Nacida y criada en Glenside, Pensilvania, hija de Bob y Mary Dean, Madeleine se inició en la política alrededor de la mesa familiar, junto a sus cinco hermanos mayores y su hermana mayor. Se graduó de Abington High School y, a los 18 años, ganó la elección para ocupar un puesto de representante en el comité local de su partido.1
Madeleine juró el cargo en el Congreso en 2018 como parte de la promoción de nuevos legisladores más diversa de la historia, y devolvió la representación femenina a Pensilvania. Tras copatrocinar más de 400 iniciativas legislativas durante su primer mandato, ha usado su voz en el Congreso para defender e impulsar prioridades con visión de futuro, como la educación, el acceso universal a la atención médica, la seguridad en materia de armas y un gobierno ético, en apoyo de la vida de sus electores.
Liderazgo real
Como líder, Madeleine ha patrocinado varias iniciativas legislativas fundamentales, entre ellas la STOIC Act, un proyecto de ley bipartidista convertido en ley que ofrece recursos de salud mental y prevención del suicidio al personal de primera respuesta. Ha votado a favor de legislación fundamental para mejorar la vida de los estadounidenses, como la H.R. 8, la Bipartisan Background Checks Act of 2019; la H.R. 5, la Equality Act, y la H.R. 9, la Climate Action Now Act, entre otras.
Como miembro del Comité Judicial y del Comité de Servicios Financieros de la Cámara, Madeleine está comprometida con la supervisión y la rendición de cuentas de todos los funcionarios electos y las agencias del gobierno, consciente de la importancia del buen gobierno y de la confianza pública.
En el Congreso, Madeleine forma parte de numerosos caucus. Fue elegida vicepresidenta del Caucus Bipartidista de Mujeres, lo que demuestra su dedicación a trabajar con colegas de ambos partidos para encontrar soluciones que beneficien a sus electores. Es miembro fundadora del Grupo de Trabajo Bipartidista sobre PFAS, que se centra en hacer frente a las “sustancias químicas eternas” tóxicas en nuestras comunidades y en todo el país. También es vicepresidenta regional del Comité de Campaña Demócrata del Congreso (DCCC), donde trabaja para elegir a más demócratas al Congreso.
Compromiso con el servicio
Madeleine se ha dedicado a servir a sus electores desde su paso por la Cámara de Representantes de Pensilvania. Durante su etapa como legisladora estatal, trabajó de cerca con su personal para atender decenas de miles de casos de electores con problemas grandes y pequeños. Sin negarse nunca a ayudar a quien lo necesita, ha mantenido esta labor de servicio en su trabajo en el Congreso. Durante sus primeros 12 meses en el Congreso, Madeleine cerró 1,400 casos de atención a electores, una de las cifras más altas de casos cerrados entre todos los demócratas de primer mandato en la Cámara.
Feligresa de toda la vida de la iglesia St. Luke the Evangelist, en Glenside, Madeleine vive su compromiso con el servicio como parte de su fe católica, en la tradición de justicia social de San Vicente de Paúl.
Raíces en la comunidad
Madeleine es egresada de La Salle University y de la Delaware Law School de Widener University. Ejerció la abogacía en un pequeño bufete de Filadelfia y en la Philadelphia Trial Lawyers Association, de la que llegó a ser directora ejecutiva. Madeleine regresó a La Salle University, donde durante 10 años enseñó redacción, escritura persuasiva y retórica, redacción empresarial, redacción jurídica y ética, antes de desempeñarse como comisionada del municipio de Abington y luego en la Cámara de Representantes de Pensilvania.
Madeleine y su esposo, PJ Cunnane, viven en el municipio de Lower Merion y tienen tres hijos adultos (Patrick, Harry y Alex), dos nueras (Stephanie y Juliet), tres nietas y un nieto (Aubrey, Ella, Scotland y Sawyer).
Atención médica
Como somos la nación más avanzada del mundo, Madeleine cree que todas las personas tienen derecho a una atención médica asequible, accesible y de calidad.
