Donald S. Beyer, Jr.

Representante de EE. UU. por Virginia · Distrito 8

Donald Sternoff Beyer Jr. es un empresario, diplomático y político estadounidense que se desempeña desde 2015 como representante de EE. UU. por el 8.º distrito congresional de Virginia. Miembro del Partido Demócrata, su distrito se encuentra en el corazón del norte de Virginia e incluye Alexandria, Falls Church y Arlington.

  • Demócrata
  • Virginia
  • En el cargo actualmente
Retrato de Donald S. Beyer, Jr.
Cargo Representante de EE. UU.

Cargo actual, según consta en el directorio.

Distrito Distrito 8

El distrito por el que fue elegido este miembro.

En el cargo desde 6 de enero de 2015

Fechas de servicio registradas.

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Biografía

El congresista Don Beyer cumple su cuarto mandato como representante de EE. UU. por el 8.º distrito de Virginia, que abarca Arlington, Alexandria, Falls Church y partes del condado de Fairfax.1

Don preside el Comité Económico Conjunto del Congreso y forma parte del fundamental Comité de Medios y Arbitrios (Ways and Means) de la Cámara de Representantes. También integra el Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara, donde preside el Subcomité del Espacio. Es miembro del Grupo de Trabajo sobre el Cambio Climático de la New Democrat Coalition y del Congressional Progressive Caucus, y fundó el Congressional Fusion Caucus.

El servicio público de Don comenzó en 1986, cuando el gobernador Gerald Baliles lo nombró miembro de la Commonwealth Transportation Board, encargada de supervisar el Departamento de Transporte de Virginia y de asignar los fondos para carreteras a proyectos concretos. De 1990 a 1998, Don fue vicegobernador de Virginia, cargo en el que su labor más emblemática incluyó la defensa de los habitantes de Virginia con discapacidad y la protección de las poblaciones más vulnerables del estado durante la reforma del sistema de asistencia social. También fue el candidato demócrata a gobernador de Virginia en 1997.

Tras dejar el cargo, Don ocupó diversos puestos de liderazgo. Durante 15 años presidió Jobs for Virginia Graduates, un programa muy exitoso de prevención de la deserción escolar en la secundaria. Don sigue formando parte de la junta nacional de Jobs for America’s Graduates.

También participó activamente durante una década en la junta de la DC Campaign to Prevent Teen Pregnancy. Como presidente de la Comisión de Recuperación Económica de Virginia, ayudó a aprobar reformas permanentes favorables a las empresas y fue cofundador del Northern Virginia Technology Council. Don fue el presidente fundador de Alexandria Community Trust (ACT), donde ocupó cargos de liderazgo durante cinco años. También fue presidente y miembro de la American International Automobile Dealers Association (AIADA), donde representó a 10,000 concesionarios de automóviles de marcas internacionales.

Líder activo de la política demócrata, Don fue presidente en Virginia de las campañas presidenciales de Clinton-Gore y Kerry-Edwards, y tesorero y presidente en Virginia de la campaña presidencial de Howard Dean. Presidió el Democratic Business Council del DNC en 2005 y fue presidente de finanzas del comité exploratorio presidencial «Forward Together» del senador Mark Warner en 2006. Para el presidente Obama, Don fue presidente de finanzas de la campaña en la región del Atlántico Medio y más tarde dirigió el equipo de transición para el Departamento de Comercio.

En 2009, el presidente Obama designó a Don embajador en Suiza y Liechtenstein. Aprovechó su cargo para abogar por sanciones más estrictas que obligaran a Irán a iniciar conversaciones sobre desarme nuclear. Como embajador, Don desempeñó un papel fundamental en las gestiones del Departamento de Justicia de EE. UU. para poner fin a los abusos del secreto bancario suizo por parte de estadounidenses adinerados.

Durante cuatro décadas, Don ayudó a construir la empresa familiar en el norte de Virginia, tras un trabajo de verano en el concesionario en 1974. Vendió la empresa en 2019.

Don nació en el Territorio Libre de Trieste y es hijo de Donald Sternoff Beyer Sr., oficial del Ejército de EE. UU., y de su esposa, Nancy McDonald. Su abuela, Clara Mortenson Beyer, fue pionera en economía laboral y en los derechos de los trabajadores, y desempeñó un papel decisivo en la implantación del salario mínimo mediante la Fair Labor Standards Act de 1938. El abuelo de Don, Otto S. Beyer Jr., fue presidente de la Junta Nacional de Mediación.

