Jill Tokuda representa al Segundo Distrito Congresional de Hawái (CD2), que abarca zonas suburbanas y rurales de Oʻahu, las islas de Hawaiʻi, Kauaʻi, Maui, Lānaʻi, Molokaʻi, Niʻihau y Kahoʻolawe, y las islas de Sotavento (Northwestern Hawaiian Islands). Elegida en noviembre de 2022 para servir en el 118.º Congreso, sus colegas la han designado vicepresidenta de Comunicaciones del Caucus Progresista del Congreso, representante de los legisladores de primer mandato en el Caucus Asiático-Americano y de las Islas del Pacífico del Congreso, y coordinadora de bancada (whip) de la Región 2 (que incluye Hawái, Alaska, el norte de California, Guam, Samoa Americana y el Estado Libre Asociado de las Islas Marianas del Norte).1
La familia de Jill ha tenido su hogar en el CD2 durante cuatro generaciones desde que emigró de Okinawa, y ha vivido en la isla de Hawaiʻi, en Maui, en Kauaʻi y en el lado de barlovento (Windward) de Oʻahu. Orgullosa egresada de las escuelas públicas de Hawái, fue la primera de su familia en ir a la universidad; estudió en The George Washington University, donde obtuvo una licenciatura en relaciones internacionales con una especialización secundaria en estudios japoneses.
Jill tiene amplia experiencia tanto en el sector público como en el privado. De 2006 a 2018 representó a Kaneohe y Kailua en el Senado estatal de Hawái. Durante ese período presidió los comités de Medios y Arbitrios (Ways and Means), Educación y Educación Superior, Agricultura y Asuntos Hawaianos, y Trabajo. Como presidenta del Comité de Medios y Arbitrios, Jill equilibró el presupuesto estatal de $14 mil millones y aprobó todas las medidas fiscales y tributarias de la Legislatura estatal de Hawái. También impulsó la ley que creó la primera Oficina Ejecutiva de Aprendizaje Temprano del estado y financió el programa Hawaiʻi Keiki para dar acceso a servicios de salud en las escuelas públicas. Además, Jill logró aprobar la ley habilitante que permitió designar y proteger las Tierras Agrícolas Importantes. Se trataba de un mandato constitucional pendiente que tardó 30 años en aprobarse y que otorga la máxima protección a las tierras más productivas de Hawái para la producción de alimentos.
Su experiencia en el sector privado y sin fines de lucro incluye su labor como codirectora de CyberHawaii, que apoya el desarrollo de la fuerza laboral, y como directora de Asuntos Externos del Nisei Veterans Memorial Center, donde recaudó fondos para ampliar las instalaciones en la isla de Maui. Ha formado parte de la junta directiva de Hawaiʻi Data Collaborative y del consejo asesor del Hawaiʻi Budget and Policy Center. Jill también fue miembro fundadora del Patsy T. Mink PAC, que apoya a mujeres a favor del derecho a decidir que aspiran a cargos electos. Durante la pandemia, Jill fue nombrada al Comité Selecto de la Cámara de Hawái sobre Preparación Económica y Financiera ante el COVID-19, donde trabajó con el estado, los condados y entidades sin fines de lucro para dar seguimiento al avance de más de $21 mil millones en ayuda federal destinada a Hawái y aportar información y análisis para facilitar la distribución y la administración de esos recursos.
Jill está casada con Kyle Michibata. Tienen dos hijos, Aden y Matt, que asisten a las mismas escuelas públicas de las que se graduaron sus padres: King Intermediate y James B. Castle High School. La familia también incluye a su chiweenie llamada Bailey, ¡que tiene el honor de acumular más “me gusta” en las redes sociales que cualquier otro miembro de la familia!
A Jill la impulsa el objetivo de que Hawái sea un lugar donde sus hijos y todos nuestros niños puedan imaginar un futuro en esta tierra que llamamos hogar.
Acceso a servicios de salud y salud mental de calidad
Nuestras comunidades necesitan un mejor acceso a la atención médica y a los servicios de salud mental.
Este problema afecta especialmente a nuestras comunidades rurales y a las islas vecinas (Neighbor Islands).
