La congresista Suzan DelBene representa al 1.er distrito congresional de Washington, que se extiende desde el noreste del condado de King hasta la frontera con Canadá e incluye partes de los condados de King, Snohomish, Skagit y Whatcom.1
Desde que juró por primera vez el cargo en la Cámara de Representantes en noviembre de 2012, Suzan aporta una voz singular a la capital del país, con más de dos décadas de experiencia como exitosa emprendedora tecnológica y líder empresarial.
Suzan asume una amplia variedad de desafíos tanto en el Congreso como en el 1.er distrito. Es una líder en temas de tecnología, atención médica, comercio, impuestos, conservación del medio ambiente y agricultura, y una defensora de las familias trabajadoras.
Actualmente es vicepresidenta del Comité de Medios y Arbitrios (Ways and Means) de la Cámara, que está al frente del debate sobre un código tributario más justo, la reforma de la atención médica, los acuerdos comerciales y una seguridad duradera para la jubilación. Forma parte de los subcomités de Medidas Selectas de Ingresos y de Comercio.
Suzan también preside la New Democrat Coalition, de orientación innovadora, y copreside la Women’s High-Tech Coalition, el Caucus del Internet de las Cosas y el Caucus Lechero. También es miembro del Caucus Pro-Choice (a favor del derecho a decidir).
Suzan pasó parte de su primera infancia en Newport Hills y en Mercer Island, hasta que su padre perdió el empleo. Después de cuarto grado, su familia se mudó por todo el país en busca de trabajo. Gracias al trabajo duro y a la ayuda financiera, obtuvo su licenciatura (BA) en Biología en Reed College.
Comenzó su carrera en la investigación en inmunología y luego obtuvo una maestría en Administración de Empresas (MBA) en la Universidad de Washington y emprendió una exitosa carrera como líder e innovadora en tecnología. A lo largo de más de dos décadas como ejecutiva y emprendedora, ayudó a fundar drugstore.com como vicepresidenta de Mercadeo y Desarrollo de Tiendas, y fue directora ejecutiva (CEO) y presidenta de Nimble Technology, una empresa de software empresarial basada en tecnología desarrollada en la Universidad de Washington. Suzan también trabajó 12 años en Microsoft, donde su último cargo fue el de vicepresidenta corporativa del negocio de comunicaciones móviles de la empresa.
Antes de ser elegida al Congreso, Suzan fue directora del Departamento de Ingresos del Estado de Washington. Durante su gestión, propuso reformas para reducir los trámites burocráticos para las pequeñas empresas. También puso en marcha un innovador programa de amnistía fiscal que generó $345 millones para ayudar a cerrar el déficit presupuestario del estado y, al mismo tiempo, aliviar la carga de las pequeñas empresas.
La combinación de experiencia práctica de Suzan en los sectores privado y público le da un profundo conocimiento de cómo construir empresas exitosas, crear empleos, aplicar una verdadera responsabilidad fiscal y adoptar políticas que den a las personas acceso a oportunidades.
Entre las prioridades de Suzan figuran:
- Asegurarse de que todos los estadounidenses tengan la oportunidad de salir adelante y reciban un trato justo en la sociedad.
- Proteger los empleos y las familias de Washington.
- Preservar nuestro futuro afrontando los problemas del cambio climático y la privacidad de los datos, y reconstruyendo nuestra infraestructura deteriorada.
- Garantizar que todos los estadounidenses tengan acceso a una atención médica de calidad a un precio asequible.
Entre los logros de Suzan figuran:
Impulsar la ampliación del Crédito Tributario por Hijos para brindar apoyo mensual a las familias trabajadoras y ayudar a reconstruir nuestra clase media. Suzan sigue luchando para que este beneficio sea permanente, una inversión a largo plazo que, según las estimaciones, reduciría a la mitad la pobreza infantil.
Luchar para ampliar la construcción de vivienda asequible mediante el fortalecimiento del crédito tributario para viviendas de bajos ingresos (LIHTC). Se estima que el crédito tributario ampliado permitirá construir o preservar unos 2 millones de unidades asequibles más en todo el país en los próximos 10 años, y más de 66,000 unidades de vivienda asequible en el estado de Washington.
Lograr la aprobación de la National Landslide Preparedness Act para ayudar a salvar vidas, proteger a las comunidades y los bienes y mejorar la preparación ante emergencias por desastres naturales, en memoria del deslizamiento de tierra de Oso de 2014.