Don es egresado de Williams College y de Gonzaga College High School, en Washington, DC. El presidente Lyndon Johnson lo nombró Presidential Scholar. Don tiene cuatro hijos y dos nietos. Él y su esposa, Megan, viven en Alexandria, Virginia.

Cambio climático y medio ambiente

Desde que lancé mi primera campaña al Congreso en 2014, el cambio climático ha sido el tema que más me ha ocupado. Es la amenaza existencial más grave de nuestro tiempo, con un costo en vidas y pérdidas económicas que crece cada año. La crisis climática exige una acción integral a gran escala.

En el Congreso soy copresidente del Congressional Safe Climate Caucus, un grupo de más de 70 demócratas que impulsan soluciones para alejar al país de la contaminación por carbono.

La fijación de un precio al carbono es una de las herramientas más importantes de que disponemos para responder con la rapidez y la escala necesarias. Por eso soy el patrocinador de la Healthy Climate and Family Security Act, un proyecto de ley de límite y dividendo de carbono que subastaría créditos de contaminación por carbono y devolvería lo recaudado por vía electrónica cada trimestre a todos los estadounidenses. También apoyo un Green New Deal (Nuevo Pacto Verde).

Debemos facilitar la investigación y la innovación para descarbonizar los distintos sectores y aprovechar nuestros logros actuales. Mi SEA FUEL Act, de carácter bipartidista, que ayuda a las fuerzas armadas a capturar carbono y utilizarlo para producir combustibles, se promulgó en la sesión anterior del Congreso. También soy colíder de la ARPA-E Reauthorization Act, para desarrollar tecnologías de energía limpia verdaderamente transformadoras. Anteriormente fundé el Congressional Fusion Caucus para informar a los miembros del Congreso sobre la ciencia de la energía de fusión, disipar ideas erróneas y abogar por más financiación mediante alianzas público-privadas.

Mi propuesta legislativa de usar incentivos fiscales para impulsar la adopción generalizada de vehículos eléctricos de tamaño mediano es una pieza clave de las disposiciones climáticas de la Build Back Better Act, la emblemática ley climática del presidente Biden. Ese proyecto de ley también contiene disposiciones que encabecé, entre ellas la NET Zero Act, para ampliar el desarrollo de la captura directa de aire, que eliminaría la contaminación por carbono directamente de la atmósfera, así como medidas para incentivar la reducción de emisiones en los edificios comerciales y el aumento de la producción nacional de energía solar e hidrógeno verde.

Debemos preparar a nuestras comunidades para adaptarse. Soy colíder de la RECLAIM Act, de carácter bipartidista, que ayuda a las regiones mineras de carbón a reorientar su economía local para crear empleos en otros sectores, incluida la energía limpia. Mediante la National Oceans and Coastal Security Improvements Act, también bipartidista, ayudé a crear un fondo para fortalecer la resiliencia costera y ayudar a comunidades como Alexandria a hacer frente de forma proactiva a las inundaciones recurrentes, que empeoran con el cambio climático.

Es importante recordar que el cambio climático es una crisis mundial que exige soluciones mundiales, y estas no llegarán a menos que la mayor economía del mundo se comprometa plenamente a estar a la altura del desafío. Me enorgulleció representar a Estados Unidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26, celebrada en Glasgow en 2021.

Educación

Una de las grandes promesas de nuestra democracia es la idea de que todas las personas pueden acceder a una educación de calidad. Los niños con necesidades especiales o que viven en la pobreza deberían poder recibir el mismo nivel de educación que los más afortunados y tener la oportunidad de desarrollar todo su potencial. La educación durante la pandemia nos ha hecho a todos más agradecidos con la educación pública, sobre todo dada la solidez de nuestras escuelas de kínder a 12.º grado, colleges y universidades en el norte de Virginia.

