La representante Becca Balint es madre, maestra y líder progresista que llega a Washington dispuesta a luchar por las familias trabajadoras. Becca es la primera mujer y la primera persona abiertamente LGBTQ en representar a su estado, Vermont. Como hija de padres inmigrantes de clase trabajadora, Becca está profundamente comprometida con la defensa de la democracia estadounidense y la protección de las comunidades vulnerables.1
Un profundo sentido de la justicia, la empatía y el servicio ha guiado la carrera de Becca desde el principio: primero como educadora que enseñó en escuelas intermedias del condado de Windham durante catorce años, luego como activista y senadora estatal y, finalmente, como presidenta pro tempore en 2021.
Durante sus ocho años en el Senado estatal, formó parte de los comités de Desarrollo Económico, Vivienda y Asuntos Generales; Finanzas, y Reglamento. Como líder de la mayoría, Becca encabezó la aprobación de las primeras leyes de seguridad en materia de armas de la historia del estado, destinadas a proteger a los niños, las comunidades y los sobrevivientes de maltrato en Vermont. Becca también trabajó sin descanso en el Senado estatal para conseguir la mayor inversión en vivienda en Vermont en décadas, con el fin de reconstruir el parque de viviendas y ampliar la vivienda para personas de ingresos medios.
En este Congreso, Becca será vicepresidenta para nuevos miembros del Congressional Progressive Caucus y copresidenta del Congressional LGBTQ+ Equality Caucus.
Obtuvo su licenciatura (BA) en Smith College, en Northampton, MA, donde se graduó magna cum laude y como miembro de Phi Beta Kappa. Becca obtuvo una maestría en educación en la Universidad de Harvard en 1995 y una maestría en historia en la Universidad de Massachusetts en Amherst en 2001.
Está casada con la reconocida abogada y cantante de ópera Elizabeth Wohl. Juntas tienen dos hijos, Abe, de 15 años, y Sarah, de 12, y un perro adorable llamado Wheelie. Viven en Brattleboro, Vermont.
Acerca de la representante Becca
BECCA HA DEDICADO SU VIDA A LUCHAR POR LAS PERSONAS MARGINADAS. LOS HABITANTES DE VERMONT CONFÍAN EN ELLA PARA PROTEGER SUS DERECHOS.
Becca Balint es madre, maestra y líder progresista que ha tenido que luchar toda su vida desde fuera del sistema. Por haber crecido siendo gay y ser nieta de un hombre asesinado en el Holocausto, Becca desarrolló desde muy temprano un profundo sentido de empatía hacia las personas marginadas. Empezó a cuidar de todos y cada uno de los niños en el patio de recreo, en especial de aquellos de los que se burlaban los demás.
Ese sentido innato de la justicia ha impulsado a Becca durante toda su vida: primero como educadora que enseñó en escuelas intermedias del condado de Windham durante catorce años, y luego como activista y senadora estatal que se convirtió en la primera mujer y la primera persona abiertamente gay en ocupar el cargo de presidenta pro tempore del Senado del estado de Vermont.
Becca cumple.
En el Senado estatal, el trabajo de Becca no fue fácil; lograr que decenas de políticos se pusieran de acuerdo en algo a menudo parecía una tarea imposible. Pero el liderazgo de Becca ha logrado victorias históricas para la gente de Vermont y ha contribuido a que nuestro estado sea lo que es hoy. Impulsó en el Senado estatal la aprobación de la licencia familiar pagada, un aumento del salario mínimo para miles de trabajadores de Vermont, la ley climática más ambiciosa jamás aprobada en nuestro estado y la legislación sobre libertad reproductiva más progresista de Estados Unidos. Cada día desde su primera elección en 2014, Becca Balint ha trabajado para mejorar la vida de todos y cada uno de los habitantes de Vermont, en especial de los marginados.
Becca sabe lo que puede ocurrir si nos damos la espalda unos a otros.