El COVID-19 puso de relieve la desigualdad de opciones de atención médica en estas comunidades, que no tienen el mismo acceso a servicios y proveedores de salud que el área urbana de Honolulu. En particular, el estrés y las cargas de vivir años de COVID-19 también pusieron de manifiesto la escasez de servicios de salud mental.
El acceso a la atención también depende del transporte: en mis visitas por el distrito, observo la distancia entre hospitales y centros médicos, gasolineras y supermercados. En muchas zonas del Segundo Distrito Congresional, llegar a un centro de salud puede tomar más de una hora. Algunas personas y familias no tienen auto o dudan en manejar largas distancias debido al alto precio de la gasolina.
Debemos actuar con urgencia para aumentar la capacidad de nuestros hospitales y centros médicos rurales y el número de médicos y proveedores de salud que atienden estas zonas. Debemos considerar soluciones como clínicas móviles, más fondos para la consejería remota y en línea, e incentivos financieros para la educación superior de los profesionales de la salud que trabajen en zonas desatendidas.
No es solo una cuestión de justicia: se trata de salvar vidas de todos los residentes de Hawái.
Asequibilidad y vivienda
Soy una madre trabajadora con dos hijos y comparto la misma preocupación y urgencia que tantas otras familias. Las familias trabajadoras necesitan alivio y nuestros hijos deberían poder construir su futuro aquí.
Las familias de Hawái necesitan alivio ya, y apoyo la suspensión inmediata del impuesto federal a la gasolina. Debemos mantener los pagos mensuales del crédito tributario por hijos ampliado y extender el crédito tributario por ingreso del trabajo para que las familias y los trabajadores conserven más dinero en el bolsillo y puedan mantenerse a sí mismos y a sus familias.
En este momento, el alto costo del cuidado infantil también mantiene a muchos padres fuera de la fuerza laboral, aunque muchas familias necesiten o quieran dos ingresos. No deberíamos tener que elegir entre una carrera y los hijos. Apoyo el plan de cuidado infantil de la ley de reconciliación (Childcare Reconciliation plan), que ampliaría los programas de prekínder y crearía un programa piloto para que los estados extiendan la ayuda para el cuidado infantil a más familias, con un tope de gastos del 7 % de sus ingresos para niños de 0 a cinco años.
Necesitamos más vivienda asequible y de calidad en Hawái, incluida vivienda para personas mayores, así como vivienda y alquileres para trabajadores de algunas de las profesiones más demandadas, como maestros y profesionales médicos.
Tenemos que actuar con firmeza contra la compra especulativa de viviendas y aprovechar nuestras estructuras tributarias para nivelar las condiciones a favor de nuestros trabajadores y familias. También debemos aprovechar los recursos federales disponibles, desde los fondos para comprar y conservar unidades de vivienda asequible hasta la construcción de viviendas en bases militares para trabajadores y familias tanto militares como civiles.
Es hora de reactivar y ampliar el programa de Ayuda de Emergencia para Alquiler y Servicios Públicos, para que las personas conserven su techo y la luz encendida; ampliar la ayuda con la hipoteca y los servicios públicos para los propietarios en dificultades, y apoyar los programas federales de subsidio alimentario que ayudan a todos, desde los niños hasta las personas mayores.
Combatir el cambio climático y proteger nuestro medio ambiente
Hay que tomar medidas enérgicas para hacer frente a los efectos del cambio climático y aumentar la producción de energía renovable.
Hawái está en crisis. La aceleración del aumento del nivel del mar está haciendo que nuestras carreteras y viviendas caigan al océano. Estamos viviendo patrones climáticos extremos y un aumento de la temperatura del océano que afecta a nuestros corales y a la vida marina.
Aunque enfrentamos desafíos particulares, nuestro entorno insular es también nuestra fortaleza. Hawái está en una posición única para liderar en fuentes de energía renovable como la solar, la eólica y la hidroeléctrica.
Necesitamos energía limpia para abastecernos en el futuro, y también necesitamos el impacto económico positivo de los empleos en energía limpia. La política ambiental y la prosperidad económica deben ir de la mano.