Apoyo las principales iniciativas y programas federales de educación pública, incluido el Título I (Title I), que ayuda a los sistemas escolares con un alto porcentaje de estudiantes de bajos ingresos, y la ley IDEA, que respalda programas y aporta recursos para estudiantes con necesidades especiales. El programa de almuerzo y desayuno escolar proporciona comida a más de 30 millones de estudiantes cada día, lo que es una pieza fundamental de la lucha contra la pobreza en nuestro país. Durante la pandemia, he apoyado la financiación para que las escuelas respondieran a la COVID-19 y funcionaran de manera segura.

La equidad en la educación es una cuestión de derechos civiles. Impulso el fortalecimiento de la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación, en especial en lo relativo a la prevención de las agresiones sexuales en los campus universitarios. Apoyo iniciativas para respaldar a los maestros y demás personal de las escuelas públicas, que en mi opinión siguen estando, en gran medida, poco valorados y mal remunerados.

La política educativa no afecta solo a las escuelas de kínder a 12.º grado. Apoyo la educación preescolar universal y un mayor acceso a la educación superior a un costo más bajo. He luchado por iniciativas de refinanciación de préstamos estudiantiles y por ampliar el acceso a las becas Pell. Debemos hacer que la educación sea accesible para todos, desde el prekínder hasta la universidad y más allá.

También presenté la Keeping All Students Safe Act para prohibir el aislamiento de estudiantes y establecer normas federales que limiten su sujeción física en todo el país, una reforma educativa importante en un tema que también preocupa profundamente a muchos padres del norte de Virginia.

Fuerza laboral federal

Los empleados federales mantienen en marcha este país. Son el pilar de la seguridad nacional, del transporte seguro, de los alimentos inocuos y del agua limpia. En mis etapas como empleado federal —mi primer empleo como guardabosques del Servicio de Parques Nacionales, mis cuatro años como embajador en Suiza y mi tiempo como miembro del Congreso desde 2015—, me han impresionado profundamente la inteligencia y la ética de trabajo de tantos colegas y miembros de mi personal.

Sin embargo, los empleados federales de hoy, y también muchos empleados de contratistas del gobierno, padecen cierres del gobierno, licencias forzosas sin sueldo y congelaciones salariales. Demasiadas personas y políticos convierten en un deporte el menosprecio a los empleados federales y critican al gobierno en lugar de trabajar de forma constructiva por políticas sensatas. Con enfoques tan inmaduros del gobierno, no solo perjudicamos la moral y la permanencia de los empleados federales actuales, sino que corremos el riesgo de no poder reclutar en el futuro a los estadounidenses mejores y más brillantes para esta labor.

El 8.º distrito congresional de Virginia cuenta con muchísimos empleados federales: alberga más empleados federales que cualquier otro distrito congresional. Me enorgullece haber copatrocinado proyectos de ley para aumentar el sueldo de los empleados federales y haber impulsado la Federal Employee Paid Leave Act. Gracias a esos esfuerzos, logramos asegurar 12 semanas de licencia familiar y médica pagada para todos los empleados federales.

Durante la pandemia, abogué por el máximo teletrabajo, por la distribución de vacunas directamente a los empleados federales y por tiempo libre pagado para vacunarse, y seguiré luchando por los empleados del gobierno y por los empleados de contratistas del gobierno.

Política exterior

Nuestro país debe ser un líder que dé ejemplo de los más altos estándares en derechos humanos, seguridad climática, seguridad electoral y democracia. Como exembajador, conozco de primera mano la importancia de construir relaciones internacionales de colaboración.

Aunque creo en mantener unas fuerzas armadas sólidas, siempre consideraré el diálogo diplomático como la primera, la segunda y la tercera opción, y el uso de la fuerza como verdadero último recurso. Hemos sido demasiado rápidos en desplegar tropas estadounidenses en el extranjero, a menudo en misiones mal concebidas en las que la falta de planificación estratégica y de objetivos claros limita sus posibilidades de éxito.

En materia de derechos humanos, no solo debemos encarnar los más altos ideales, sino también mantener el legado estadounidense de compasión y acogida hacia los refugiados del mundo y hacia quienes huyen del peligro en su tierra natal. La asistencia exterior debe seguir siendo una pieza central de las herramientas de nuestra política exterior, tanto por su valor estratégico como porque tenemos el imperativo moral de ayudar a los menos afortunados.

