El congresista Mike Carey representa con orgullo al 15.º distrito congresional de Ohio. Juró el cargo el 4 de noviembre de 2021 y forma parte del Comité de Presupuesto y del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara de Representantes.1
Nacido en 1971, Mike se crio en la zona rural de Ohio. En la granja familiar le inculcaron valores que todavía hoy lo guían: el trabajo duro, la comunidad y la libertad. Después de la secundaria, siguió la tradición de servicio de su familia: obtuvo una beca del ROTC (programa de formación de oficiales de la reserva), estudió en el Marion Military Institute y sirvió como oficial en las fuerzas armadas. En esa época también obtuvo su licenciatura en la Ohio State University.
En su vida profesional, Mike fue ejecutivo de una de las mayores compañías energéticas de capital privado del país, con sede en Ohio. Durante más de 20 años luchó por proteger los empleos estadounidenses haciendo frente a las mismas políticas energéticas fallidas que hoy impulsan los demócratas. Como defensor de los mineros del carbón y de la independencia energética de Estados Unidos, también trabajó para salvar las pensiones de los mineros y revertir regulaciones gubernamentales excesivas, sin dejar de valorar el medio ambiente.
Hoy Mike aprovecha su experiencia para combatir en el Congreso la agenda radical de Biden y Pelosi, y trabaja arduamente para ayudar a los republicanos a recuperar la Cámara en noviembre.
Mike ayudará a reconstruir la mejor economía que hemos conocido recuperando las políticas que la hicieron posible: bajar los impuestos, reducir la burocracia, exigir acuerdos comerciales justos e invertir en nuestras fuerzas armadas, nuestra policía y nuestro personal de primera respuesta. Frenará el gasto imprudente de los demócratas, que está llevando a la quiebra a nuestros hijos con una inflación descontrolada y montañas de nueva deuda. Exigirá cuentas al gobierno de Biden por la crisis humanitaria en nuestra frontera sur, los desastres de política exterior y la ola de delincuencia que recorre el país. Por encima de todo, Mike siempre defenderá los derechos que Dios nos ha dado y la Constitución.
Mike es un hombre de fe y de familia. Padre de tres hijos, vive en Columbus con su esposa, Meghan, y sus dos hijos pequeños. Su hijo mayor cursa el último año en The Ohio State University.
Detener la CRT
Esta nación se fundó sobre la libertad y la convicción de que todos los hombres y mujeres son creados iguales. No deberíamos enseñar a nuestros hijos a odiar a Estados Unidos ni a enfrentarse entre sí por motivos de raza o género. Puede que no seamos perfectos, pero nuestra historia demuestra que somos la nación más grande del planeta.
Los padres deben tener voz en la educación de sus hijos y nunca deberían ser tachados de “terroristas domésticos” por expresar sus inquietudes sobre lo que se enseña en nuestras escuelas. Lamentablemente, el gobierno de Biden quiere mantener la voz de los padres fuera del aula. Eso es inaceptable.
Mike defiende a los padres y combate la enseñanza de la teoría crítica de la raza (CRT) en las escuelas como copatrocinador de la Parents Bill of Rights Act, la CRT Transparency Act y la Crucial Communism Teaching Act.
Integridad electoral
Garantizar elecciones seguras y justas es fundamental para el funcionamiento de nuestro gobierno.
Mike defiende las leyes de identificación de votantes, que dificultan el fraude electoral. Argumentar que este requisito priva de alguna manera a los votantes de su derecho al voto es intelectualmente deshonesto y fácil de refutar. Se necesita una identificación para conducir, alquilar un apartamento e incluso para vacunarse contra el COVID-19.
Otros estados deberían tomar a Ohio como referencia de buenas prácticas de seguridad electoral. En 2018, la Corte Suprema avaló el modelo de Ohio para mantener actualizados los padrones electorales, que elimina los registros tras seis años de inactividad y falta de respuesta a la correspondencia del estado. Ohio también exige que los votantes soliciten la boleta de voto en ausencia antes de enviársela. Esta combinación evita el enorme potencial de fraude que afrontan estados como California al enviar automáticamente por correo las boletas de voto en ausencia.
La recolección de boletas por terceros (ballot harvesting) es una práctica peligrosa que destruye la integridad del voto secreto y se presta a abusos generalizados.