Becca es una firme defensora de la justicia y la equidad, y sus valores se forjaron a partir de las experiencias de su familia. Nació en Alemania, en un hospital del Ejército de EE. UU., y creció en el norte del estado de Nueva York con su familia y sus dos hermanos. Es hija de un padre inmigrante y de una madre de clase trabajadora, y sus padres nunca dieron por sentados los derechos y privilegios que otorga la Constitución de EE. UU. Su abuelo fue asesinado en el Holocausto, y la familia de su padre vio de primera mano las crueldades que pueden cometer las personas cuando la ley no protege a los más vulnerables, o cuando las personas se dan la espalda y se niegan a enfrentar las crecientes divisiones en sus comunidades. Becca decidió liderar siempre con compasión, bondad y un profundo compromiso con aliviar el sufrimiento.
En esencia, Becca es maestra de escuela intermedia.
Becca llegó por primera vez a Vermont en 1994, cuando aceptó un empleo como instructora de escalada; se estableció aquí de forma permanente en 1997. Tres años después conoció a su futura esposa, Elizabeth, y formaron su hogar en el condado de Windham. Becca continuó su carrera como educadora y se convirtió en maestra de escuela intermedia en cuatro escuelas públicas rurales. Becca aprovechó su amor por el aprendizaje —y por la indagación, el estudio, la aventura y la confianza— para educar a cientos de jóvenes y adultos. Aportó esas mismas cualidades a su labor con y para las personas a las que representa en la legislatura.
Liderar con valentía y bondad.
Ahora se postula al Congreso de EE. UU. porque sabe que tiene la experiencia, la trayectoria, la valentía y la capacidad de unir a las personas que se necesitan para afrontar los inmensos desafíos que enfrentamos como estado y como nación.
Las crisis que se ciernen sobre nuestro estado —desde el cambio climático hasta la asequibilidad de la vivienda, la deuda médica y la desigualdad económica— exigen un liderazgo nacional valiente y no pueden resolverse sin él. Becca sabe qué tipo de miembro del Congreso quiere ser: una que se guíe por los valores, la integridad y las convicciones, y no por los PAC corporativos ni por el cálculo político. Sabe que Vermont ha sido durante mucho tiempo un lugar que impulsa al resto del país a pensar de otra manera, a imaginar un futuro mejor y un mundo más prometedor. Eso es lo que llevó a Becca a sumarse a esta contienda, y por eso será una representante de EE. UU. excepcional.
Becca ha obtenido títulos en Smith College, en la Escuela de Educación de Harvard y, tras enseñar estudios sociales durante varios años, una maestría en historia en la Universidad de Massachusetts. Está felizmente casada con la reconocida abogada y cantante de ópera Elizabeth Wohl. Juntas tienen dos hijos, Abe, de 14 años, y Sarah, de 11, y un perro adorable pero incorregible llamado Wheelie. Viven en Brattleboro, Vermont.
¿Qué distingue a Becca?
Becca sabe lo importante que es defender los derechos de las personas y tiene un historial de lucha y de victorias en favor de los derechos de los habitantes de Vermont. Como líder del Senado, aprobó la ley de derechos reproductivos más sólida del país, logró importantes victorias para los trabajadores, aprobó la primera legislación de seguridad en materia de armas de la historia de Vermont y realizó la mayor inversión en vivienda asequible en una generación.
En un momento en que se nos están arrebatando derechos fundamentales, los habitantes de Vermont necesitan a alguien de confianza que luche por ellos en Washington. No tiene por qué creer solo en la palabra de Becca cuando dice que luchará por los habitantes de Vermont: su trayectoria lo demuestra.
La lucha por la democracia no es algo teórico para Becca. Su abuelo fue asesinado en el Holocausto. Becca cree que, incluso ante desafíos inmensos, no podemos dejar de luchar los unos por los otros ni de tender puentes por encima de las diferencias. Así es como salvaremos nuestra democracia, y Becca sabe que el primer paso para luchar por el cambio es presentarse a votar. Becca ha votado en todas las elecciones desde que cumplió 18 años. En Vermont, el compromiso de un servidor público con la participación cívica es primordial, y Becca se enorgullece de ser, en esta contienda, la persona que siempre se lo ha tomado en serio.
Recuperación y prevención ante la pandemia
En tiempos de crisis, los habitantes de Vermont se cuidan unos a otros. Cuando el coronavirus empezó a afectar a Vermont, Becca, como presidenta del Senado, actuó para que nuestra legislatura siguiera funcionando con normalidad: aprobando presupuestos estatales, asignando los fondos de ayuda por el coronavirus y garantizando que se escuchara a los habitantes de Vermont durante el proceso. Este enfoque de gobierno —dar a los habitantes de Vermont una voz directa en cómo su gobierno trabaja para ellos— es exactamente la forma en que Becca servirá a Vermont en el Congreso.