El cambio climático es otra área clave de la cooperación internacional; es una crisis mundial que exige soluciones mundiales, y estas no llegarán a menos que la mayor economía del mundo se comprometa plenamente a estar a la altura del desafío. Me enorgulleció representar a Estados Unidos en 2021 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26, celebrada en Glasgow.

Uno de los mayores desafíos de mi primer mandato fue ayudar a sacar adelante el Plan de Acción Integral Conjunto con Irán del presidente Obama. Fui un firme defensor del acuerdo con Irán y trabajé para conseguirle apoyo en la Cámara. Hoy sigo apoyando con firmeza la renovación del acuerdo multilateral para impedir que Irán adquiera armas nucleares.

Apoyé el compromiso del presidente Biden de traer de vuelta a todas las tropas de Afganistán, lo que finalmente puso fin a nuestras dos décadas de presencia en ese país, que costaron miles de vidas estadounidenses y billones de dólares. Sigo apoyando que se ponga fin a la participación de EE. UU. en la guerra de Yemen, que ha causado pérdidas horribles de vidas civiles.

Prevención de la violencia armada

En Estados Unidos ya hemos superado el punto de crisis en materia de armas. Los tiroteos masivos en Las Vegas, Florida, Virginia Beach y tantas otras comunidades estadounidenses causan tragedias horribles que, lamentablemente, hemos llegado a dar por esperables. Sin embargo, la mayor parte de la violencia armada no recibe ese nivel de atención. Cada día mueren por disparos más de 124 personas en EE. UU., más de 38,000 al año, muchas de ellas por suicidio.

Detener la violencia armada ha sido uno de los ejes principales de mi labor en el Congreso. Soy copatrocinador principal de la Extreme Risk Protection Order Act, de carácter bipartidista, una ley que alentaría a los estados a retirar temporalmente el acceso a armas de fuego a personas en crisis, a petición de las fuerzas del orden o de familiares.

Voté con orgullo a favor de la Bipartisan Background Checks Act, que ampliaría la verificación de antecedentes a casi todas las ventas de armas. También voté a favor de la ley para cerrar el «vacío legal de Charleston», que permitía a personas con prohibición adquirir armas de fuego si su verificación de antecedentes no se completaba en tres días, y de la Violence Against Women Reauthorization Act, que cerró el «vacío legal del novio» (boyfriend loophole) en la venta de armas a parejas maltratadoras o acosadores. Firmemente convencido de que las armas de guerra no tienen cabida en las comunidades estadounidenses, soy desde hace tiempo copatrocinador de la Assault Weapons Ban y de medidas para prohibir los cargadores de munición de alta capacidad y los bump stocks (culatas de disparo rápido).

Atención médica

Desde hace mucho tiempo defiendo leyes de atención médica que hagan realidad una cobertura universal y asequible. La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) del presidente Obama, promulgada en 2010, supuso el mayor avance en la atención médica de EE. UU. en décadas: decenas de millones de estadounidenses sin seguro obtuvieron cobertura por primera vez. Las aseguradoras tuvieron que aceptar a los solicitantes de cobertura médica independientemente de sus afecciones preexistentes y no pudieron seguir cobrando más a las mujeres por la misma cobertura, como había sido práctica habitual. La reciente ampliación de Medicaid por parte de la Asamblea General de Virginia y del gobernador Northam llevó cobertura médica a cientos de miles de habitantes de Virginia y hoy, gracias a la labor de la administración Biden-Harris para impulsar las inscripciones, hay más estadounidenses asegurados que nunca.

Trabajo con el Caucus Demócrata para aprovechar ese avance y lograr que la atención médica asequible y accesible sea plenamente universal. Para ello presenté la Choose Medicare Act, y soy un orgulloso copatrocinador de Medicare para Todos (Medicare for All). También he impulsado leyes para reducir el costo de los medicamentos recetados y, en plena COVID-19, presenté y logré aprobar una ley para garantizar que las vacunas fueran gratuitas. Además, presenté legislación para estudiar los efectos a largo plazo de la COVID, legislación que exige un comprobante de vacunación o una prueba negativa antes de abordar un vuelo nacional, y un proyecto de ley aparte para aumentar drásticamente el acceso de los estadounidenses a pruebas rápidas gratuitas en el hogar.