Madeleine cree que la atención médica es un derecho. Todas las personas merecen tener acceso a una atención médica asequible, integral y de calidad. La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) inició este proceso. Madeleine quiere seguir trabajando en el Congreso para respaldar una atención médica universal y económicamente equilibrada que cumpla la promesa que hizo nuestro gobierno en 2010. Ha apoyado en la Cámara legislación que elimina obstáculos para acceder a la atención médica, protege a los pacientes con afecciones preexistentes y reduce el costo de los medicamentos recetados. Madeleine también ha defendido asuntos de salud de las mujeres, como la atención de la salud materna y la concientización sobre las agresiones sexuales en los campus universitarios, y apoya de manera constante el derecho de la mujer a decidir.
Madeleine no abandonará a las personas mayores de los condados de Montgomery y Berks. Seguirá velando por que quienes han aportado puntualmente a nuestra red de protección tengan acceso al Seguro Social y a Medicare durante su jubilación. Trabajará para proteger y ampliar el Seguro Social y Medicare, y para defenderlos de los ataques que se hacen contra estos programas en nombre de más recortes de impuestos para los ricos.
Asuntos de las mujeres
Madeleine cree que todos los asuntos son asuntos de las mujeres y que debemos seguir luchando para eliminar los obstáculos a la igualdad de oportunidades que todavía enfrentan las mujeres.
Madeleine entiende que todos los asuntos son asuntos de las mujeres y que, cuando impulsamos a las mujeres, también impulsamos a comunidades enteras. Por eso debemos garantizar el acceso a la igualdad de oportunidades, a una atención médica de calidad, a un cuidado infantil asequible y a iniciativas para combatir el sexismo en la esfera pública. Es fundamental que haya mujeres en la mesa en todas las profesiones, y en particular en los puestos de poder. Esto significa apoyar iniciativas a favor de la igualdad salarial, programas de desarrollo de la fuerza laboral, el preescolar universal y un cuidado infantil asequible para todos. En el Congreso, Madeleine es vicepresidenta del Caucus Bipartidista de Mujeres, desde donde aboga por la igualdad de las mujeres en salarios, vivienda, representación y oportunidades.
El problema del acoso y las agresiones sexuales, que ha sido una realidad cotidiana para las mujeres, pasó al primer plano nacional con el movimiento #MeToo. Madeleine lleva al Congreso la lucha para acabar con este flagelo y trabaja para que las sobrevivientes reciban apoyo y sean creídas, y para que los agresores sexuales rindan cuentas. En el Congreso, Madeleine ha copatrocinado la Violence Against Women Reauthorization Act, que amplía las protecciones para las víctimas jóvenes, las sobrevivientes sin vivienda y las personas LGBTQ. En todo el país hacen mucha falta reformas en materia de abuso y acoso sexual, y ya es hora de que los líderes electos den el ejemplo en lugar de ser la excepción.
Madeleine respalda sin reservas el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Cree que una atención de salud reproductiva segura, accesible y de calidad es un derecho y una necesidad fundamentales de nuestras comunidades. La atención médica de calidad para las mujeres también incluye combatir los problemas de la mortalidad materna, que afecta de manera desproporcionada a las mujeres negras, y de la violencia sexual. Madeleine ha encabezado muchas iniciativas en apoyo de la salud de las mujeres, como la atención de la salud materna para embarazadas en recuperación por consumo de sustancias, la reducción del estigma de las enfermedades crónicas y la protección continua frente a todos y cada uno de los ataques contra Roe v. Wade.
Frente a la epidemia de violencia armada
Los legisladores que temen a la NRA le han fallado a nuestra nación y a las personas a las que sirven. Hace tiempo que debimos afrontar la violencia armada como una crisis de salud pública.
Como legisladora estatal de Pensilvania, Madeleine cofundó el grupo de seguridad en materia de armas PA SAFE Caucus y redactó legislación para la verificación universal de antecedentes, las órdenes de protección por riesgo extremo y la prohibición de los “bump stocks”. Ha continuado esta lucha contra la epidemia de violencia armada en el Congreso, donde el primer proyecto de ley que presentó aborda el nuevo peligro de las armas de plástico, que los detectores de metales no logran detectar.
