El capitán Clay Higgins es un miembro republicano de la Cámara de Representantes de EE. UU. en representación del sur de Luisiana.1
Criado en un rancho de caballos, Clay Higgins tiene profundas raíces en el sur de Luisiana. Tras graduarse de la preparatoria, estudió en LSU y luego sirvió en el Ejército de Estados Unidos/Guardia Nacional de Luisiana como agente de la Policía Militar, donde alcanzó el grado de sargento primero (E-6, Staff Sergeant).
Higgins tuvo muchos años de éxito en los negocios, pero en 2004 volvió a vestir el uniforme como policía de calle. Trabajó en patrullaje, principalmente en el turno de noche, y fue un conocido agente de SWAT. Antes de llegar al Congreso en 2017, Higgins era conocido sobre todo por sus videos de Crime Stoppers para la Oficina del Sheriff de la parroquia de St. Landry. El programa fue uno de los más exitosos en la historia de las fuerzas del orden. La mayoría de los delitos presentados se resolvieron y, lo más significativo, muchos de los sospechosos respondieron al mensaje de redención del “tío Clay” y se entregaron. El capitán Higgins sigue sirviendo activamente a la “delgada línea azul” (Thin Blue Line), pues conserva un nombramiento vigente como agente del orden y su certificación POST del estado de Luisiana.
Como veterano y agente del orden altamente condecorado, el congresista Higgins sigue protegiendo y sirviendo en la capital del país. Es miembro del Comité de Seguridad Nacional y del Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes.
Constitucionalista comprometido, el congresista Higgins cree en restablecer el gobierno federal que concibieron nuestros padres fundadores. Higgins cree en un gobierno más pequeño, menos burocracia, el libre mercado, una defensa nacional sólida y la protección de las fronteras soberanas de Estados Unidos. Desde Morgan City hasta el límite con Texas, Higgins ha prestado un juramento sagrado de proteger y servir a la gente del sur de Luisiana.
Agricultura
La agricultura es la columna vertebral de la economía de Luisiana. Como crecí en un rancho, sé que para quienes trabajan en ella todos los días, la agricultura, la silvicultura y la pesca son más que un negocio. A medida que avance el Congreso, trabajaré incansablemente en favor de nuestros agricultores y productores para dar a la industria agrícola de Luisiana el apoyo financiero, comercial y laboral que tanto necesita.
Los productos agrícolas de Luisiana contribuyen de manera significativa a la economía de nuestro estado. Con condiciones climáticas difíciles, inundaciones y bajos precios de los productos básicos, es más importante que nunca garantizar que las necesidades de Luisiana se reflejen adecuadamente en la Ley Agrícola (Farm Bill).
Mientras el Congreso considera los cambios tan necesarios en nuestra política de inmigración, es importante que apoyemos las visas H-2A y H-2B, e instituyamos una exención para trabajadores que regresan en el programa de visas H-2B para trabajadores no calificados. Esa exención alinearía las visas H-2B con las H-2A y aumentaría las probabilidades de que nuestros ingenios azucareros, plantas procesadoras de mariscos y las industrias de jardinería y turismo cuenten con la mano de obra que necesitan.
Además, es imprescindible que la nueva administración revise las regulaciones onerosas e innecesarias sobre el uso de herbicidas, pesticidas y fungicidas, para dar a nuestros agricultores la mayor cantidad posible de herramientas.
Asimismo, aunque la Cámara de Representantes de EE. UU. no tiene supervisión legislativa sobre las negociaciones comerciales internacionales, entiendo la gran necesidad de garantizar que los acuerdos comerciales internacionales ofrezcan igualdad de condiciones a las exportaciones estadounidenses, y apoyo firmemente los esfuerzos para fortalecer relaciones comerciales justas con otros países.
Energía y medio ambiente
Aun con las fluctuaciones de los precios del petróleo, la industria de combustibles fósiles de Luisiana sigue siendo un punto fuerte y un gran motor de la economía estatal y nacional. Mientras tanto, la innovación estadounidense impulsa la reducción de emisiones en todo el mundo.