La salud mental ha sido un área de especial atención en mi labor en el Congreso. El aumento de los suicidios y de las enfermedades mentales durante la pandemia de COVID-19 hace que este tema sea aún más apremiante. La tasa de suicidio está en su punto más alto en 30 años; el suicidio es la 10.ª causa de muerte en Estados Unidos y la 2.ª entre las personas menores de 35 años, y la mitad de los 47,000 suicidios anuales registrados se cometen con armas de fuego. Soy copresidente fundador del Grupo de Trabajo de la Cámara para la Prevención del Suicidio, que trabaja para aumentar los fondos destinados a programas de prevención del suicidio. Ayudé a establecer el número telefónico de 3 dígitos de la línea de prevención del suicidio y a ampliar las campañas de educación sobre salud mental, y el año pasado la Cámara aprobó mi proyecto de ley bipartidista para informar al público sobre este importante recurso de próxima implementación.

Vivienda

No es ningún secreto que en este país existe una crisis de vivienda asequible, y sin duda es el caso del 8.º distrito de Virginia. Solo en Virginia faltan 148,720 viviendas de alquiler asequibles y disponibles para inquilinos de ingresos extremadamente bajos. Sabemos que, cuando las personas tienen un acceso adecuado a la vivienda, se obtienen comunidades más fuertes y productivas, mayor movilidad económica y creación de empleo, y mejores resultados educativos y de salud.

La pandemia de COVID-19 no ha hecho más que agravar la crisis de vivienda. Por eso apoyé con firmeza tanto la CARES Act como el American Rescue Plan, que aportaron inversiones históricas en asistencia de emergencia para el alquiler, el Homeowner Assistance Fund, vales de vivienda de emergencia, el HOME Investment Partnerships Program, programas de asesoría en materia de vivienda y el Fair Housing Initiatives Program. Voté con orgullo a favor de la aprobación de estas leyes para brindar un alivio inmediato y directo que ayudara a los estadounidenses a conservar su vivienda durante la pandemia.

Además, he encabezado iniciativas a nivel federal para reducir el costo de la vivienda. Soy colíder de la H.R. 2573, Affordable Housing Credit Improvement Act, que permitiría construir más de dos millones de nuevas viviendas asequibles en todo el país en los próximos 10 años y atender mejor las necesidades de los grupos en riesgo. También soy colíder de la Save Affordable Housing Act, que protegería el compromiso de asequibilidad de 30 años de las viviendas financiadas mediante el Low-Income Housing Tax Credit (crédito fiscal para vivienda de bajos ingresos).

Ha llegado el momento de ampliar y mejorar nuestros programas para afrontar de manera significativa la crisis de vivienda asequible de Estados Unidos, y seguiré trabajando en el Congreso para atender mejor las necesidades del pueblo estadounidense.

Inmigración

En el 8.º distrito congresional de Virginia, la diversidad es nuestra fortaleza. El nativismo del presidente anterior y su trato racista a los inmigrantes y refugiados fueron una vergüenza nacional, a la que me opuse con firmeza en el Congreso. Creía en usar la crueldad y el abuso de manera deliberada para disuadir a posibles inmigrantes de querer venir a este país, una política basada en la intolerancia, pero también en la ignorancia de las terribles condiciones que llevan a tantas personas a buscar una vida mejor para sí mismas y sus familias en Estados Unidos.

He viajado al Triángulo Norte de Centroamérica y me he reunido con sus líderes. Me he reunido con líderes comunitarios, empresarios y defensores de los inmigrantes en el norte de Virginia, muchos de los cuales hablan de las contribuciones de los inmigrantes de las que dependemos en nuestra región, sobre todo durante la pandemia de Covid-19. Me he reunido con una madre (y he luchado por ella) que fue separada de sus hijos y deportada por una infracción menor, y he hablado con padres que, entre lágrimas, contaban cómo les arrancaron a sus hijos de los brazos en la frontera. Creo que hay formas mejores y más inteligentes de abordar la inmigración que no traicionan nuestros valores fundamentales como estadounidenses.