Becca ayudó a asignar casi $1 mil millones en fondos de ayuda a los trabajadores, las familias y las pequeñas empresas más necesitados. Desde inversiones en pagos por riesgo para los trabajadores de primera línea hasta la estabilización de nuestros sistemas de cuidado infantil y de salud y la inversión en nuestras granjas y agricultores, cumplió con los habitantes de Vermont.
Pero aún queda trabajo por hacer. La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve las innumerables formas en que nuestros sistemas funcionan para los más ricos y mejor conectados y dejan atrás al resto. Necesitamos una recuperación que promueva la resiliencia de Vermont y la justicia económica, social y racial. Eso empieza por invertir en las comunidades, en la preparación ante pandemias y crisis, y en nuestra democracia.
PREVENIR LA PRÓXIMA PANDEMIA
La pandemia de COVID-19 ha causado pérdidas irreparables. En nuestra recuperación, es fundamental que nos preparemos para el futuro. Por suerte, hay medidas que podemos tomar para que esta trágica pérdida de vidas no vuelva a ocurrir. La pandemia de COVID-19 ha trastocado todos los aspectos de la vida estadounidense, desde la economía hasta la educación, además de la tragedia de casi 1 millón de muertes. El gobierno de EE. UU. tiene la capacidad y la obligación no solo de poner fin a la pandemia de COVID-19, sino de hacer todo lo posible para prevenir los trastornos, el daño económico y el sufrimiento que causaría una futura pandemia.
Cuando llegó la emergencia sanitaria del H1N1 pudimos recurrir a la reserva nacional, pero por falta de previsión no volvimos a llenarla. No cabe duda de que, por ello, se perdieron vidas durante la COVID. No podemos permitir que eso vuelva a ocurrir.
Debemos reponer la reserva de equipo de protección personal (EPP), pruebas y mascarillas, y ampliarla para la próxima pandemia. Eso requiere una respuesta y una inversión a nivel federal.
Debemos mantener y mejorar los sistemas para aprobar, fabricar y administrar vacunas de forma segura y rápida; distribuir suministros que salvan vidas, como las mascarillas, y desarrollar pruebas confiables de detección de patógenos listas para producirse a gran escala.
Debemos invertir en investigación y financiar suficientemente el National Institute for Health.
Establecer una supervisión independiente de los laboratorios que realizan investigaciones de doble uso que suscitan preocupación. Debemos crear un sistema de sanciones para los casos de incumplimiento de los protocolos de seguridad y protección. La revisión de este trabajo debe estar a cargo de un comité independiente dedicado a prevenir la próxima pandemia, y no de los mismos grupos que financian esta investigación fundamental.
Becca abogará por inversiones para prevenir la próxima pandemia y para que los habitantes de Vermont no solo estén preparados, sino también protegidos frente a este tipo de crisis.
Medicare para Todos
Como nos ha mostrado dolorosamente la pandemia de COVID-19, vincular el seguro médico al lugar de trabajo es peligroso. El acceso a la atención médica debe basarse en la necesidad, no en el empleo ni en la capacidad de pago.
Por eso, en el Congreso, Becca impulsará un sistema nacional de salud de pagador único como Medicare para Todos (Medicare for All). Medicare para Todos hará que la atención médica sea más sencilla y más barata: sin primas, sin copagos y sin redes. Se acabaría pagar por una burocracia de seguros inflada en lugar de por una atención médica vital. Y, lo más importante, con servicios dentales, de la vista y de la audición garantizados, Medicare para Todos brindará la atención que merecen los habitantes de Vermont.
Aunque Medicare para Todos es la máxima prioridad, podemos lograr cambios incluso antes de que se apruebe. Debemos aumentar los reembolsos de Medicare y Medicaid, limitar y controlar los precios de los medicamentos recetados y abandonar el modelo de reembolso de pago por servicio. Ya es hora de dejar de incentivar el uso de los hospitales independientemente de la necesidad y pasar a un modelo de bienestar que reembolse a los hospitales por mantener sana a la población.
