboral actual y la emergente, creo en un movimiento laboral del siglo XXI que proteja a los trabajadores, apoye los programas de capacitación y pague un salario digno. Necesitamos un gobierno federal que invierta estratégicamente en investigación y desarrollo para respaldar la gran innovación que se está produciendo en el sureste de Míchigan.
Trabajé con republicanos y demócratas para aprobar la renegociación del TLCAN (NAFTA) y conseguir un mejor acuerdo para los trabajadores de Míchigan. Me propongo trabajar con el presidente para combatir las prácticas comerciales desleales de China y retirar las exenciones tributarias a las empresas que trasladan empleos al extranjero.
Por último, creo que debemos acabar de una vez por todas con la brecha salarial de género y apoyar la licencia familiar remunerada para todos los estadounidenses.
Educación de calidad
Como hija de una maestra jubilada de las escuelas públicas de Detroit, soy una firme defensora del sistema de educación pública de Míchigan. Desde la educación preescolar hasta la educación superior, siempre defenderé a los educadores, los estudiantes y las familias de Míchigan.
Desde mi llegada al Congreso, he impulsado la educación en STEM y supervisé la aprobación en la Cámara de la bipartidista National Science Foundation For the Future Act en 2021. El proyecto de ley plantea un conjunto de propuestas de gran alcance, desde ampliar las innovaciones de la investigación sobre la educación STEM desde preescolar hasta el grado 12 (PreK-12) hasta modernizar la formación de los estudiantes de educación superior. Soy miembro fundadora del Grupo de la Cámara sobre las Mujeres en STEM y he presentado numerosos proyectos de ley destinados a nivelar el terreno de juego para las mujeres en la ciencia y la tecnología.
Como miembro del Comité de Educación y Trabajo de la Cámara, he defendido con firmeza la ampliación de los programas de aprendizaje profesional y de desarrollo de la fuerza laboral. Mi PARTNERS Act se aprobó en 2021 y garantizará que las pequeñas y medianas empresas establezcan programas de aprendizaje registrados (Registered Apprenticeships) y de aprendizaje basado en el trabajo. Estos programas ofrecen a las personas capacitación remunerada en el puesto de trabajo e instrucción en el aula. Estas inversiones son esenciales mientras nuestro país se recupera de las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19, que ha desplazado a cientos de miles de trabajadores. También he abogado por niveles récord de financiamiento para las universidades históricamente negras (HBCU) y por aumentar los fondos de las Becas Pell, para que nuestros estudiantes más necesitados reciban la ayuda que requieren para asistir a la universidad.
Para los estudiantes que deciden asistir a universidades de 4 años, el costo de la educación superior está fuera de control. Más de 45 millones de estadounidenses deben en conjunto $1.6 billones en deuda estudiantil. Eso es más de dos veces y media lo que debían hace apenas una década. El estudiante promedio de Míchigan se gradúa con más de $31,000 en deuda de préstamos estudiantiles. Esta carga de deuda es inaceptable, y el elevado precio de la educación superior hace que la universidad parezca inalcanzable para demasiados habitantes de Míchigan. También debemos combatir los préstamos abusivos y a algunas universidades con fines de lucro que someten a los estudiantes prestatarios a costos desorbitados sin que obtengan un título acreditado a cambio. Muchos de estos estudiantes han sido estafados y merecen alivio. Por eso he impulsado legislación para proteger a los estudiantes prestatarios y facilitarles el pago de sus préstamos, y hace poco presenté mi Clean Slate Through Consolidation Act.
En el Congreso seguiré luchando por cada estudiante de Míchigan, ya tenga 3 o 73 años. La educación es la clave de las oportunidades, y debemos asegurarnos de que cada persona tenga la oportunidad de seguir una trayectoria educativa que le permita alcanzar el sueño americano.
