El representante Horsford es un defensor comprobado de las familias trabajadoras de Nevada. En el 117.º Congreso, se ha comprometido a derrotar al coronavirus, encauzar de nuevo la economía de Nevada y restablecer la confianza pública en las instituciones estadounidenses.1
El representante Horsford comprende los desafíos que enfrentan a diario muchas familias del 4.º distrito de Nevada. Luchará por un control de armas responsable y por la verificación de antecedentes. Perdió a su padre cuando tenía 19 años y se identifica con quienes han sufrido el dolor de perder a un ser querido por la violencia armada. Trabajará sin descanso para acabar con la vía que lleva de la escuela a la cárcel y para ofrecer la red de protección que los niños y las familias necesitan para salir adelante. Juntos, el representante Horsford y su esposa, Sonya, han trabajado para fortalecer a los niños, las familias y las comunidades, porque saben que la familia importa.
Durante más de una década, el representante Horsford dirigió la Culinary Training Academy, el mayor programa de capacitación laboral de Nevada, que ayudó a miles de trabajadores a encontrar empleos de calidad en la industria de la hospitalidad. Bajo su liderazgo, la Culinary Training Academy, una alianza única entre los sindicatos y las empresas, colocó a más del 80 por ciento de sus graduados en empleos bien remunerados y completó una campaña de construcción de capital de varios millones de dólares.
El representante Horsford hizo historia como el primer afroamericano en ser líder de la mayoría del Senado estatal de Nevada, y cumplió. Logró aprobar la “Clean Energy Jobs Initiative” (iniciativa de empleos en energía limpia) y posicionó a Nevada como líder en energía renovable. Cuando la recesión devastó la economía de Nevada, trabajó con ambos partidos para resolver la peor crisis presupuestaria de la historia del estado.
Durante su mandato anterior representando a los habitantes de Nevada en la capital del país, el representante Horsford trabajó para que los veteranos, las personas mayores y todos los habitantes de Nevada recibieran los beneficios que merecían; redactó y logró aprobar el Nevada Lands Bill para crear empleos en todo el estado, y luchó para proteger el derecho de la mujer a tomar sus propias decisiones sobre su atención médica.
Más recientemente, como propietario de una pequeña empresa y en alianza con Intel, Horsford trabajó para llevar a North Las Vegas un programa de desarrollo de la fuerza laboral para jóvenes y adultos jóvenes, el primero de su tipo. Ayudó a poner en marcha un programa de recuperación de alimentos con Three Square y grandes empleadores como MGM Resorts para combatir la inseguridad alimentaria de niños, familias y personas mayores necesitadas. Aporta al Congreso un enfoque basado en principios sobre la creación de empleo, el desarrollo comunitario y el desarrollo de habilidades. Dedicado a su familia, el representante Horsford ha criado una familia sólida junto a su esposa, Sonya Horsford, y sus tres hijos.
Oportunidades para todos
Dirigí durante una década la Culinary Training Academy, el mayor programa de capacitación profesional de nuestro estado. Entiendo que salir adelante empieza por las habilidades y la educación que adquirimos, y que nuestras experiencias de vida determinan nuestra calidad de vida y nuestro acceso a las oportunidades económicas. Esto es especialmente importante mientras nos recuperamos de una pandemia mundial que afectó a tantas familias trabajadoras de Nevada que han tenido dificultades para llegar a fin de mes. En el Congreso he impulsado iniciativas económicas para ampliar los programas de capacitación laboral y de aprendizaje; financiar nuestras escuelas de K-12 para que sigan abiertas y brinden apoyo real a estudiantes, padres y maestros, y he hecho llegar ayuda financiera a más de 100,000 pequeñas empresas de Nevada para que mantuvieran sus puertas abiertas y a sus trabajadores en sus puestos, creando empleos y oportunidades económicas que nos incluyen a todos.
Sé que los habitantes de Nevada tienen dificultades para salir adelante por el aumento del costo de vida, en todo: desde la gasolina hasta la vivienda, los alimentos y el cuidado infantil. Por eso ayudé a aprobar la ampliación del crédito tributario por hijos, que puso en promedio $440 en el bolsillo del 97 por ciento de las familias de mi distrito. Esa reducción de impuestos y un plan para que cada hogar ahorre miles de dólares al año al bajar el costo de los medicamentos recetados, el seguro médico, el cuidado infantil y las facturas de energía son soluciones reales que pueden reducir los gastos de todos los hogares de Nevada.
Con el alza de los precios de la gasolina, los hogares de Nevada necesitan alivio ya. Por eso estoy tomando medidas contra las compañías petroleras que se aprovechan de los consumidores y obtienen ganancias récord mientras la gente paga más por la gasolina en la bomba. Redacté y trabajo para aprobar la SAVE Act, que otorgaría un crédito tributario de $300 al mes a las personas que tengan un vehículo y que se financiaría exigiendo a las grandes petroleras que paguen un impuesto sobre las ganancias extraordinarias que han obtenido a costa de los trabajadores que ganan menos de $400,000 al año.