Salud mental
Nuestra sociedad suele perpetuar el estereotipo dañino de que nuestros líderes deben ser invulnerables, pero Becca cree firmemente que tener problemas de salud mental no lo hace a uno débil, sino humano. Durante décadas, Becca ha hablado abiertamente de sus experiencias con la ansiedad y la depresión con el fin de desestigmatizar la neurodiversidad.
La pandemia ha traído una nueva ola de problemas de salud mental. Las crisis económicas, la pérdida del contacto humano y el aislamiento han contribuido a que se dispare el número de personas que atraviesan dificultades. Alrededor de 4 de cada 10 adultos en Estados Unidos han declarado síntomas de ansiedad o trastorno depresivo, frente a uno de cada diez adultos antes de que comenzara la pandemia.
Hoy más que nunca necesitamos funcionarios electos dispuestos a encabezar conversaciones difíciles sobre temas como la salud mental y a hacer todo lo que esté a su alcance para garantizar un acceso equitativo a la atención de salud mental. En el Congreso, Becca luchará no solo por Medicare para Todos, sino también por una atención de salud mental para todos.
Las grandes farmacéuticas
Desde el 1 de enero, las compañías farmacéuticas con fines de lucro han subido los precios de más de 450 medicamentos recetados. Desde las personas mayores obligadas a gastar en insulina los dólares del Seguro Social que tanto les costó ganar hasta las madres solteras que luchan por pagar el inhalador de su hijo, la codicia de las grandes farmacéuticas tiene consecuencias para todos los estadounidenses.
En el país más rico del mundo, nadie debería arruinarse por pagar medicamentos que le salvan la vida.
Como legisladora de Vermont, Becca aprobó leyes para frenar los precios abusivos de las grandes farmacéuticas, pero no podemos resolver esto solos a nivel estatal. Por eso, en el Congreso, Becca luchará por limitar el precio de la insulina a $35 y por permitir que Medicare negocie precios justos para todos sus medicamentos recetados.
La epidemia de opioides
La mayoría de los habitantes de Vermont conoce a alguien que ha sufrido un trastorno por consumo de sustancias. Ninguna comunidad de Vermont se ha librado del flagelo de la epidemia de opioides.
Y esta crisis está lejos de terminar, ya que la pandemia de COVID-19 ha provocado un aumento de las muertes relacionadas con los opioides.
Becca sabe que el encarcelamiento no es el camino a seguir: el tratamiento sí lo es. Como líder de la mayoría del Senado, Becca aprobó una ley para regular mejor la prescripción de opioides para el dolor crónico. Vermont exige ahora que quienes recetan supervisen sus propios patrones de prescripción, así como los de otros profesionales que atienden al mismo paciente, para evitar la prescripción excesiva involuntaria.
En el Congreso, Becca apoyará un mayor acceso al tratamiento asistido con medicamentos, a los centros de inyección supervisada y a prácticas basadas en la evidencia para prevenir y tratar los trastornos por consumo de sustancias. Como muchos planes de seguro médico todavía impiden el acceso al tratamiento, Becca abogará por una atención médica basada en la necesidad, no en el empleo ni en la capacidad de pago.
Prevención de la violencia armada
Como maestra de escuela intermedia y madre de dos hijos, la violencia armada es un tema personal para Becca. Becca está profundamente comprometida con las políticas que reducen la violencia armada, porque mantener a salvo a los niños y las familias de Vermont debe ser nuestra máxima prioridad.
Como líder de la mayoría, Becca ayudó con orgullo a aprobar las primeras leyes de seguridad en materia de armas de la historia de Vermont: una serie de proyectos de ley destinados a proteger a los niños, las comunidades y los sobrevivientes de maltrato en Vermont. Pero esta lucha no ha terminado.
Las reformas sensatas en materia de armas cuentan con apoyo popular en Vermont y en todo el país, pero el poderoso lobby de las armas ha frenado en seco estas reformas.
En D.C., Becca hará frente al lobby de las armas y abogará por medidas de seguridad en materia de armas, como la ampliación de la verificación de antecedentes, la inversión en investigación y programas de prevención de la violencia armada, y las leyes de riesgo extremo. Becca cree que es hora de restablecer la prohibición de las armas de asalto. No hay ninguna razón para que haya armas de guerra en nuestras comunidades.
Podemos hacer mucho más. Aquí tiene un Gun Sense Voter Action Plan (plan de acción para votantes a favor de una política sensata sobre armas) para que la gente participe y actúe.