Nuestra promesa a las personas mayores
En el Congreso me he opuesto a todo intento de privatizar o recortar el Seguro Social o de convertir Medicare en un programa de vales. Por el contrario, creo que debemos proteger y ampliar los beneficios del Seguro Social para que estén a la altura de los costos que enfrentan nuestras personas mayores, nuestros abuelos y nuestros veteranos.
Se trata de programas a los que las personas mayores aportaron durante toda su vida laboral, y debemos cumplir nuestra promesa garantizando que estén protegidos ahora y para las generaciones futuras.
También debemos garantizar que nuestras personas mayores tengan acceso a opciones de atención a largo plazo y a vivienda asequible, y que cuenten con defensores en el Congreso que las protejan de esquemas abusivos y fraudulentos.
Por último, el costo de los medicamentos con receta está por las nubes. Nuestras personas mayores nunca deberían tener que elegir entre pagar la comida o pagar sus medicamentos. En el Congreso apoyé firmemente la Lower Drug Costs Now Act para reducir el costo de los medicamentos con receta, permitiendo por fin que Medicare negocie precios más bajos.
Protección de nuestro medio ambiente
El cambio climático no debe ser un asunto partidista. Es el desafío mundial de nuestra generación y requiere un liderazgo comprometido para enfrentarlo. Solo tenemos un planeta, y es importante protegerlo para las generaciones futuras. Debemos luchar por conservar el «Pure Michigan» que tanto amamos. Me enorgullece tener un historial de votación 100 por ciento favorable al medio ambiente según la Michigan League of Conservation Voters.
Durante demasiado tiempo, las comunidades de Míchigan han sufrido el problema de las peligrosas tuberías de plomo. Por eso me enorgulleció votar a favor de la Bipartisan Infrastructure and Jobs Act, que destinó $2,900 millones de dólares a la sustitución de tuberías de plomo. Se trata de la mayor inversión federal en agua limpia de la historia de Estados Unidos, y de un cambio verdaderamente transformador.
En 2020, la Cámara aprobó mi PROTECT Act para añadir los PFAS a la lista de contaminantes atmosféricos peligrosos de la Agencia de Protección Ambiental conforme a la Clean Air Act (ley de aire limpio). Esta inclusión es especialmente importante porque los compuestos PFAS, que pueden recorrer largas distancias por el aire, están llegando al agua potable de los estadounidenses. Este proyecto de ley formó parte de la PFAS Action Act, que garantizaría la limpieza de los sitios contaminados con PFAS en el marco del programa Superfund, establecería normas de agua potable para los compuestos PFAS y crearía un programa de subvenciones para apoyar la instalación de tecnologías de tratamiento en nuestros municipios.
A medida que avanzamos hacia un futuro más ecológico, el reciclaje eficaz desempeña un papel fundamental. Actualmente se recicla menos del 10 por ciento de los plásticos, una cifra absolutamente inaceptable. He encabezado en el Congreso la tarea de innovar los sistemas de reciclaje de Estados Unidos, soy fundadora y presidenta del Grupo de Trabajo del Congreso sobre Soluciones para los Plásticos (Congressional Plastic Solutions Task Force) y miembro del Grupo de Reciclaje de la Cámara (House Recycling Caucus). Como presidenta del Subcomité de Investigación y Tecnología, convoqué la primera audiencia en una década del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología sobre el reciclaje, después de escuchar inquietudes sobre la viabilidad a largo plazo de los programas locales de reciclaje en el sureste de Míchigan. He presentado legislación bipartidista con amplio respaldo para combatir la crisis de los residuos plásticos en Estados Unidos, que pedirá al gobierno federal elaborar un plan estratégico para reducir los residuos plásticos y desarrollar normas para el reciclaje de plásticos. Creo que la innovación puede aportar soluciones a muchos de nuestros problemas más urgentes, y trabajo sin descanso para que el sureste de Míchigan marque el camino.