Como miembro del Comité Judicial de la Cámara, Madeleine ha estado en primera línea de la lucha por proteger a nuestros niños de la violencia armada. Luchó en el Comité y en el pleno de la Cámara para aprobar la H.R. 8, que exige la verificación de antecedentes en toda venta de armas de fuego, y la H.R 112, que refuerza los requisitos de verificación de antecedentes en las transferencias de armas de fuego entre particulares. Ha presionado personalmente al Senado para que examine esta importante legislación que salva vidas.
Madeleine seguirá ayudando a aprobar legislación sensata para que las armas de guerra no puedan usarse para matar a personas inocentes, para ampliar la verificación de antecedentes y para derogar las leyes federales que impiden financiar la investigación de la violencia armada como un problema de salud pública. Ya basta.
Economía e infraestructura
Madeleine sabe que las economías sólidas y las comunidades sanas se construyen sobre una infraestructura sólida.
Nuestros puentes, carreteras y sistemas de transporte (aeropuertos, ferrocarriles y puertos) necesitan modernizarse para mantener seguros a quienes viajan, para que nuestra economía funcione a tiempo y para atraer a las empresas que buscan invertir en los condados de Montgomery y Berks y en Pensilvania. Esto es especialmente cierto para las empresas de industrias en crecimiento, como la tecnología y la energía verde.
Las personas que construyen este futuro mejor son esenciales para su éxito. Es fundamental garantizar que nuestros trabajadores reciban una remuneración justa, con un salario mínimo digno de $15, y una buena capacitación, apoyando a los sindicatos siempre que sea posible. Esto incluye garantizar a los sindicatos el derecho a organizarse y a representar a sus miembros sin tener que enfrentar restricciones o ataques de una legislación desacertada.
En el Congreso, Madeleine ha luchado por los derechos de los trabajadores apoyando legislación que aumenta el salario mínimo federal para grupos de empleados sin protección, garantiza la protección contra la discriminación salarial por razón de sexo y ofrece alivio a los trabajadores afectados por el coronavirus. Ha trabajado para aumentar el financiamiento de la capacitación laboral y de los programas que dan prioridad a los trabajadores estadounidenses. Es copatrocinadora y ha votado a favor de la Raise the Wage Act, que busca elevar el salario mínimo federal a $15 por hora; de la H.R. 2, la Moving Forward Act, que invierte en la próxima generación de proyectos de infraestructura de Estados Unidos, y de la PRO Act, que garantiza la protección del derecho de los trabajadores estadounidenses a la negociación colectiva.
Educación
Como exprofesora, Madeleine sabe que la clave de un futuro exitoso es una educación de calidad.
Garantizar una educación de calidad incluye asegurarse de que los estudiantes y los educadores cuenten con el apoyo y el financiamiento adecuados, comenzando por el prekínder universal y un apoyo sólido desde el kínder hasta el 12.º grado, la educación especial, la universidad y la formación técnica.
Y los estudiantes que deciden continuar sus estudios no deberían cargar con deudas de por vida. Si se puede comprar un auto con un interés del 3 %, no hay razón para que nadie tenga que pagar más intereses por una educación. Como miembro del Comité de Servicios Financieros, Madeleine ha aprovechado la jurisdicción del comité sobre el mercado de préstamos estudiantiles privados para enfrentarse directamente a los prestamistas abusivos y asegurarse de que actúen en beneficio de los prestatarios estudiantiles y no de sus accionistas. Además, ha encabezado la supervisión de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB), precisamente la agencia encargada de proteger a los prestatarios de los prestamistas abusivos.
Madeleine presentó legislación para condonar $10,000 de deuda educativa a los prestatarios durante la pandemia de COVID-10, lo que supuso un salvavidas para los jóvenes durante una crisis económica. Madeleine también presentó la H.R. 4545, la Private Loan Disability Discharge Act, que llenaría un vacío de la ley actual al permitir que los prestatarios de préstamos estudiantiles privados que queden con una discapacidad permanente y nunca vuelvan a trabajar queden liberados de su deuda estudiantil.
Por último, Madeleine codirigió la America’s College Promise Act, que crearía nuevas alianzas con los gobiernos estatales y ofrecería dos años de matrícula gratuita en programas de universidades comunitarias que conduzcan a un título o a una credencial reconocida por la industria. Sabemos que las universidades comunitarias son incubadoras de una economía sana y próspera, y que impulsan a millones de estudiantes que buscan alternativas a un título de cuatro años.