En una elección democrática libre y justa, los votantes deben tener la certeza de que se cuentan todos los votos legales y se descartan todos los ilegales. Por eso Mike se opone firmemente al intento partidista de los demócratas, mediante la H.R. 1, de federalizar el sistema electoral del país.
Proteger a los no nacidos
Como padre de tres hijos, Mike cree que la vida es valiosa y debe protegerse.
La noticia de que la Corte Suprema probablemente anulará Roe v. Wade devuelve al pueblo la decisión sobre si el aborto es aceptable o no, tal como lo previó la Constitución.
Los demócratas han convertido el aborto a demanda en uno de sus temas principales, a pesar de que el 80 % de los estadounidenses cree que el aborto debería ser ilegal en el tercer trimestre. Es inadmisible que los demócratas cedieran ante Planned Parenthood e intentaran excluir la Enmienda Hyde de los proyectos de ley de gasto, lo que permitiría financiar abortos con el dinero de sus impuestos. Peor aún, Joe Biden revocó la Política de la Ciudad de México, lo que permite que el dinero de sus impuestos financie abortos en otros países.
Mike lucha en el Congreso para proteger a los no nacidos como copatrocinador de la Life at Conception Act.
Defender nuestra Segunda Enmienda
Es sencillo. La Constitución ES absoluta y el derecho del pueblo a poseer y portar armas no será vulnerado.
Las regulaciones estrictas sobre armas solo complican las cosas a los ciudadanos respetuosos de la ley. Las propuestas demócratas de “control de armas” no impiden que los delincuentes obtengan armas ilegales y cometan actos violentos. Ciudades como Chicago, Nueva York y Baltimore tienen algunas de las leyes de armas más estrictas del país y algunas de las tasas más altas de delitos con armas de fuego.
En el Congreso, Mike trabaja para proteger nuestros derechos de la Segunda Enmienda como copatrocinador de proyectos de ley como la RIFLE Act.
Mike Carey siempre defenderá su derecho a portar armas y se opondrá a cualquier legislación que vulnere sus derechos.
Apoyar a la policía (Back the Blue)
Hoy más que nunca, nuestros agentes del orden necesitan nuestro apoyo y respeto. Durante demasiado tiempo, la izquierda radical ha satanizado a nuestra policía e intentado quitarle fondos. El resultado ha sido más jubilaciones, menos reclutas y más delincuencia en nuestras comunidades.
Desde la Casa Blanca hasta los gobiernos estatales y locales liberales, ha habido un fracaso sistémico para contener la delincuencia en Estados Unidos. Se debe a su absurda creencia de que hacer cumplir la ley es de algún modo moralmente incorrecto o incluso racista. Esto ha paralizado a las fuerzas del orden en todos los niveles y ha dado lugar a fiscales que prefieren dejar salir de la cárcel a un delincuente peligroso antes que hacer cumplir la ley.
En el Congreso, Mike trabaja para corregir estos errores. Es copatrocinador de la Protect and Serve Act, que establece un nuevo delito penal por agredir a sabiendas a un agente del orden. También copatrocina la H.R. 82, que beneficiaría a millones de agentes jubilados y personal de primera respuesta al eliminar dos disposiciones de la Ley del Seguro Social que reducen o eliminan injustamente sus beneficios del Seguro Social.
Para tener comunidades fuertes y seguras, debemos apoyar a la policía.
Proteger nuestra frontera
La crisis fronteriza de Biden debe tomarse en serio y debe resolverse. Desde el inicio del gobierno de Biden se han producido más de 2.4 millones de detenciones en la frontera, las deportaciones han caído a su nivel más bajo en 26 años y se ha introducido en nuestras comunidades más fentanilo que nunca.
Solo en el primer año de Biden, la población de inmigrantes indocumentados en EE. UU. creció en un millón de personas, más que la población de Columbus, Ohio.
Joe Biden y su ausente “zar de la frontera”, Kamala Harris, recibieron la frontera más segura que hemos tenido y la debilitaron hasta tal punto que 42 terroristas conocidos se sintieron con la confianza suficiente para intentar entrar en nuestro país.
Las políticas de fronteras abiertas de Biden crearon una crisis humanitaria, una crisis de delincuencia y una crisis de fentanilo que ha convertido las sobredosis en la principal causa de muerte de los estadounidenses de 18 a 45 años.