Ampliar el plazo durante el cual los gobiernos estatales, locales y tribales pueden usar los fondos de la CARES Act para apoyar la respuesta de salud pública al COVID-19 y pagar a policías, bomberos, maestros y otros trabajadores esenciales.
Conseguir $200 millones para ampliar las oportunidades de capacitación laboral, incluidos $22 millones para Washington.
Ampliar el área silvestre Alpine Lakes Wilderness y proteger el arroyo Illabot.
Ampliar el acceso a la telemedicina de salud mental para las personas mayores inscritas en Medicare.
Luchar por conseguir fondos de emergencia para el valle de Skagit a fin de reconstruir de inmediato el puente de la I-5 tras su derrumbe en mayo de 2013.
Crear programas comunitarios de derivación para personas con consumo de sustancias a fin de ayudar a hacer frente a la epidemia de opioides.
Suzan y su esposo, Kurt DelBene, tienen dos hijos, Becca y Zach, y un perro llamado Reily.
Inmigración
Debemos arreglar el sistema de inmigración roto de nuestro país para que funcione para las empresas, las familias y nuestra economía.
La reforma migratoria es especialmente importante para el estado de Washington. Tenemos una pujante industria agrícola, una tecnología líder en el mundo y empresas de manufactura avanzada. Los trabajadores, las familias, los estudiantes y los emprendedores se ven perjudicados porque nuestro sistema actual es muy disfuncional.
Desde las empresas, los sindicatos, los agricultores y los trabajadores hasta las fuerzas del orden y los líderes religiosos, todos coinciden en que hace tiempo que se necesita una reforma migratoria integral.
Para impulsar la creación de empleo y hacer avanzar nuestra economía, debemos aprobar una reforma migratoria integral. Durante mi primer mandato ayudé a presentar legislación que crearía una vía a la ciudadanía, por mérito propio, para quienes están aquí y trabajan. Haría más seguro a nuestro país, eliminaría los atrasos acumulados, reuniría a las familias y respondería a las necesidades de la economía del país, hoy y en el futuro. Seguiré luchando por una reforma migratoria integral.
Educación
Una fuerza laboral bien formada es vital para nuestro éxito económico y nuestro futuro. Y un sistema educativo de calidad es la clave para crear una fuerza laboral preparada para la economía del siglo XXI.
Lucharé por políticas que fortalezcan nuestro sistema educativo, centradas en cerrar la brecha de rendimiento, elevar los estándares y dar a nuestros maestros el apoyo que necesitan para que cada niño tenga la oportunidad de desarrollar todo su potencial.
Uno de los elementos clave del American Rescue Plan fue lograr que los niños volvieran a la escuela. Esto fue importante para hacer frente a la pérdida de aprendizaje, apoyar a nuestros maestros y quitar esa carga a los padres.
También debemos frenar el aumento del costo de la matrícula universitaria e incrementar la ayuda para que todos tengan una oportunidad justa. El 1.er distrito congresional tiene la suerte de contar con excelentes universidades comunitarias y técnicas, así como con sedes de algunas de las mejores universidades públicas del estado. La creciente carga de los préstamos estudiantiles impide que muchos estadounidenses alcancen una vida de clase media. Por eso apoyé la suspensión del pago de los préstamos estudiantiles durante la pandemia.
Si trabajamos de cerca con nuestras instituciones locales, podemos fortalecer la fuerza laboral que necesitan los empleadores de la manufactura, la tecnología y la agricultura de nuestra economía. Es esencial que nos centremos en ampliar las oportunidades para que los trabajadores actuales y futuros adquieran las competencias necesarias para los empleos de hoy y de mañana. Por eso luché por conseguir, y conseguí, $200 millones en fondos de capacitación laboral para ayudar a las personas de bajos ingresos que reciben asistencia nutricional a obtener el apoyo y la capacitación que necesitan para ser autosuficientes.
Seguro Social
El Seguro Social ha sido uno de los pilares de nuestra clase media y de una jubilación segura. Ha creado una red de protección social y una seguridad financiera básica para las personas mayores. Es una inversión que todos hemos hecho y una promesa que me comprometo a proteger y fortalecer para todas nuestras personas mayores.