Los combustibles fósiles desempeñan un papel importante en la vida diaria de todos los estadounidenses. Ya sea para cubrir las necesidades energéticas de familias y empresas o para fabricar plásticos y otros materiales comunes, los combustibles fósiles son la savia de nuestra sociedad moderna.
Sin embargo, la nueva administración está revirtiendo los avances logrados con el presidente Trump y haciendo resurgir las políticas de la era Obama. Estas medidas tendrán ahora el mismo resultado que entonces: la destrucción de empleos estadounidenses, costos de energía más altos y el debilitamiento de los intereses de seguridad mundial. El gobierno federal se está usando como arma contra la industria energética de Estados Unidos.
Es importante adoptar un enfoque equilibrado que produzca beneficios económicos reales, pero que también tenga en cuenta el impacto ambiental. Ningún republicano ni demócrata quiere aire o agua contaminados. Esto es especialmente importante en un estado como el nuestro, donde el disfrute de la naturaleza está grabado en nuestra cultura y nuestro patrimonio. Aunque fortalecer la industria es una prioridad máxima, debemos asegurarnos de que existan programas adecuados de conservación y mitigación para mantener nuestro frágil ecosistema y proteger nuestros valiosos recursos naturales. Debemos respaldar este enfoque equilibrado con políticas que fomenten el crecimiento, creen nuevos empleos y refuercen la seguridad energética de Estados Unidos.
Atención médica
La gente de Luisiana merece un sistema de salud que funcione para ella, y estoy comprometido con ampliar el acceso a una cobertura asequible y centrada en el paciente que dé a todos los estadounidenses la libertad y la flexibilidad de elegir la atención médica que se ajuste a sus necesidades particulares.
El sistema de salud de Estados Unidos no funciona. Durante demasiado tiempo, la injerencia del gobierno ha sofocado la innovación, restringido el acceso a nuevos tratamientos y limitado el libre mercado. El exceso de regulación ha creado un sistema caro e inflexible que se centra más en la burocracia y el procesamiento de pagos que en los pacientes y los médicos.
Los estadounidenses merecen un sistema de salud que funcione para ellos. Debemos devolver la libertad de elección al pueblo estadounidense y darle la libertad y la flexibilidad de elegir la atención médica que se ajuste a sus necesidades particulares. Mientras el Congreso trabaja para ampliar las opciones de seguro médico asequibles y centradas en el paciente para todos los estadounidenses, es imprescindible que también garanticemos el acceso a la cobertura, sin importar la edad, los ingresos, las afecciones preexistentes o las circunstancias, y que fomentemos la competencia en el mercado y el desarrollo de medicamentos, dispositivos y terapias que salvan vidas.
Tenga la certeza de que apoyaré las leyes que fomenten la competencia en el mercado para que todos los habitantes de Luisiana tengan acceso a opciones de seguro médico asequibles. También es fundamental reducir las regulaciones federales innecesarias sobre el sector de la salud para fomentar el desarrollo de dispositivos y terapias que salvan vidas. Además, siempre debemos cumplir nuestro compromiso con los estadounidenses de mayor edad protegiendo Medicare.
Prioridad a la recuperación tras los huracanes en el suroeste de Luisiana
Nuestros esfuerzos de recuperación continúan, y no permitiremos que el suroeste de Luisiana quede en el olvido. Seguiremos trabajando con todos nuestros socios locales, estatales y federales para dar prioridad a nuestra región y exigir una respuesta más contundente de los funcionarios de FEMA. A continuación se presenta una cronología de las acciones del congresista Higgins. Esta cronología no incluye los cientos de llamadas, correos electrónicos y mensajes de texto personales con residentes, ni el registro oficial podrá reflejar jamás los numerosos días que el congresista Higgins ha estado personalmente sobre el terreno en las parroquias de Calcasieu y Cameron desde el huracán Laura. Para nuestro congresista, la recuperación es algo personal.
Inmigración
El sistema de inmigración de Estados Unidos no funciona. Es necesario poner en marcha un nuevo sistema que garantice la protección de la seguridad de nuestra nación y promueva el éxito económico de nuestros ciudadanos y de quienes han inmigrado legalmente a nuestra gran nación.