En el Congreso, Mike lucha por políticas fronterizas más estrictas como copatrocinador de proyectos de ley como la Border Security for America Act, la Migrant Relocation Transparency Act y la Border Czar Accountability Act.
Debemos volver a comprometernos con políticas fronterizas firmes, porque una nación que no puede controlar sus fronteras no es una nación.
Independencia energética de Estados Unidos
Los precios récord de la gasolina y el aumento de los precios de la energía son consecuencia directa de la agenda del “Green New Deal” de los demócratas.
Nuestra nación tiene la bendición de contar con abundante carbón, gas natural y petróleo, que proporcionan la electricidad de carga base necesaria para impulsar nuestra vida y nuestro futuro. Los republicanos entienden esa realidad y adoptan una verdadera estrategia energética que aprovecha todas las fuentes, la cual, con el presidente Trump, hizo que Estados Unidos fuera energéticamente independiente por primera vez en más de 60 años.
Lo cierto es que no podemos electrificar la economía eliminando nuestras fuentes de electricidad más confiables. Debemos invertir en nuevas tecnologías de combustibles fósiles y también en energías renovables, porque para mover una economía del siglo XXI necesitamos más electricidad, no menos.
Lamentablemente, el gobierno de Biden y los demócratas del Congreso ya no creen en una estrategia energética que aproveche todas las fuentes y quieren eliminar por completo el uso de los combustibles fósiles.
Los demócratas no parecen entender las consecuencias de sus políticas energéticas cortoplacistas. Cuando Joe Biden canceló el oleoducto Keystone XL, acabó con miles de empleos estadounidenses bien remunerados y con lo que su propia secretaria de Energía admitió que era la “mejor manera” de transportar combustible. Al cortar el acceso a las tierras federales y negarse a agilizar la infraestructura energética y las terminales de exportación, el gobierno de Biden garantiza que los precios de la gasolina sigan batiendo récords.
Es indignante que este gobierno prefiera suplicar a otros países y negociar con dictadores brutales para que aumenten la producción de petróleo antes que liberar la producción de energía estadounidense.
El “Green New Deal” de los demócratas destruirá nuestra economía y dará al Partido Comunista Chino la ventaja que necesita para ampliar su papel como mayor productor de energía del mundo.
En el Congreso, Mike lucha por la independencia energética de Estados Unidos como copatrocinador de proyectos de ley como la Powering America Through Domestic Energy Act y la Keystone XL Pipeline Construction and Jobs Preservation Act.
La energía hace posible la vida moderna y ya no podemos permitir que los demócratas frenen a Estados Unidos.
Una economía y una fuerza laboral sólidas
Tenemos el plan para reconstruir la economía más fuerte que los estadounidenses hayan conocido: nos lo entregó el presidente Trump. Las políticas de Estados Unidos Primero (America First) nos dieron una economía en auge, con una confianza de los consumidores en máximos históricos. Ahora los estadounidenses enfrentan la inflación más alta en 40 años, precios récord de la gasolina y un crecimiento económico estancado.
El gobierno de Biden y Harris y sus aliados en el Congreso crearon la actual crisis económica al revertir las políticas de Estados Unidos Primero y gastar billones y billones de dólares de los contribuyentes en su fallida agenda de extrema izquierda.
Este año, las familias estadounidenses gastan $433 más al mes por las mismas cosas que compraban en 2021, y las empresas siguen teniendo dificultades para encontrar trabajadores.
El enfoque de gobierno grande que han propuesto los demócratas ha fracasado. Los estadounidenses no quieren un futuro administrado por el gobierno que limite la independencia, ahogue la innovación y dé aún más poder a una burocracia para sobrerregular nuestras empresas y nuestras vidas.
Mike trabaja para volver a encarrilar nuestra economía como patrocinador de la Energy Cybersecurity University Leadership Program Act y copatrocinador de proyectos de ley como la Protecting Family and Small Business Tax Cuts Act, la American Innovation and R&D Competitiveness Act y la Workforce and Education Partnership Act.
Volvamos a las políticas económicas que funcionan: gasto responsable, impuestos más bajos, menos burocracia, acuerdos comerciales justos, un sólido sistema de libre empresa y poner primero a los trabajadores estadounidenses para que estén preparados para los empleos y las carreras que necesitamos para construir una economía del siglo XXI.
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