Becca apoya la acción en este tema a nivel personal, local y federal:
- Acción individual
Cada uno de nosotros puede tomar medidas en su propio hogar para que las armas de fuego se guarden de forma segura y fuera del alcance de los niños.
Quienes no poseen armas de fuego deben estar más atentos a las armas en los hogares de otras personas. Si usted es padre o madre, hay 1 posibilidad entre 3 de que su hijo visite la casa de un amigo donde hay armas de fuego. Así como preguntaría por las mascotas, las alergias y la supervisión antes de que su hijo visite otra casa, haga una pregunta importante más: «¿Hay un arma sin seguro en su casa?».
- Acción comunitaria
Debemos asegurarnos de que existan sistemas seguros y de apoyo en las escuelas y las comunidades para denunciar posibles problemas de seguridad. Si las familias o los maestros están preocupados por un estudiante, necesitamos equipos de respuesta a crisis capacitados para apoyar a ese niño y conseguirle los servicios que necesita. Aquí es también donde las leyes de bandera roja, u órdenes de protección por riesgo extremo, pueden brindar protección y apoyo adicionales.
Los comerciantes de armas de fuego también pueden ayudar a cambiar las normas culturales sobre el almacenamiento seguro y responsable de las armas de fuego, a identificar señales de crisis y a difundir información sobre la prevención del suicidio.
- Acción a nivel de políticas
No cabe duda de que el gobierno federal no ha actuado y de que queda muchísimo por hacer.
Es hora de prohibir las armas de asalto, aprobar la verificación universal de antecedentes y cerrar el «vacío legal de Charleston».
Necesitamos leyes de almacenamiento seguro y garantizar que los jóvenes de 18 años o menos no puedan comprar un arma de fuego, ni en persona ni por internet.
Vivienda
Cuando Becca enseñaba en escuelas públicas rurales del condado de Windham, vio que, cuando los niños no tenían una vivienda segura y estable, eso afectaba su aprendizaje, su salud física y mental y su capacidad de tener éxito. La vivienda es fundamental para que los niños tengan un buen comienzo.
Tenemos una crisis de vivienda en Vermont. Solo en el último año, los precios de la vivienda han aumentado casi un 19 % en Vermont, lo que crea obstáculos insalvables para las familias que intentan comprar una casa. Muchísimas de las personas que viven, trabajan y mantienen en marcha nuestro estado simplemente no pueden pagar los precios.
Como senadora estatal, Becca encabezó las mayores inversiones en vivienda que Vermont ha visto en décadas: una emisión de bonos de $37 millones para vivienda, $250 millones para vivienda de ingresos medios, la ampliación del parque de viviendas de Vermont y más.
Ya se trate de nuestros problemas de fuerza laboral, las desigualdades de ingresos, las persistentes crisis de salud mental, la falta de vivienda o nuestras graves dificultades con la epidemia de opioides, la vivienda es un componente clave de la solución.
En el Congreso, Becca luchará por un apoyo integral a la vivienda, que incluya la construcción de nuevas viviendas, la rehabilitación del parque de viviendas antiguas y una ayuda importante para el alquiler. La Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó recientemente $170 mil millones en ayudas para la vivienda. Es un primer paso vital, pero aún queda trabajo por hacer. Becca apoyará las iniciativas continuas para respaldar la ampliación de la vivienda en Vermont y en todo el país.
Licencia familiar y médica pagada
Cuando enfrentamos una enfermedad grave o damos la bienvenida a un nuevo hijo, no deberíamos tener que preocuparnos por perder el sueldo o el empleo. Necesitamos un programa de licencia familiar y médica pagada que responda a las necesidades de las familias trabajadoras.
Este tema es personal para Becca. Tras un embarazo y un parto difíciles de su primer hijo, ella y su cónyuge recibieron un apoyo fundamental gracias a la licencia familiar pagada.
Como líder de la mayoría, Becca ayudó a aprobar un proyecto de ley de licencia familiar y médica pagada para garantizar que ningún habitante de Vermont pierda su empleo o sus ahorros por establecer un vínculo con un nuevo hijo, cuidar a un ser querido o hacer frente a una enfermedad personal. Lamentablemente, el gobernador Scott vetó este proyecto de ley.