Un plan para la inmigración
El área metropolitana de Detroit muestra el camino a seguir en materia de inmigración. Tenemos una comunidad de personas con raíces en todo el mundo que trabajan juntas para fortalecer nuestra economía regional.
Lamentablemente, nuestro sistema de inmigración no funciona y necesita una reforma integral. En el Congreso he votado en repetidas ocasiones para asegurar nuestras fronteras y he trabajado para ofrecer una vía a la ciudadanía a quienes viven, trabajan y pagan impuestos en EE. UU., e incluso sirven en nuestras fuerzas armadas. Los Dreamers son estadounidenses en todos los sentidos excepto en un papel, y Estados Unidos es el único hogar que han conocido. También he apoyado propuestas bipartidistas para facilitar que inmigrantes altamente calificados vengan al país mediante el sistema de tarjetas verdes basadas en el empleo y contribuyan a nuestra economía.
Comunidad LGBTQ+
Soy aliada de toda la vida de la comunidad LGBTQ+ y creo que las personas LGBTQ+ deben tener los mismos derechos que todos los demás estadounidenses. Siempre tengo la emblemática bandera arcoíris del Orgullo junto a las banderas de Míchigan y de Estados Unidos a la entrada de mi oficina del Congreso en Washington. Hemos sido testigos de avances extraordinarios en los derechos LGBTQ+, como el histórico fallo de la Corte Suprema que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo y la derogación de la política «Don’t Ask Don’t Tell». Sin embargo, me alarman profundamente los ataques recientes que sufren los niños gais y transgénero en todo el país. El proyecto de ley «Don’t Say Gay» aprobado recientemente en Florida demuestra cuánto trabajo queda por hacer. En el Congreso seguiré apoyando a la comunidad LGBTQ+ y seré una voz a favor de la igualdad ante la ley. Me enorgulleció copatrocinar y votar a favor de la Equality Act en el Congreso y de la Global Respect Act, que negará visas a quienes hayan cometido actos de violencia contra miembros de la comunidad LGBTQ+ en el extranjero.
Leyes de armas con sentido común
En noviembre de 2021, nuestra comunidad quedó devastada por un acto de violencia armada absurdo y evitable. Cuatro estudiantes inocentes de Oxford High School perdieron trágicamente la vida. Nunca olvidaremos a quienes perdimos, y debemos comprometernos a luchar con más fuerza que nunca para evitar más muertes por la violencia armada.
Yo estaba en la escuela secundaria cuando ocurrió la masacre de Columbine. Acababa de terminar la universidad cuando ocurrió el tiroteo de Virginia Tech, y acababa de concluir mi servicio en la administración Obama cuando el tiroteo de Sandy Hook conmocionó a nuestro país. Y estaba en campaña para el Congreso cuando el tiroteo de Parkland estremeció a la nación.
Una de las razones principales por las que me postulé al Congreso en Míchigan, para arrebatar un escaño y conservarlo, fue cambiar nuestras leyes sobre armas y mantener las armas peligrosas fuera de nuestras comunidades. Aunque la derecha, incluida la NRA, gastó millones en mi contra por mis posturas, copatrociné y voté a favor de todas y cada una de las leyes destinadas a reducir la violencia armada.
Debemos cerrar los resquicios del sistema de verificación de antecedentes, en especial el llamado resquicio del novio («boyfriend loophole») y el de las ferias de armas. Debemos aprobar un proyecto de ley que prohíba los dispositivos «bump stock», hacer cumplir las leyes que ya están vigentes y sacar de nuestras calles las armas fantasma. Son reformas de sentido común que no pueden esperar. Nuestras escuelas, supermercados, cines y lugares de culto deben estar libres de violencia armada.
Me honra haber recibido el respaldo de Moms Demand Action, Everytown for Gun Safety, Brady PAC y Fred Guttenberg, padre de una víctima de Parkland.