Estados Unidos siempre será una tierra de compasión, pero no a costa de nuestra seguridad. Todo visitante extranjero, sea hombre, mujer o niño, que entre a nuestro país debe responder ante nuestras leyes. Las responsabilidades y oportunidades de Estados Unidos son grandes, y no permitiremos que se aprovechen de ellas quienes vienen ilegalmente o con malas intenciones. Aunque tenemos una relación especial con nuestros dos países vecinos, y reconocemos que debemos amar al prójimo, nuestras fronteras son una puerta sagrada que debemos proteger. Luisiana está llena de riquezas y oportunidades para quienes trabajan duro. En el Congreso seguiré asegurándome de que quienes buscan nuestros tesoros lo hagan de forma legal, responsable y con nuestros valores en el corazón.
Infraestructura
El éxito económico de Luisiana y de nuestra nación depende de un sistema de infraestructura sólido y seguro, y por eso mantener y modernizar nuestras carreteras, puentes, vías férreas y vías navegables es una de mis máximas prioridades en el Congreso.
La American Society of Civil Engineers le ha dado a la infraestructura de Estados Unidos una calificación general de D+. En ningún lugar son más evidentes estas deficiencias que en el 3.er distrito de Luisiana.
Se espera que el suroeste de Luisiana reciba casi $120,000 millones en inversión privada para operaciones industriales nuevas y ampliadas. Es la mayor ola de inversión de este tipo en Estados Unidos y en el mundo. Sin embargo, estas inversiones fundamentales correrán peligro sin un apoyo federal y estatal significativo.
En mi distrito, el mejor ejemplo de nuestras necesidades de infraestructura es el dragado del canal de Calcasieu (CC). El puerto de Lake Charles depende por completo del CC para acceder al golfo, y muchos proyectos y emprendimientos nuevos dependen del puerto para tener éxito financiero. Durante años, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército no ha dragado adecuadamente el canal hasta las dimensiones exigidas de 400 pies de ancho y 40 pies de profundidad. Se estima que el mantenimiento anual del CC cuesta $40 millones, una inversión modesta de dinero de los contribuyentes si se considera que el puerto envía cada año a Washington $400 millones en ingresos fiscales.
De hecho, la Oficina de Presupuesto del Congreso estima que cada dólar invertido en infraestructura genera un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de entre $1 y $2.50. Es hora de modernizar la infraestructura de nuestro estado y promover un crecimiento económico positivo que beneficie a las empresas, las comunidades y las familias.
Empleo y economía
La pandemia de COVID-19 y los opresivos cierres económicos han causado un gran daño a Estados Unidos. Debemos reconstruir nuestra economía y devolver el trabajo a los estadounidenses.
Aunque no corresponde al gobierno crear empleos, el Congreso debe garantizar que nuestras políticas económicas impulsen el crecimiento de la industria privada. Eso incluye eliminar las regulaciones onerosas, mantener tasas impositivas competitivas y dar prioridad al desarrollo de la fuerza laboral.
Mejorar nuestra economía no solo depende de un sistema regulatorio sólido y orientado a las empresas, sino también de la calidad de la educación disponible para nuestros niños y para quienes buscan avanzar en su carrera. Es importante renovar el enfoque en dar a los estudiantes las habilidades que necesitan para desenvolverse en la economía moderna. Aunque el financiamiento de la educación superior desempeña un papel, también debemos asegurarnos de promover los programas vocacionales y las escuelas técnicas.
Ley y delincuencia
Durante más de una década como agente del orden, me comprometí a hacer cumplir con justicia y compasión las leyes promulgadas por nuestros funcionarios electos. En el Congreso usaré esa experiencia para aprobar leyes que traigan el cambio que tanto necesitan nuestros sistemas de justicia penal y penitenciario, que a menudo no ayudan a quienes más necesitan nuestro apoyo.