Y con una presencia militar tan importante, también podemos beneficiarnos de los esfuerzos de la administración Biden para que el Departamento de Defensa lidere en energía renovable, en la reducción de la huella de carbono y en la resiliencia climática. Es una oportunidad para colaborar aquí mismo, en casa.
Me comprometo a buscar soluciones audaces para preservar nuestro medio ambiente para nuestros keiki (niños) y las generaciones futuras.
Educación
Financiar una educación pública de calidad para estudiantes de todas las edades es una de las inversiones más valiosas para el futuro de Hawái.
Para las familias y los niños de todas las edades, daré prioridad al acceso universal a la educación pública gratuita, desde la primera infancia y el preescolar hasta los colegios comunitarios, las universidades de cuatro años y los programas posteriores a la secundaria de capacitación laboral y certificación.
Invertir temprano en la educación mejora el rendimiento de los estudiantes a lo largo de toda su trayectoria escolar, ofrece condiciones más equitativas para todos, aumenta los ingresos laborales y aporta beneficios sociales a largo plazo para toda la ciudadanía.
La capacitación laboral y la formación de la fuerza de trabajo son esenciales para desarrollar nuevas industrias y empleos bien remunerados, de modo que nuestros hijos puedan ver un futuro para sí mismos en Hawái. Por eso, el acceso universal a colegios comunitarios gratuitos y a programas posteriores a la secundaria de capacitación laboral será clave para desarrollar la fuerza laboral y la economía del mañana.
Reforma electoral y del financiamiento de campañas
Nuestra democracia prospera cuando todas las personas tienen la misma voz en el gobierno.
Soy la única candidata en esta contienda que se ha comprometido a no aceptar dinero de comités de acción política (PAC) corporativos, y apoyo firmemente la revocación del fallo Citizens United. Desde que entró en vigor, hemos visto efectos negativos de gran alcance en nuestra democracia, pues las corporaciones y las personas adineradas pueden comprar elecciones con un gasto ilimitado y sin regulación.
Apoyo varias reformas federales del financiamiento de campañas, entre ellas la For the People Act y la DISCLOSE Act, un conjunto integral de reformas anticorrupción, gubernamentales, de votación y electorales que buscan mejorar el acceso de las personas al voto, limitar la influencia del gran capital en la política y garantizar que los funcionarios electos trabajen en favor del interés público.
Luchar por traer fondos federales a casa
Abogaré por asegurar para Hawái cada dólar federal disponible.
Como presidenta del Comité de Medios y Arbitrios de 2015 a 2017, supervisé miles de millones en gasto a nivel estatal y me enorgullece mi historial de lucha en favor de las familias de Hawái. Como madre trabajadora, me siento cada mes a la mesa de la cocina a equilibrar el presupuesto familiar para ahorrar y gastar con prudencia. Y en el peor momento de la pandemia, di seguimiento a todos los dólares federales asignados a Hawái y ayudé a crear programas para que esos fondos llegaran a quienes más los necesitaban.
Si soy elegida al Congreso, prometo luchar por la parte justa de los fondos federales que le corresponde a Hawái y trabajar con los líderes del gobierno estatal para aprovechar al máximo esos fondos en apoyo de nuestras familias, personas, empresas y comunidades.
También debemos asegurarnos de que no se desperdicie ni un dólar federal: un estudio reciente mostró que Hawái dejó de recibir aproximadamente $200 millones que podrían haberse destinado a programas de nutrición infantil. Esos fondos también podrían haber ayudado a nuestra industria agrícola local, mediante la compra de más productos locales para abastecer esos programas de nutrición.
Pondré mi experiencia en la gestión de presupuestos, grandes y pequeños, al servicio de la gente de Hawái y me aseguraré de que exploremos cada oportunidad para que estos fondos marquen la diferencia para las familias que luchan por salir adelante en Hawái.
Derechos reproductivos
No permitiré que nuestras niñas crezcan con menos libertades de las que tenemos nosotras ni que se les arrebate su derecho fundamental a la autodeterminación.