Veteranos
La misión del Departamento de Asuntos de Veteranos es cumplir la promesa del presidente Lincoln de «cuidar de quien haya soportado la batalla, y de su viuda y su huérfano». Por lo que he aprendido de familiares que sirvieron en las fuerzas armadas y en zonas de combate, entiendo el papel especial que desempeñan los veteranos en nuestra sociedad.
Debemos seguir apoyando a los veteranos que regresan del servicio con cicatrices visibles e invisibles. Esto comienza por garantizar que el Departamento de Asuntos de Veteranos y nuestros centros del VA atiendan adecuadamente las necesidades de salud física y mental de nuestros veteranos.
Creo en el papel que desempeña el Departamento de Defensa en nuestro gobierno. He trabajado estrechamente con el DOD a lo largo de mi carrera, en particular con la Oficina de Política de Manufactura y Base Industrial. El DOD puede ser un socio de los fabricantes de automóviles y de sus proveedores, ya que nuestra base industrial ha sido fundamental para nuestra seguridad nacional a largo plazo. Debemos fomentar las alianzas público-privadas y la coinversión en investigación y desarrollo, innovación y seguridad de la cadena de suministro, en particular en materia de ciberseguridad. Creo en un gasto responsable que proporcione a nuestros soldados y al personal militar los recursos que necesitan para hacer su trabajo.
El éxito de la política exterior de Estados Unidos descansa directamente en las relaciones estratégicas con sus aliados y en la diplomacia. Debemos evitar las políticas aislacionistas que deterioran las relaciones internacionales y seguir forjando vínculos sólidos con nuestros aliados.
Tuve el honor de viajar con el Comité de Asuntos de Veteranos de la Cámara a Kuwait y Afganistán para reunirme con soldados destinados en el extranjero y conocer mejor las necesidades de quienes se preparan para concluir su servicio.
Una voz para las mujeres
Cuando fui elegida al Congreso, me convertí en la primera mujer en representar al 11.º Distrito de Míchigan. Desde mi llegada a Washington, he trabajado para proteger el derecho de la mujer al aborto y he defendido la plena igualdad de las mujeres ante la ley, incluida legislación a favor de la igualdad salarial y de la ratificación de la Enmienda de Igualdad de Derechos (Equal Rights Amendment) a la Constitución de EE. UU.
Apoyo sin reservas el derecho de la mujer a decidir, y cada año que he estado en el Congreso he contado con el respaldo de Planned Parenthood Action Fund. El aborto ES atención médica, y todas las mujeres deben poder tomar la decisión que mejor les convenga a ellas y a sus familias.
Si la Corte Suprema de Estados Unidos anula Roe, cualquier aborto será ilegal de inmediato en el estado de Míchigan. Esto es aterrador e inaceptable. Aunque los ataques republicanos gastaron millones de dólares en mi contra, voté dos veces a favor de la Women’s Health Protection Act para consagrar en la ley Roe v. Wade. Ahora más que nunca, cuando el derecho al aborto está siendo atacado en todo el país, necesitamos en el Congreso mujeres a favor del derecho a decidir que nunca dejen de luchar por defenderlo.
La pandemia de COVID-19 ha afectado de manera desproporcionada a las mujeres, que han abandonado la fuerza laboral a un ritmo récord. EE. UU. es el único país industrializado sin una política federal de licencia remunerada, y esta pandemia nos ha mostrado las consecuencias de esa decisión. No se trata solo de un «asunto de mujeres», sino de un asunto económico. Cuando las mujeres se ven obligadas a dejar la fuerza laboral, los efectos en nuestra economía son devastadores. Por eso he sido una de las principales defensoras en el Congreso de la licencia remunerada para todos (Paid Leave for All).
A nivel nacional, las mujeres reciben 80 centavos por cada $1 que recibe un hombre. En Míchigan, las mujeres ganan apenas 78 centavos por cada $1 que ganan los hombres. Las cifras son aún peores para las mujeres de color. Según un estudio de la National Partnership for Women & Families, las mujeres negras de Míchigan ganan 63 centavos por cada $1 que recibe un hombre, y las latinas apenas 58 centavos. Esto es inaceptable. Como orgullosa copatrocinadora de la Paycheck Fairness Act, he sido y siempre seré una firme defensora de la igualdad salarial para las mujeres.