Estados Unidos ocupa el primer lugar entre todas las naciones por el porcentaje de ciudadanos encarcelados, y Luisiana tiene de forma constante las tasas de delincuencia más altas de Estados Unidos, así como una de las tasas de reincidencia más altas.
Durante demasiado tiempo nuestro sistema judicial ha castigado a los menos afortunados por delitos de supervivencia. El sistema penitenciario nunca se concibió como un castigo, sino como un medio de rehabilitación que diera a la persona arrepentida los medios para convertirse en un miembro productivo de la sociedad.
Seguiré abogando con firmeza por la tan necesaria reforma de las prisiones de Estados Unidos.
Además, estoy comprometido con promover programas que fortalezcan la confianza de las comunidades en las fuerzas del orden locales. Los ataques contra la policía han aumentado considerablemente en los últimos años, y en 2016 Luisiana ocupó el tercer lugar del país en muertes de policías.
Para mantener seguras nuestras comunidades, este asunto debe abordarse desde todos los frentes, por estadounidenses patriotas de todos los colores y credos. En la Cámara de Representantes de EE. UU. seré una voz firme en favor de mis hermanos de la delgada línea azul y de sus familias, que tanto sacrifican para proteger y servir.
Provida
Creo firmemente que como sociedad debemos hacer todo lo posible por proteger la santidad de la vida, que sin duda comienza en la concepción.
Como cristiano y padre de cuatro hijos, sé que no hay regalo más precioso que la vida de un niño. Por eso defiendo abiertamente los derechos de los no nacidos en Luisiana y en todo el país.
Ningún estadounidense trabajador debería preocuparse jamás de que su dinero de contribuyente se use para financiar organizaciones que nos arrebatan el mayor regalo de Dios.
Como su representante en el Congreso, defenderé las firmes convicciones morales de mis electores. La vida no es un asunto de política pública; la vida es un derecho fundamental e inalienable. Luisiana ha sido defensora de la vida durante décadas, y seguiré siendo un aliado en esa lucha.
En la Cámara de Representantes de EE. UU., mi historial de votación refleja con claridad mi convicción provida de toda la vida. Durante mi servicio en el Congreso he copatrocinado y votado a favor de leyes para prohibir el financiamiento federal del aborto, retirar los fondos a Planned Parenthood, brindar atención médica a los sobrevivientes de abortos nacidos vivos y restringir los abortos en etapas avanzadas del embarazo.
Mariscos
Los mariscos no son solo un manjar por el que Luisiana es conocida, sino también un importante motor económico para el estado y un modo de vida para miles de habitantes de Luisiana que debe protegerse.
Luisiana es rica en historia y tradición, y está formada por gente trabajadora que encarna verdaderamente ese patrimonio y esa cultura. En ningún lugar es esto más evidente que en la industria de los mariscos de Luisiana. Cuando la gente piensa en Luisiana, piensa en buena música, buena gente y buenos mariscos.
Por eso debemos garantizar que esta industria fundamental esté preparada para perdurar y prosperar. La sensibilidad del mercado y las políticas ambientales y comerciales afectan mucho a los empleos del sector. Aunque el libre mercado permite la competencia extranjera, los empleos en el sector de mariscos de Luisiana corren peligro por competidores extranjeros que juegan con reglas distintas.
El dumping ilegal de mariscos es un problema grave en todos los estados de la costa del golfo. Los mariscos son una de las importaciones de alimentos más expuestas a infracciones comerciales y de seguridad. Las importaciones subsidiadas ilegalmente pueden desplazar nuestra pesca nacional y perjudicar a los pescadores de Luisiana con precios bajos. Los pescadores merecen igualdad de condiciones, y garantizar que las importaciones cumplan las mismas normas de seguridad que nuestra industria nacional debe ser una prioridad.
Además, es imprescindible que nuestros productores y procesadores tengan acceso a una fuerza laboral disponible y dispuesta. Por eso apoyo la mejora del programa de trabajadores temporales de temporada H-2B. Este programa es vital para el éxito de la industria de mariscos de Luisiana y, en su forma actual, no está proporcionando los trabajadores que nuestra industria necesita para crecer.