En el Congreso, Becca luchará por un programa nacional de licencia familiar y médica pagada sólido y permanente, para nuestros trabajadores, nuestras pequeñas empresas y nuestras comunidades.
Cuidado infantil
Como madre trabajadora, Becca conoce la necesidad de un cuidado infantil asequible y de alta calidad que permita a los padres llegar a fin de mes. Y como maestra, sabe lo importante que es que los educadores de la primera infancia no queden fuera de la conversación. Es posible un sistema de cuidado infantil que funcione tanto para los padres como para los educadores.
Por eso, como senadora de Vermont, Becca abogó por una inversión de $7 millones que ayudó a 2,000 familias de Vermont a obtener cuidado infantil. En el Congreso, apoyará la Universal Child Care and Early Learning Act de Elizabeth Warren y Mondaire Jones. Este proyecto de ley imprescindible garantizaría el acceso universal al cuidado infantil y su asequibilidad, a la vez que invertiría en los educadores de la primera infancia.
Para dar a los niños y las familias de Vermont un buen comienzo, debemos lograrlo.
Escuelas públicas
Como exmaestra de escuela pública y como madre, Becca conoce de primera mano la importancia de brindar a todos los niños de Vermont la educación de calidad que merecen.
Vermont tiene el sistema de financiación educativa más progresista del país, pero aun así vemos a habitantes de Vermont que tienen dificultades para pagar escuelas con fondos insuficientes. Mejorar nuestras escuelas públicas no debería significar cargar a los habitantes de Vermont con impuestos sobre la propiedad que no pueden pagar. Becca apoya avanzar hacia un sistema más justo de financiación escolar basado en los ingresos, para que los habitantes más vulnerables de Vermont no queden excluidos de las mejores escuelas por motivos económicos.
Pedimos mucho a nuestras escuelas. La pandemia ha dejado aún más en evidencia nuestra dependencia de las escuelas para «resolver» demasiados de nuestros problemas sociales. Las escuelas pueden colaborar con áreas fundamentales del gobierno estatal, proveedores médicos y agencias designadas para ayudar a los estudiantes a acceder a los servicios que necesitan, pero debemos comprometernos a financiar y dotar de personal suficiente a los programas de servicios sociales para que los maestros puedan concentrarse en enseñar.
Becca sabe que los estudiantes no pueden llegar a la escuela listos para aprender si no tienen cubiertas sus necesidades básicas. Por eso, en D.C., Becca abogará por una mayor inversión en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) y en las comidas escolares; en los Servicios Integrados para la Infancia (Children’s Integrated Services); en la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF); en vivienda segura y asequible para niños y familias, y en más.
Envejecer con dignidad
Dos tercios de los residentes de Vermont son de mediana edad o mayores, pero nuestro estado no cuenta con sistemas adecuados para ayudarles a envejecer con dignidad. Todas las personas, incluidos los habitantes mayores de Vermont, merecen la oportunidad de llevar una vida sana e independiente.
Como presidenta del Senado, Becca apoyó la Older Vermonters Act, que estableció por ley el compromiso de Vermont con un sistema coordinado de servicios y apoyos para las personas mayores del estado. De cara al futuro, debemos invertir en programas como Support and Services at Home (SASH), que ofrece a las personas mayores de Vermont controles de salud y bienestar, apoyo para orientarse entre las opciones de atención a largo plazo y más.
En el Congreso, Becca abogará por más fondos para el Programa de Nutrición de la Older Americans Act y para programas comunitarios contra el hambre; una gestión de casos de alta calidad; vivienda segura y asequible donde las personas puedan envejecer en su propio hogar; una reforma amplia de la atención médica, y otros servicios que respondan a las necesidades de las personas mayores de Vermont.
Preservar nuestra democracia
Uno de nuestros derechos más sagrados en este país es el derecho al voto. A lo largo de la historia de nuestra nación, los ciudadanos han luchado e incluso han muerto para lograr un acceso igualitario a las urnas y hacer oír su voz. Lamentablemente, muchas legislaturas controladas por los republicanos han aprobado leyes que dificultan el voto, en particular a las personas de color.
Becca sabe, por la historia de su propia familia, con un abuelo asesinado en el Holocausto, lo peligroso que es dejar que el miedo nos divida y dar la espalda a la democracia.