Los alquileres en el sur de Nevada también aumentaron casi un 30 por ciento en el último año. Por eso voté a favor del American Rescue Plan (Plan de Rescate Estadounidense), que brindó asistencia de vivienda y fondos esenciales a Nevada. Recientemente se lanzó la iniciativa Home Means Nevada, con la mayor inversión individual en vivienda asequible, procedente de $500 millones en fondos que voté para aprobar. Mientras trabajamos para hacer realidad la vivienda asequible en cada comunidad, debemos hacer todo lo posible desde ahora para estabilizar los alquileres, de modo que las personas mayores, las familias y los trabajadores puedan permanecer en sus hogares.
Estoy dispuesto a trabajar con cualquiera, de uno u otro partido, para resolver los problemas de mis electores. Mis colegas republicanos no han querido llegar a un punto medio para que resolvamos juntos estos problemas.
Atención médica
El virus de la COVID-19 dejó al descubierto los problemas que aún afectan a nuestro sistema de salud, y golpeó de forma desproporcionada a las mujeres y a las comunidades de color, que sufrieron tasas más altas de contagio, muerte y problemas de salud a largo plazo. Por eso trabajé para conseguir fondos de modo que nadie tuviera que pagar de su bolsillo para hacerse la prueba ni para recibir la vacuna o el tratamiento. Ninguna familia debería sufrir dificultades económicas por la COVID-19 que la expongan a cobradores de deudas o a la bancarrota.
La atención médica es un tema personal para mí. Vivo con una afección preexistente y me sometí a una cirugía cardíaca mayor hace varios años. He trabajado constantemente para reducir el costo de la atención médica para los habitantes de Nevada. He presentado legislación para poner un tope a los gastos de bolsillo de los beneficiarios de Medicare y ofrecer un seguro dental que cubra la atención preventiva, los tratamientos de rutina y las dentaduras postizas cuando se necesiten. Para las familias, he impulsado legislación para cerrar la brecha de cobertura y hacer que la atención médica sea más asequible para los padres que trabajan a tiempo parcial o están en programas de capacitación laboral.
En el Congreso me he enfrentado a las grandes compañías farmacéuticas que se oponen a limitar el precio de la insulina a $35 al mes y a los republicanos que han intentado derogar la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act). También he protegido la expansión de Medicaid en cada oportunidad, porque sé que cuando ayudamos a que todos tengan acceso a servicios de salud esenciales, nos beneficiamos todos.
Educación
Entiendo que, para tener éxito en la economía actual, debemos financiar y apoyar adecuadamente a nuestras escuelas locales para ofrecer a todos los niños una educación equitativa. Por eso ayudé a que los estudiantes pudieran regresar a las aulas de forma segura al conseguir más de $1,000 millones en fondos para las escuelas de K-12 de Nevada cuando más se necesitaban. Y trabajo para garantizar la rendición de cuentas, de modo que cada dólar se use para lo que fue destinado: ofrecer tutorías después de clases, escuela de verano y más recursos educativos y de salud mental en nuestras escuelas y comunidades para ayudar a que cada niño tenga éxito, dar a los padres el apoyo que necesitan y pagar a nuestros maestros y profesionales de la educación el salario que merecen.
Todo joven que termina la escuela secundaria, ya sea que vaya a la universidad o al mundo laboral, debe tener acceso a la educación y la capacitación que le ayuden a lograr una vida plena y a construir una carrera exitosa. En el Congreso he impulsado que la matrícula universitaria sea más asequible y he logrado una inversión récord en programas de formación vocacional para que la próxima generación adquiera las habilidades y los conocimientos que necesita para prosperar. Y trabajo para que los programas de aprendizaje, las escuelas de oficios y la universidad sean más accesibles para todos los estudiantes, y para enfrentar el aumento de la deuda estudiantil, cancelando al menos $15,000 de deuda universitaria.
Reducir la delincuencia y la violencia armada
Conozco de primera mano el daño traumático que la violencia armada causa a nuestras familias y comunidades. Mi padre murió en un acto aleatorio de violencia armada cuando yo tenía 19 años.
Creo que este no es un tema que deba usarse como arma política ni como guerra cultural entre los partidos, y que podemos reducir la delincuencia en nuestros barrios y, a la vez, evitar que se pierdan más vidas por la violencia armada sin sentido. Por eso presenté la Break the Cycle of Violence Act (ley para romper el ciclo de la violencia), que invertiría en programas locales de prevención de la violencia que construyen comunidades seguras. La evidencia demuestra que, cuando trabajamos con líderes comunitarios y religiosos e invertimos en empleos de verano para adolescentes y adultos jóvenes, podemos reducir la delincuencia y salvar vidas al mismo tiempo. Mi proyecto de ley también financia servicios en los hospitales para evitar represalias cuando, lamentablemente, ocurre un hecho de violencia armada.
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