Solución a la epidemia de opioides
Madeleine está comprometida con apoyar un tratamiento de calidad y encontrar soluciones a la epidemia de opioides.
La epidemia de opioides se ha disparado en los últimos años: en 2018 mató a 70,000 personas en Estados Unidos. Nuestro país apenas empieza a ver la epidemia de opioides como lo que es: una enfermedad que debemos tratar con un financiamiento sólido para programas, investigación y educación; con castigo para las personas y las industrias que se lucran con la adicción, y con compasión por quienes la padecen.
Como miembro del Grupo de Trabajo sobre Adicciones de los legisladores de primer mandato, que busca atraer atención bipartidista a la epidemia de opioides, Madeleine ha trabajado con sus colegas de primer mandato para hacer frente a esta crisis. Luchar por aumentar el financiamiento anual de la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA), por programas de tratamiento para mujeres embarazadas y en el posparto, y por ampliar el acceso al tratamiento asistido con medicamentos son solo parte de la labor de Madeleine en este tema.
Además, la representante Dean presentó la H.R 4712, la Fairness in Orphan Drug Exclusivity Act, que modificaría la ley vigente que impide que lleguen al mercado genéricos viables de buprenorfina, con lo que se facilitaría en el futuro el acceso a uno de los principales medicamentos utilizados en el tratamiento asistido con medicamentos (MAT). También presentó la H.R. 7627, la MORE Savings Act, que promueve el acceso asequible a tratamientos para opioides basados en la evidencia en el programa Medicare y exige la cobertura del MAT para los trastornos por consumo de opioides.
Equidad racial, violencia policial y reforma de la justicia penal
Para garantizar la igualdad racial para todos, debemos trabajar para eliminar los prejuicios de los sistemas de justicia penal y reformar los sistemas opresivos.
Estados Unidos se fundó sobre la promesa de igualdad para todos. Y a lo largo de nuestra historia hemos visto avances y muchas deficiencias en el cumplimiento de esta promesa, sobre todo en lo que respecta a la equidad racial. Durante demasiado tiempo, la comunidad negra de Estados Unidos ha sufrido el racismo sistémico en forma de violencia policial, encarcelamiento masivo, discriminación en la vivienda y prácticas crediticias abusivas. Para estar verdaderamente a la altura de la promesa de nuestra nación, necesitamos medidas audaces que reformen los sistemas racistas y ofrezcan igualdad de oportunidades a todos.
Atravesamos una crisis de derechos civiles que exige un cambio. El país ha presenciado muertes horribles e injustas de personas negras, entre ellas George Floyd, a causa de la brutalidad policial. Necesitamos una reforma policial que garantice que no se siga ejerciendo violencia policial contra los estadounidenses negros. Por eso Madeleine apoya la Justice in Policing Act of 2020, que exige informar sobre el uso de la fuerza por parte de la policía, prohíbe los perfiles raciales y religiosos, prohíbe las llaves de estrangulamiento y exige el uso de cámaras corporales policiales, y la Eric Garner Excessive Use of Force Prevention Act, que convierte el uso policial de la llave de estrangulamiento en una violación de los derechos civiles y prohíbe las tácticas policiales que puedan provocar asfixia.
Madeleine apoya la ampliación de los exitosos tribunales especiales para veteranos y de drogas, el fin del sistema de fianzas en efectivo, la limitación del encarcelamiento por delitos no violentos, sobre todo por condenas menores relacionadas con drogas, y la eliminación de las penas mínimas obligatorias. Está demostrado desde hace tiempo que enviar a prisión a personas por delitos menores no sirve para disuadir la delincuencia ni para rehabilitar, y resulta enormemente costoso para los contribuyentes. Estas prácticas también afectan de manera desproporcionada a la comunidad negra con el encarcelamiento masivo y con prácticas de sentencia sesgadas e injustas, y generan una injusta desigualdad racial en nuestro sistema de justicia penal.