Quienes afirman que el Seguro Social corre un peligro inminente recurren a tácticas alarmistas para desmantelarlo. La verdad es que es un buen sistema. Pero debemos protegerlo. Los fondos del Seguro Social se han usado para otros fines, y eso tiene que terminar. También hay preocupaciones financieras a largo plazo, por lo que apoyo elevar el límite de ingresos sujetos a cotización, es decir, “eliminar el tope”. También me opongo a elevar la edad de jubilación y combatiré cualquier intento de privatizar el Seguro Social.
Agricultura y seguridad alimentaria
La agricultura y nuestras comunidades rurales son fundamentales para la economía, la cultura y la identidad del estado de Washington. Debemos aprobar programas federales que respondan a las necesidades de estas comunidades y garantizar que los programas destinados a ayudarlas sean accesibles.
Con más de 39,000 granjas y ranchos, la industria agrícola del estado de Washington genera más de $10,000 millones en ingresos y sostiene 160,000 empleos. Apoyar a nuestras granjas y garantizar que las comunidades tengan acceso a productos nutritivos es fundamental para una economía sana en el 1.er distrito.
En el Congreso he defendido de manera constante que los niños y las personas necesitadas tengan acceso a comidas nutritivas, y creo que debemos trabajar para crear cadenas de suministro más resilientes en nuestro sector alimentario apoyando a los productores, bancos de alimentos, restaurantes y trabajadores de Washington.
He dado la cara por los agricultores devastados por desastres naturales, como sequías y olas de calor. El año pasado ayudé a conseguir $10,000 millones en fondos de emergencia para agricultores, ganaderos y otros productores afectados por desastres tras la histórica ola de calor de junio de 2021, lo que permitió que, por primera vez, los afectados por el calor extremo pudieran recibir cobertura.
También he abogado de manera constante por aumentar los fondos para la investigación agrícola. El año pasado ayudé a conseguir $445 millones para la Iniciativa de Investigación Agrícola y Alimentaria del USDA, así como $37 millones en fondos de investigación destinados específicamente a prioridades del estado de Washington para hacer más resilientes nuestros cultivos.
Por último, como miembro del Comité de Medios y Arbitrios, he luchado para que los acuerdos comerciales beneficien a la economía rural de Washington y abran nuevos mercados a nuestros agricultores, de modo que puedan competir a nivel mundial.
Infraestructura
Invertir en nuestra infraestructura es lo que mantiene en marcha nuestra economía. Por nuestra región circulan miles de millones de dólares en carga y mercancías, así como cientos de miles de trabajadores. Todos ellos dependen de carreteras seguras, puentes confiables y un transporte público accesible. El estado de Washington tiene actualmente más de 400 puentes en mal estado, y las consecuencias de esta falta de inversión tienen efectos devastadores en nuestra economía. Debemos invertir en la próxima generación de infraestructura, que garantice a todos el acceso a una vivienda asequible y a una banda ancha confiable, y que haga posible nuestra transición hacia una economía verde.
En noviembre de 2021, la Cámara aprobó la histórica ley bipartidista de infraestructura, que invierte más de $1.2 billones en infraestructura moderna y sostenible, a la vez que crea millones de empleos bien remunerados, combate la crisis climática y aborda las desigualdades en las comunidades urbanas, suburbanas y rurales. Mediante esta ley, ayudé a financiar $65,000 millones en nuevo gasto para llevar acceso asequible a internet de banda ancha de alta velocidad a comunidades y tribus. Estos recursos ya están llegando, y esta inversión nos permitirá construir la infraestructura de los próximos 50 años para apoyar a nuestras comunidades y nuestra economía.
Vivienda y personas sin hogar
Cientos de miles de estadounidenses en todo el país carecen de acceso a una vivienda segura y asequible. Antes de la pandemia de COVID-19, 11 millones de hogares estadounidenses ya pagaban más de la mitad de sus ingresos en alquiler, mientras que muchos otros no podían acceder en absoluto a una vivienda, lo que los dejaba sin un techo estable y a menudo los obligaba a dormir en la calle. Esto es inaceptable. Para ayudar a sacar a las familias de la pobreza y ampliar el acceso a las oportunidades para todos, debemos tomar medidas inmediatas para hacer frente a la inestabilidad de la vivienda.
Durante mi tiempo en el Congreso, he luchado para proteger y fortalecer las inversiones federales en los programas de asistencia a personas sin hogar y de vivienda asequible. Por eso presenté la Affordable Housing Credit Improvement Act, que ayudaría a crear unas 550,000 nuevas unidades de vivienda asequible en todo el país en la próxima década. Este proyecto de ley también ampliaría el acceso a la vivienda asequible para los veteranos, las personas mayores, las comunidades indígenas, las comunidades rurales, las personas sobrevivientes de violencia doméstica y acecho, y los estudiantes de bajos ingresos. Garantizar que todas las familias tengan acceso a una vivienda segura y asequible sigue siendo una de mis principales prioridades en el Congreso.