Como senadora, Becca ha apoyado la ampliación del acceso a las urnas, incluida la aprobación el año pasado del voto universal por correo. Pero no ocurre lo mismo en gran parte del país. Necesitamos líderes que lleven nuestros valores compartidos a Washington y que sepan que la democracia es un juego de suma positiva. Cuando hacemos que votar sea más accesible, el gobierno refleja mejor la voluntad del pueblo.
Las leyes de supresión del voto tienen un impacto desproporcionado en las comunidades de color y en las personas con discapacidad. Debemos garantizar que todas las personas, independientemente de su color de piel, discapacidad o afiliación política, tengan acceso a las urnas.
En el Congreso, Becca será una firme defensora de la Freedom to Vote Act, la John Lewis Voting Rights Act y otras leyes que hagan que votar sea más accesible para todos.
Ante la disposición de la Corte a revocar el precedente de Roe, el futuro de otros derechos esenciales corre peligro: el matrimonio entre personas del mismo sexo, el acceso a los anticonceptivos, el matrimonio interracial. Becca cree que es hora de tener una conversación real y seria sobre la reforma de la Corte Suprema, que incluya límites de mandato y la ampliación de la Corte.
Justicia racial
Después de 400 años de injusticia racial en este país, la desigualdad impregna la vida estadounidense. Ya sea al examinar la vivienda, la atención médica, la crisis climática o el sistema de justicia penal, debemos hacerlo desde la óptica de la justicia racial.
Becca sabe que tenemos mucho trabajo por hacer aquí mismo, en Vermont, donde las tasas de encarcelamiento de los habitantes negros de Vermont son muy desproporcionadas y los datos muestran disparidades considerables en las condenas por delitos de drogas entre acusados blancos y negros. También vemos tasas más altas de suspensiones y expulsiones entre los estudiantes de color que entre los estudiantes blancos.
Becca está profundamente comprometida con el avance de la justicia racial y se enorgullece de haber trabajado con los defensores que lideran esta causa en Vermont. Como senadora estatal, Becca se asoció con miembros de las comunidades afectadas para llevar por primera vez a la legislatura de Vermont capacitaciones contra los prejuicios.
En D.C., Becca seguirá trabajando codo a codo con defensores y comunidades afectadas para desmantelar el racismo institucional. Entre otras iniciativas, Becca apoya firmemente la George Floyd Justice in Policing Act. También apoya la cancelación de la deuda estudiantil, que sería una de las formas más eficaces de cerrar la brecha racial de riqueza, ya que los graduados universitarios negros deben en promedio $25,000 más en préstamos estudiantiles que los graduados universitarios blancos.
Seguridad pública y reforma de la justicia penal
ABORDAR LAS DISPARIDADES RACIALES EN EL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL: Vermont no es inmune al racismo sistémico; de hecho, Vermont tiene una de las tasas de encarcelamiento de personas negras más altas del país. Debemos seguir haciendo todo lo posible para construir un sistema de justicia penal que promueva la seguridad de todos los habitantes de Vermont.
Becca se enorgullece de formar parte del Comité de Actuación Policial Justa e Imparcial de la Policía Estatal de Vermont, un grupo de defensores, legisladores, miembros de las fuerzas del orden y de la comunidad que trabajan juntos para abordar los prejuicios en la actuación policial. En 2020, Becca apoyó un paquete de proyectos de ley de reforma de la justicia penal que prohibió las llaves de estrangulamiento, exigió a la policía usar cámaras corporales, creó nuevas normas de contratación y capacitación y reguló el uso de la fuerza por parte de la policía.
Pero aún queda trabajo por hacer, en Vermont y en todo el país. Si resulta elegida, Becca apoyará la George Floyd Justice in Policing Act, que ayudará a prevenir y remediar el perfilamiento racial, aumentará la rendición de cuentas por la conducta indebida de las fuerzas del orden, mejorará la transparencia y establecerá requisitos de capacitación policial, entre otras reformas fundamentales.
PONER FIN A LA INMUNIDAD CALIFICADA: Nadie está por encima de la ley. Las personas, en especial los habitantes negros y morenos de Vermont, necesitan saber que pueden recurrir al sistema judicial para exigir responsabilidades a los agentes cuando se violan sus derechos constitucionales. Por eso, como presidenta pro tempore del Senado, Becca copatrocinó un proyecto de ley para poner fin a la inmunidad calificada generalizada en Vermont.