Protección de nuestro planeta
Los legisladores tienen la responsabilidad de proteger y preservar nuestro medio ambiente, nuestro aire, nuestra agua y nuestra tierra, para nosotros y para las generaciones venideras.
Esto significa anteponer la conservación a la explotación de nuestros recursos naturales y financiar sólidamente a organismos como la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que supervisan prácticas regulatorias esenciales.
Estados Unidos debe ser un líder mundial en la preservación del medio ambiente. Garantizar un futuro mejor significa asegurarnos de tener un planeta que dejar a las generaciones futuras. Esto comienza con el regreso de nuestro país al Acuerdo de París, la búsqueda de fuentes de energía limpia 100 % renovables y la lucha contra la injusticia ambiental en las comunidades predominantemente de bajos ingresos y de minorías. Con el compromiso del gobierno, la industria de la energía verde, en rápido crecimiento, puede estimular nuestra economía, crear empleos y ayudar a nuestro medio ambiente.
Uno de los primeros proyectos de ley que Madeleine votó a favor en el Congreso fue la H.R. 9, que obligaría al presidente a reincorporar a Estados Unidos al Acuerdo de París sobre el clima y a formular una estrategia para aplicar y alcanzar las metas climáticas. Pero Madeleine sabe que esto es solo un primer paso y que debemos avanzar con rapidez hacia la neutralidad de carbono. Ha ayudado a aprobar iniciativas que invierten en agua limpia, reautorizan el Fondo para la Conservación de la Tierra y el Agua y protegen las tierras públicas. Madeleine también ha encabezado el esfuerzo para proteger a las comunidades y el agua potable de la contaminación por sustancias químicas PFAS, un contaminante que, por desgracia, sus electores conocen demasiado bien. Es miembro fundadora del Grupo de Trabajo Congresional Bipartidista sobre PFAS y también presentó la H.R. 2600, la Toxic PFAS Control Act, que prohíbe la fabricación y el procesamiento de sustancias químicas PFAS y exige a la Agencia de Protección Ambiental que regule su eliminación.
Si resulta elegida, en su próximo mandato espera trabajar con las recomendaciones del Comité Selecto sobre el Clima de la Cámara para presentar y aprobar legislación que convierta a nuestro país en una potencia de vanguardia en materia climática y de energía limpia, sin dejar de apoyar y proteger a los trabajadores, las familias y las comunidades.
Empoderamiento de nuestras diversas comunidades
Las incontables comunidades diversas que conforman nuestra nación (minorías raciales, personas LGBTQ, inmigrantes, veteranos, personas con discapacidad y muchas más) aportan riqueza y plenitud a nuestro país.
Para proteger la hermosa diversidad que es parte esencial de la identidad estadounidense, Madeleine apoya programas que ayuden a prosperar a todas las comunidades y la reforma de los sistemas institucionales que oprimen a las minorías. Madeleine apoya ampliar las leyes contra la discriminación, ampliar y hacer cumplir los requisitos de la ADA (Ley de Estadounidenses con Discapacidades), y los programas de subvenciones y beneficios fiscales que apoyan a las empresas propiedad de minorías, de personas con discapacidad y de veteranos.
Madeleine fue seleccionada como miembro del recién creado Subcomité de Diversidad e Inclusión del Comité de Servicios Financieros de la Cámara. En esa función, ha trabajado con sus colegas para sacar a la luz las prácticas que limitan la contratación y los ascensos de las poblaciones diversas y la persistente falta de acceso a servicios bancarios en las comunidades de minorías, y ha apoyado la ampliación de los recursos disponibles para las empresas propiedad de minorías.
También debemos atender los problemas que afectan de manera desproporcionada a las poblaciones negras y morenas, como reformar nuestro sistema de justicia penal, corregir las desigualdades en la atención médica y garantizar que todas las personas puedan ejercer con seguridad su derecho al voto.
Políticas de inmigración humanas
Madeleine apoya un sistema sólido de inmigración legal y un trato humano para toda persona que busque la ciudadanía.
Debemos tomar medidas para fortalecer nuestro sistema de inmigración legal. Esto incluye una vía a la ciudadanía para las personas que quieren formar parte de nuestro país, restablecer DACA para que los Dreamers puedan permanecer en el país sin miedo y luchar contra las políticas fronterizas que tratan a las personas de forma inhumana. Al igual que el resto de nosotros, deberían poder vivir el sueño americano sin temor a represalias.