Por eso apoyo un enfoque humano de la inmigración que trate a las personas con dignidad y, al mismo tiempo, promueva nuestro interés nacional. Eso debería comenzar con una reforma migratoria integral, que apoyo desde hace mucho tiempo. En la Cámara voté a favor de la H.R. 6, que permitiría a muchos Dreamers obtener la residencia permanente legal durante 10 años. Ese proyecto de ley también protegería a quienes tienen Estatus de Protección Temporal, entre ellos muchos habitantes del norte de Virginia. También ayudé a aprobar en la Cámara la Fairness for High-Skilled Immigrants Act, una ley que eliminaría los límites por país de las visas de empleo y las otorgaría por orden de llegada. Asimismo, voté a favor de la Humanitarian Standards for Individuals in Customs and Border Protection Custody Act, que garantiza estándares médicos y sanitarios adecuados para las personas bajo custodia de Aduanas y Protección Fronteriza.

Seguiré trabajando por soluciones razonables y compasivas mientras seguimos recuperándonos de las terribles políticas de inmigración del presidente anterior.

Justicia racial

Las muertes injustificadas de George Floyd, Breonna Taylor y muchísimas otras personas han situado la justicia racial en el centro del diálogo político nacional y han desatado un activismo en todo el país. He votado dos veces a favor de la George Floyd Justice in Policing Act, que incluía mi propuesta, redactada junto con la congresista de D.C. Eleanor Holmes Norton, que exige a todos los agentes federales usar cámaras corporales y cámaras en sus vehículos. Ese proyecto de ley se inspiró en la muerte de Bijan Ghaisar, residente del norte de Virginia, a manos de la Policía de Parques de EE. UU.

También he presentado legislación que exige a las ciudades y condados divulgar el costo de la conducta indebida de la policía, lo que aumentaría la presión sobre los departamentos de policía para que reformen sus prácticas. Soy un firme defensor de la reforma de la justicia penal, incluida la abolición de la pena de muerte federal, la legalización del cannabis, una reforma significativa de las penas y la prohibición de las prisiones privadas. He sido un líder en las iniciativas bipartidistas para limitar drásticamente la práctica, a menudo abusiva, del decomiso civil de bienes.

Mientras Virginia hace frente a su historia de esclavitud, leyes Jim Crow y racismo institucional, he apoyado firmemente la retirada de los símbolos públicos de la supremacía blanca. En 2021 anuncié una propuesta de ley para poner fin a la designación de Arlington House como monumento conmemorativo a Robert E. Lee, que el Congreso había aprobado en 1955. Creo que ser honestos sobre nuestro pasado es vital si queremos corregir las injusticias del presente.

También creo que la justicia racial no puede abordarse solo mediante leyes específicas sobre justicia racial; debe abordarse en toda la legislación, ya sea sobre justicia ambiental, atención médica, educación o reforma policial. Defiendo abiertamente la equidad en la atención médica y me enorgullece mi sólido historial de votos a favor de la justicia ambiental. Como presidente del Comité Económico Conjunto, he celebrado audiencias sobre las disparidades raciales en el empleo, la riqueza, los ingresos y la salud, y sobre el impacto desproporcionado de la brecha salarial de género en las mujeres negras. Presenté la Keeping All Students Safe Act para prohibir el aislamiento de estudiantes y establecer normas federales que limiten su sujeción física en todo el país, una cuestión de derechos civiles de gran importancia.

Transporte

El transporte y la sostenibilidad ambiental van de la mano. Con políticas que reduzcan el tráfico y agilicen el transporte, podemos y debemos hacer frente a la crisis climática.

El gobierno federal desempeña un papel vital en el apoyo al sistema de Metro y a las opciones de transporte sostenible en el área de Washington, DC. El Metro es clave en los trayectos diarios de muchos habitantes de Virginia: cuatro de cada diez usuarios son trabajadores federales. He trabajado arduamente para conseguir fondos para WMATA a fin de mantener abiertas las estaciones y los trenes en funcionamiento. Más recientemente, la Infrastructure Investment and Jobs Act, de carácter bipartidista y que apoyé con firmeza, aseguró diez años de financiación con requisitos adicionales de supervisión para garantizar el servicio y la confiabilidad de esta arteria vital durante la pandemia y en los años venideros.

También he dado prioridad a impulsar otras opciones de transporte sostenible, como el autobús de tránsito rápido a lo largo del corredor de la Ruta 1, los carriles HOT, la estación de Metro Potomac Yard, los servicios de automóviles compartidos y la ampliación y mejora de los carriles para bicicletas y de los sistemas de bicicletas y patinetes compartidos.