Desde mi llegada al Congreso, he impulsado la educación en STEM y supervisé la aprobación en la Cámara de la bipartidista National Science Foundation For the Future Act en 2021. El proyecto de ley plantea un conjunto de propuestas de gran alcance, desde ampliar las innovaciones de la investigación sobre la educación STEM desde preescolar hasta el grado 12 (PreK-12) hasta modernizar la formación de los estudiantes de educación superior. Soy miembro fundadora del Grupo de la Cámara sobre las Mujeres en STEM y he presentado numerosos proyectos de ley destinados a nivelar el terreno de juego para las mujeres en la ciencia y la tecnología.
EMILY’s List ha reconocido mi trabajo en el Congreso en favor de las mujeres y las niñas, y me honra haber contado con su respaldo en todas mis campañas al Congreso.
Adicciones y política de drogas
La crisis de adicciones que afecta a todo el país es algo que, como nación, debemos unirnos para enfrentar de inmediato. El abuso de opioides está destrozando a nuestras familias y comunidades, y nuestro gobierno tiene el deber de actuar para combatir esta epidemia. Como miembro del Grupo de Trabajo Bipartidista sobre Opioides y del Grupo de Trabajo de Legisladores Novatos sobre Adicciones, he organizado eventos comunitarios sobre los opioides, he conseguido fondos de subvenciones para nuestras clínicas locales de salud conductual y he apoyado legislación para ampliar nuestra fuerza laboral de atención al consumo de sustancias y aportar más fondos a los estados para frenar esta devastadora epidemia.
Otra vía que debemos seguir para frenar la adicción a los opioides es seguir el ejemplo del estado de Míchigan y despenalizar la marihuana para uso medicinal y recreativo. Los estudios han demostrado que la legalización federal plena, en particular de la marihuana medicinal, podría ser una solución eficaz para combatir la adicción a los opioides.
Además de legalizar la marihuana con fines medicinales, apoyo retirarla de las listas de la Controlled Substances Act (ley de sustancias controladas) y conceder indultos y borrar los antecedentes de quienes fueron condenados por delitos no violentos relacionados con la marihuana. Deberíamos empezar a gravar y regular la marihuana para financiar proyectos importantes como nuestras carreteras y nuestras escuelas.
Asuntos exteriores
Ucrania
Mi corazón está con el valiente pueblo de Ucrania, cuya vida cambió de la noche a la mañana y que sigue viendo cómo el brutal régimen de Putin devasta sus ciudades. Debemos seguir predicando con el ejemplo y apoyando a las democracias de todo el mundo. El ataque de Putin contra Ucrania fue un ataque contra la democracia en todas partes. El Congreso de Estados Unidos ha liderado al mundo en el apoyo a Ucrania, tanto en defensa como en ayuda humanitaria, y seguirá haciéndolo. La Cámara ha aprobado varios paquetes bipartidistas de ayuda humanitaria y de defensa que han hecho llegar una asistencia muy necesaria a los combatientes ucranianos y a las personas desplazadas. Me siguen indignando profundamente las imágenes y los informes que llegan a diario desde Ucrania. Debemos estar preparados para acoger y apoyar a los ucranianos que huyen, como hicimos el verano pasado con los afganos, y ayudarlos mientras aprenden un nuevo idioma y se convierten en miembros valiosos de nuestras comunidades.