Además, debemos poner fin a la cruel práctica de separar a las familias y de someter a quienes buscan asilo legal a condiciones de vida inhumanas en la frontera o en otros lugares del país.
Comercio y aranceles
Hacer crecer la economía estadounidense implica construir relaciones sólidas con los socios comerciales internacionales, pero garantizando un trato justo a las empresas estadounidenses.
Vivimos en una economía mundial, pero debemos diseñar nuestros aranceles y nuestras normas comerciales para que, ante todo, sean justos con las empresas y los trabajadores estadounidenses. Madeleine apoya negociaciones arancelarias que construyan relaciones sólidas con socios comerciales de confianza y que exijan cuentas a los países que explotan o abusan de las relaciones comerciales internacionales, como China. En el Congreso, Madeleine ha copatrocinado la H.R. 4863, la United States Export Finance Agency Act, que busca promover la competitividad de Estados Unidos y reformar y reautorizar la Agencia de Financiamiento de Exportaciones de EE. UU.
Las empresas dependen de la previsibilidad y la estabilidad; la incertidumbre retrasa el progreso y paraliza el crecimiento. Las políticas comerciales incoherentes y desestructuradas del gobierno actual amenazan con desatar una guerra comercial internacional que perjudicará a nuestra economía y a los productores estadounidenses. En el Congreso, Madeleine seguirá luchando por normas comerciales y aranceles bien pensados que hagan crecer la economía de EE. UU., apoyen a los trabajadores estadounidenses, aumenten nuestra influencia en el mercado mundial y castiguen a los países y las empresas que eluden el sistema.
Relaciones entre Estados Unidos e Israel
Madeleine apoya que se mantenga una relación sólida entre EE. UU. e Israel.
Estados Unidos e Israel comparten una historia larga y próspera. Como nuestro aliado más importante en Oriente Medio, debemos mantenernos comprometidos con preservar la soberanía del hogar legítimo del Estado judío. Esto incluye ayudar a su defensa frente a amenazas tanto financieras como físicas, y trabajar en las negociaciones diplomáticas sobre el estatus final para alcanzar una resolución pacífica de los conflictos de la región.
En el Congreso, Madeleine ha copatrocinado la United-States Israel Cooperation Enhancement and Regional Security Act, que autoriza diversos programas conjuntos de investigación y cooperación entre EE. UU. e Israel y reautoriza la asistencia de seguridad a Israel. Seguirá apoyando los esfuerzos que garanticen unas relaciones sólidas entre EE. UU. e Israel.
Respuesta a la pandemia de coronavirus
Debemos apoyar a los estadounidenses durante la pandemia y ayudar a las familias y las empresas a recuperarse después.
Desde marzo de 2020, la pandemia de COVID-19 ha afectado gravemente a casi todos los aspectos de la vida estadounidense y a la economía de Estados Unidos.
En el Congreso, Madeleine ayudó a aprobar proyectos de ley de alivio por el COVID-19 y de estímulo económico, entre ellos la Families First Act, la CARES Act y la HEROES Act, que asignaron billones de dólares para el alivio de los gobiernos estatales y locales, equipo de protección personal (EPP) para los sistemas de salud y sus trabajadores, financiamiento para pruebas, protección de nóminas para trabajadores y empresas, la ampliación del seguro de desempleo, pagos directos a los estadounidenses y más.
También presentó legislación para otorgar pagos directos recurrentes a los estadounidenses (Payments for the People Act), así como alivio directo para las pequeñas empresas (Restore America’s Main Street Act), con el fin de ayudar a las familias y empresas en dificultades.
Como la nación más avanzada del mundo, debemos estar preparados para las pandemias del futuro. Eso incluye financiar sólidamente sistemas de alerta temprana como PREDICT, de USAID, que el gobierno de Trump debilitó poco antes del brote de COVID-19. Programas como PREDICT, que de verdad se basan en la ciencia para predecir, prevenir y combatir pandemias, salvarán vidas.
Registro del Congreso