También luché para conseguir los $5,000 millones destinados a la asistencia a personas sin hogar y a servicios de apoyo en el American Rescue Plan. Estos fondos se usaron para diversos fines en la lucha contra la falta de vivienda, entre ellos la asistencia para el alquiler basada en el inquilino, el desarrollo y apoyo de viviendas asequibles y servicios de apoyo como la orientación en materia de vivienda y los servicios de prevención de la falta de vivienda.
Salud y seguridad de las mujeres
- Acceso al aborto
Una supermayoría republicana extremista en la Corte Suprema ha despojado ahora a las mujeres de su derecho constitucional al aborto. Esto es la culminación de 50 años de ataques republicanos contra las mujeres. Millones de mujeres han perdido ahora la capacidad de tomar sus propias decisiones sobre su salud. Aunque Washington protege por ley el acceso al aborto, los republicanos en el Congreso han dejado claro que buscarán una prohibición nacional del aborto si toman el control del Congreso. No podemos permitirlo. No podemos permitir que nuestras hijas tengan menos libertad de la que nosotras hemos disfrutado durante casi medio siglo. Soy miembro del comité ejecutivo del Caucus Pro-Choice y seguiré luchando para aprobar la Women’s Health Protection Act.
- Igualdad salarial
Las mujeres representan además el 47 % de la fuerza laboral y son la principal o la única fuente de ingresos de casi la mitad de las familias estadounidenses. Es simple: cuando las mujeres prosperan, Estados Unidos prospera. Lucho por políticas firmes y sensatas que aborden los desafíos económicos que enfrentan las mujeres y las familias. Podemos hacer más ofreciendo licencias familiares remuneradas, ampliando el acceso a un cuidado infantil asequible, garantizando igual salario por igual trabajo y aumentando el salario mínimo.
Seguridad pública y rendición de cuentas de la policía
Apoyo la inversión en programas comprobados de policía comunitaria y de alternativas al proceso penal para mantener seguros nuestras calles y nuestros hogares. Podemos invertir en nuestras fuerzas policiales locales y, a la vez, exigir rendición de cuentas a quienes confiamos la protección de nuestras comunidades.
Durante demasiado tiempo, los estadounidenses negros han enfrentado racismo e injusticia sistémicos. El asesinato de George Floyd y de demasiadas otras personas a manos de la policía, a la que confiamos la protección de todos en nuestras comunidades, puso dolorosamente de manifiesto la injusticia, la discriminación y los prejuicios que enfrentan los grupos marginados. Estas injusticias dieron nueva urgencia a la necesidad de reformar la actividad policial en nuestro país y de hacer frente a la cultura persistente que conduce al racismo en nuestras comunidades.
Fui copatrocinadora original de la George Floyd Justice in Policing Act, que exigirá cuentas a la policía al abordar la inmunidad calificada, prohibirá las llaves de estrangulamiento, creará normas nacionales para las fuerzas del orden y mejorará la transparencia sobre la mala conducta policial y el uso de la fuerza. Este es un paso importante, pero hay que hacer más para corregir las desigualdades en otros ámbitos, como la atención médica, las oportunidades económicas, la educación y el derecho al voto. Estos problemas no se resolverán solo con legislación. Nos corresponde a todos poner de nuestra parte, alzar la voz y actuar para lograr un cambio duradero.
También debemos hacer frente a la violencia armada endémica en Estados Unidos para que nuestras familias y nuestra comunidad estén seguras. Como madre, me indignan y me asquean los incidentes de violencia armada que parecen no tener fin. Si bien no existe una ley ni un conjunto de leyes que evite todos los tiroteos sin sentido, debemos hacer más para romper este trágico ciclo de violencia armada. Formo parte del Grupo de Trabajo Congresional para la Prevención de la Violencia Armada y sigo comprometida con encontrar soluciones sensatas a este problema. Apoyo la ampliación de la verificación de antecedentes, la prohibición de la venta de armas de asalto semiautomáticas y la aplicación de órdenes de protección por riesgo extremo, también conocidas como leyes de “bandera roja”, como base de unas reformas sensatas en materia de armas.
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