Rusia y Paul Whelan
Paul Whelan, uno de mis electores, de Novi, ha sido encarcelado injustamente en un campo de trabajo ruso por falsas acusaciones de espionaje, tras un juicio y un proceso legal amañados. Paul fue detenido pocos días antes de que yo jurara el cargo para mi primer mandato en el Congreso. Su detención y encarcelamiento fueron realmente una señal de alarma que anticipó el violento descenso de Putin a la ilegalidad. En dos ocasiones he encabezado una resolución que pide a Rusia la liberación de Paul, aprobada con el apoyo de todo el Congreso. Desde que llegué al Congreso, me he concentrado por completo en lograr su liberación y en verlo regresar a salvo a Míchigan para reunirse con su familia. Los estadounidenses no deben ser utilizados como peones políticos ni como moneda de cambio por Putin, y punto.
Alianza entre EE. UU. e Israel
Entre mis principales prioridades están la seguridad y la protección, tanto aquí en EE. UU. como en el extranjero, y creo que nuestra sólida y duradera alianza con el Estado de Israel es una piedra angular para alcanzar esos objetivos. Estados Unidos e Israel han mantenido una alianza firme durante más de siete décadas, unidos por nuestro compromiso compartido con valores comunes. La alianza entre EE. UU. e Israel debe seguir prosperando y, lo que es importante, no puede convertirse en un asunto partidista. Mantengo firme mi compromiso con la alianza entre EE. UU. e Israel y seguiré trabajando en el Congreso para apoyar políticas que fortalezcan nuestra alianza estratégica.
En 2019 tuve la oportunidad de visitar Israel por primera vez, donde conocí su profunda historia, sus culturas y su belleza natural. También pude aprender más sobre las tecnologías innovadoras creadas por Israel de las que dependen los estadounidenses en la agricultura, la energía, la atención médica, el comercio, el transporte y la seguridad nacional, entre muchos otros ámbitos. Espero encontrar nuevas formas de elaborar planes estratégicos que aprovechen estos éxitos tecnológicos.
Estoy al lado de Israel frente al movimiento BDS, que busca socavar la economía y la legitimidad de Israel. Su principal objetivo es deslegitimar la existencia de Israel y avivar las tensiones en las comunidades y en los campus universitarios, lo que socava las perspectivas de paz. En un momento en que los boicots contra Israel se extienden por todo el país y el mundo, y la Anti-Defamation League informa de un aumento drástico de los delitos de odio antisemitas, es más importante que nunca estar al lado de Israel y oponerse al BDS patrocinado por los estados.
Creo en el derecho fundamental de Israel a la legítima defensa. Como única democracia de Oriente Medio y nuestro aliado más fuerte en la región, la seguridad de Israel es primordial para nuestros intereses dentro y fuera del país. El Congreso debe seguir apoyando sin condiciones los programas fundamentales que ayudan a Israel a modernizar sus flotas aéreas, terrestres y navales, a mejorar la movilidad de sus fuerzas terrestres y a seguir fortaleciendo su capacidad de defensa antimisiles. El histórico Memorando de Entendimiento alcanzado durante la administración Obama otorgó a Israel un financiamiento sólido para lograr estos objetivos, y seguiré apoyando los fondos de este acuerdo histórico, como lo he hecho cada año. Debemos impedir que Irán obtenga un arma nuclear y desestabilice aún más la región. La diplomacia debe ser la primera opción y es la mejor solución, pero todas las opciones deben seguir sobre la mesa.
Creo en la dignidad y el valor de cada palestino y de cada israelí, y trabajaré para apoyar una solución negociada que dé lugar a dos estados —un Estado de Israel judío y democrático, y un Estado palestino viable y democrático— que convivan en paz, seguridad y reconocimiento mutuo. Este proceso de paz debe resolverse directamente entre las partes.
Nuestros países comparten un compromiso con la justicia y la igualdad para todos. Desde la defensa de los derechos de las mujeres hasta la reafirmación de nuestro apoyo a la comunidad LGBT en todo el mundo, nuestros valores comunes son lo que nos une. Ese profundo sentido de la justicia, nacido de un compromiso compartido con reparar el mundo, es la razón por la que siempre podemos contar el uno con el otro.
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