Durante mi tiempo en el Congreso, he ayudado a conseguir importantes inversiones en infraestructura de transporte terrestre. Eso incluye ayudar a obtener los fondos con los que se renovó el Arlington Memorial Bridge, que había estado en peligro de cierre total por graves problemas estructurales. He impulsado con éxito mejoras de seguridad, con la participación de la comunidad, en el tramo sur de la George Washington Memorial Parkway, y recientemente anuncié un importante proyecto para renovar el tramo norte de la GWP, que actualmente presenta numerosos baches y otras deficiencias estructurales. También patrociné una ley bipartidista, ya promulgada, que aseguró los recursos necesarios para construir un nuevo puente ferroviario sobre el Potomac, y en mayo de 2021 me sumé a la administración y al gobernador Northam para anunciar el acuerdo oficial para comenzar ese proyecto.

Apoyo firmemente las disposiciones climáticas de la agenda de infraestructura del presidente Biden y sigo trabajando con mis colegas en maneras de realizar inversiones en infraestructura que creen empleos verdes, hagan crecer nuestra economía y combatan el cambio climático.

Veteranos

Nuestro extraordinario distrito, que limita con la capital del país y el río Potomac, alberga varias instalaciones militares clave, entre ellas el Pentágono y el Cementerio Nacional de Arlington, lugar de descanso final de decenas de miles de hombres y mujeres que sirvieron a nuestro país con valor.

Tengo vínculos personales con los asuntos de los veteranos. Mi padre, que vivió hasta los 93 años, se graduó de West Point, sirvió en Corea y formó parte de la fuerza de paz de las Naciones Unidas en Trieste (donde nací). Mi suegro, que vivió hasta los 92 años, combatió en la Batalla de las Ardenas y recibió dos Corazones Púrpura. Es extraordinario lo que su generación nos dio y lo que han seguido haciendo las generaciones militares posteriores.

Les debemos a nuestras tropas y, una vez concluido su servicio, a nuestros veteranos la mejor atención posible. Y cuando haya problemas con esa atención, debemos actuar de buena fe, y sin rencillas partidistas innecesarias, para remediar la situación.

También debemos esforzarnos por ser una nación que solo intervenga en conflictos extranjeros como último recurso, una vez agotadas las opciones diplomáticas y tras una consideración muy meditada de todos los factores.

Derechos de la mujer

Con la Corte Suprema a punto de anular Roe v. Wade, enfrentamos la amenaza más grave en décadas a la libertad reproductiva de las mujeres. El aborto es atención médica. Negar ese derecho es negar derechos humanos fundamentales. Creo que no existe igualdad de género sin autonomía corporal. Las mujeres deben poder tomar las decisiones de planificación familiar que mejor les convengan a ellas y a sus familias. También deben tener a su disposición toda la gama de opciones de salud reproductiva. El acceso a un aborto seguro y legal permite a las personas tomar las decisiones adecuadas para ellas.

Desde hace mucho tiempo apoyo el empoderamiento económico de las mujeres. Las mujeres trabajadoras representan casi la mitad de la fuerza laboral estadounidense; sin embargo, en 2020 las mujeres ganaron solo el 84 % de lo que ganaron los hombres. Las mujeres deben poder tomar sus propias decisiones económicas, incluida la de tener hijos o no y cuándo, y luego tener la posibilidad de conciliar el trabajo y la familia. Este delicado equilibrio solo es posible con cuidado infantil asequible, flexibilidad laboral, licencia familiar y médica pagada y una atención médica confiable. Hoy, Estados Unidos es uno de solo dos países que no garantizan la licencia parental pagada. Hace tiempo que debimos dar esta herramienta fundamental a las mujeres trabajadoras y a las familias.

Registro del Congreso

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Referencias

  1. Donald S. Beyer, Jr., U.S. Representative. Office of the Clerk, U.S. House of Representatives. Consultado el 10 de octubre de 2026.
  2. Donald S. Beyer, Jr.. Biographical Directory of the United States Congress. Consultado el 10 de octubre de 2026.
  3. Sitio web oficial. beyer.house.gov. Consultado el 10 de octubre de 2026.