Ahora que esta Corte Suprema de mayoría extremista ha revocado Roe v. Wade, es fundamental defender los derechos reproductivos de las mujeres en todo nuestro país.
Estaba en Washington D.C. cuando se conoció la noticia de que la Corte Suprema de EE. UU. había revocado Roe v. Wade. Esa noche me uní, solidaria e incrédula, a cientos de personas frente al edificio de la Corte Suprema. Me comprometí a defender los derechos reproductivos de las mujeres en todo el país. Las decisiones reproductivas son profundamente personales y deben tomarlas las mujeres, no los políticos.
Me enorgullece ser miembro fundadora del Comité de Acción Política Patsy T. Mink, cuya misión es apoyar y elegir a mujeres demócratas de Hawái a favor del derecho a decidir. Durante mis 12 años en el Senado estatal, presenté o patrociné más de una docena de proyectos de ley para defender las libertades reproductivas de las mujeres y ampliar el acceso a los anticonceptivos y a la atención médica.
Si soy elegida al Congreso, me comprometo a apoyar la aprobación de la Women’s Health Protection Act (Ley de Protección de la Salud de las Mujeres) para garantizar la igualdad de acceso a los servicios de aborto en todo el país. Apoyaré todos los esfuerzos por consagrar en la ley federal el acceso a los servicios de aborto, financiar plenamente los programas de planificación familiar del Título X y derogar la Enmienda Hyde. Además, apoyaré leyes para proteger los datos más íntimos y personales de las mujeres almacenados en aplicaciones de salud reproductiva y para dejar claro que todos los estadounidenses tienen el derecho constitucional de desplazarse libre y voluntariamente por todo Estados Unidos.
Seguridad pública y reforma de las leyes de armas
No debería hacer falta una tragedia para que el Congreso actúe en materia de armas de fuego.
Como madre, se me rompe el corazón al ver que los niños de este país no están seguros en las escuelas, y me indigna la plaga de violencia armada que se cobra la vida de nuestros seres queridos mientras hacen las compras, van a la iglesia o al trabajo, simplemente en su vida diaria. Es hora de poner fin a la violencia.
Apoyo plenamente el proyecto de ley sobre armas aprobado recientemente por la Cámara de Representantes de EE. UU., pero no va lo suficientemente lejos. Respaldo firmemente los esfuerzos nacionales para elevar a 21 años la edad mínima para poseer armas; prohibir las armas de asalto y los cargadores de gran capacidad; exigir verificaciones de antecedentes penales en la compra de armas, incluidas las transferencias de propiedad; exigir una licencia para poseer o comprar un arma; abordar el problema de las “armas fantasma” de fabricación casera, y aprobar leyes de bandera roja que permitan a familiares, compañeros de trabajo y a las fuerzas del orden pedir a un tribunal que retire las armas a una persona en crisis.
Hawái tiene algunas de las leyes de armas más estrictas y de los niveles de violencia armada más bajos del país. Durante mis 12 años en el Senado estatal de Hawái, voté repetidamente a favor de medidas que reforzaron nuestras leyes de control de armas y de permisos de armas de fuego.
Mientras estuve en el Senado, prohibimos la posesión, fabricación, venta, transferencia e importación de culatas de disparo rápido (bump fire stocks) y de activadores de gatillo de ráfaga múltiple, y lo tipificamos como delito grave de clase C.
También aprobamos una ley que exige la entrega inmediata de armas de fuego y municiones cuando una persona ha quedado inhabilitada para poseer armas por motivos como una enfermedad mental o su ingreso en un centro psiquiátrico, porque incluso un solo día es demasiado tiempo para que un arma esté en manos de alguien que podría representar un peligro para sí mismo o para los demás.
Como parte del Caucus Legislativo de Mujeres, comprendíamos las graves amenazas que enfrentan nuestras familias, sobre todo en situaciones de violencia doméstica. Presentamos sistemáticamente proyectos de ley para reforzar las leyes de control de armas y proteger a las mujeres y a las familias.
Si soy elegida al Congreso, me comprometo a seguir luchando por comunidades más seguras y a impulsar leyes innovadoras de reforma en materia de armas.
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