Por último, también debemos garantizar que ninguna política ambiental del gobierno federal perjudique en exceso e innecesariamente a nuestra economía. Con demasiada frecuencia, los burócratas de Washington en la Agencia de Protección Ambiental (EPA) promulgan regulaciones ideológicas que no tienen en cuenta sus consecuencias reales para industrias importantes como la de los productores y procesadores de mariscos.
Paraíso del deportista
En Luisiana, el Paraíso del Deportista (Sportsman’s Paradise), compartimos un profundo respeto y aprecio por los abundantes recursos naturales de nuestro estado. Las actividades recreativas al aire libre, como la caza, la pesca y el campismo, no son solo pasatiempos favoritos de los residentes de Luisiana, sino también motores económicos para el estado que atraen cada año a cientos de miles de visitantes de otros estados.
El disfrute de la naturaleza está profundamente arraigado en la historia y la cultura de Luisiana, y no es de extrañar que cazadores y pescadores de todo el país viajen cada año a Luisiana para disfrutar de algunos de nuestros recursos naturales más preciados. Se estima que en el estado de Luisiana hay 900,000 cazadores y pescadores recreativos, que aportan más de $1,670 millones a nuestra economía. Además de ser un pasatiempo favorito de mucha gente en Luisiana, la industria deportiva es un importante motor económico para el estado: sostiene casi 24,000 empleos y aporta más de $165 millones anuales en impuestos locales y estatales.
Impuestos
Trabajamos de cerca con el presidente Trump para aprobar recortes de impuestos históricos y simplificar el código tributario para personas y empresas. Esos esfuerzos generaron nuevos empleos, crecimiento económico y oportunidades para todos los estadounidenses.
Durante el 115.º Congreso voté a favor y ayudé a aprobar una reforma tributaria histórica mediante la Tax Cuts & Jobs Act. La ley simplificó en gran medida el código tributario y redujo las tasas en todos los niveles. Esos cambios ayudaron a impulsar el crecimiento económico y a aumentar los ingresos de los hogares estadounidenses. Sin embargo, la administración entrante ha amenazado con subir los impuestos tanto a las personas como a las empresas. Hacerlo perjudicaría los esfuerzos de recuperación económica. Como su congresista, seguiré apoyando impuestos más bajos y me opondré a cualquier intento de subir los impuestos a las familias estadounidenses trabajadoras.
Gestión del agua
Las inversiones en gestión del agua y mitigación de inundaciones hacen que nuestras comunidades sean más resilientes y generan ahorros a largo plazo. Mi oficina seguirá trabajando con nuestros socios locales, estatales y federales para dar prioridad a las inversiones y soluciones legislativas que mejoren la infraestructura de control de inundaciones en el sur de Luisiana. A continuación se presenta una cronología de las acciones que mi oficina ha tomado en estos temas.
Veteranos
Como veterano, estoy comprometido con agilizar y modernizar el Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU., y me centraré en mejorar la Administración de Salud para Veteranos para servir mejor a nuestros veteranos y sus familias.
El Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU. está plagado de denuncias de mala gestión, instalaciones inadecuadas, falta de personal, sistemas informáticos obsoletos, registros falsificados, rezagos en la tramitación de reclamaciones y largos tiempos de espera.
El enfoque de la Administración de Salud para Veteranos en la atención centrada en los hospitales no refleja la atención moderna centrada en la comunidad. Ya no necesitamos filas de camas de hospitalización en enormes hospitales: necesitamos un sistema flexible que atienda las necesidades particulares de cada persona. Las necesidades de nuestros veteranos no se están atendiendo, y estas deficiencias son inaceptables. Los veteranos y sus familias han hecho el sacrificio máximo por nuestro país, y debemos cumplir las promesas que les hicimos. Es hora de centrarnos en apoyar a nuestros veteranos, en lugar de sostener un sistema que no se ha puesto al día. Debemos atender las prioridades de la población actual garantizando que el dinero siga al veterano. Estoy comprometido con revisar los programas para ver cómo podemos servir mejor a nuestros veteranos.
Registro del Congreso