La inmunidad calificada no solo dificulta demasiado que los ciudadanos exijan responsabilidades cuando se violan sus derechos civiles, sino que también daña la confianza entre los departamentos de las fuerzas del orden y las comunidades a las que sirven. Debemos hacerlo mejor.
RESPONDER A LAS NECESIDADES DE LA COMUNIDAD: En materia de seguridad pública, la primera y la última pregunta que debemos hacernos es: ¿qué es lo que realmente mantiene a salvo a las personas? Los agentes de policía se han convertido en los trabajadores sociales de último recurso en todo el país y aquí en Vermont. Como han dicho muchos de los propios agentes, para mantener a salvo a los habitantes de Vermont debemos invertir en personal de primera respuesta desarmado y mejor preparado para atender las necesidades subyacentes de las personas en crisis: la salud mental, la pobreza y los trastornos por consumo de sustancias.
Derechos reproductivos
Decidir si tener un hijo y cuándo es algo profundamente personal, y debe estar en manos de las personas embarazadas, no de los políticos. La decisión de la Corte Suprema de revocar Roe v. Wade fue cruel, deshumanizante y peligrosa. No refleja la voluntad de la mayoría de los estadounidenses, que valoran profundamente mantener el control sobre su cuerpo, su vida y su futuro. El Congreso no ha logrado consagrar en la ley los derechos reproductivos, y una Corte Suprema conservadora y extremista está usando su poder para imponerse a la voluntad del pueblo.
El aborto sigue siendo legal en Vermont. Como líder de la mayoría del Senado, Becca trabajó estrechamente con sus colegas para aprobar algunas de las protecciones de los derechos reproductivos más sólidas del país. Esto incluye la Propuesta 5, la Enmienda de Libertad Reproductiva, que convertiría a Vermont en el primer estado del país en proteger explícitamente la libertad reproductiva en su constitución. Becca es una defensora probada de los derechos reproductivos que luchará por consagrar en la ley federal el derecho al aborto.
Debemos cambiar el sistema para que los estadounidenses no estén sometidos a la tiranía de la minoría. Esto significa abolir el filibusterismo en el Senado, mantener una conversación seria sobre la reforma de la Corte Suprema y garantizar que la mayoría de los estadounidenses que apoyan el acceso al aborto puedan expresar su voz en las urnas de forma libre y justa.
Pero no basta con luchar por los derechos; todos los estadounidenses necesitan un acceso garantizado a los servicios de salud reproductiva. Becca abogará por financiar plenamente Planned Parenthood y el Título X (Title X) y por derogar la Enmienda Hyde, para que todos los estadounidenses puedan acceder a los servicios familiares que necesitan, independientemente de sus ingresos.
Derechos LGBTQ+
Primera persona abiertamente gay en ocupar el cargo de presidenta pro tempore del Senado del estado de Vermont, Becca se ha guiado toda su vida por un sentido innato de la justicia.
En el Senado, Becca ayudó a proteger a la juventud LGBTQ+ prohibiendo la llamada «terapia de conversión» y defendió en el pleno del Senado el proyecto de ley sobre baños inclusivos en materia de género. Por eso ha obtenido el respaldo de destacadas organizaciones defensoras de las personas LGBTQ+, como LPAC, Victory Fund y Equality PAC.
Casi la mitad de los estados de EE. UU. carecen de protecciones básicas para las personas LGBTQ+, lo que significa que pueden ser despedidas de su trabajo, desalojadas de su vivienda o quedarse sin acceso al crédito por su género u orientación sexual.
Becca ha sido una defensora de las personas LGBTQ+ en Vermont, pero queda mucho más por hacer. En D.C., Becca apoyaría la Equality Act, que ampliaría la legislación federal de derechos civiles para proteger a las personas LGBTQ+ de la discriminación en el empleo, la vivienda, el crédito, el servicio como jurado y los programas financiados con fondos federales.
Deuda estudiantil
Como exmaestra de escuela intermedia, Becca sabe que la educación puede ser una llave hacia la libertad financiera y la equidad económica. Pero hoy 43 millones de estadounidenses cargan con deudas estudiantiles, entre ellos 8.7 millones de estadounidenses mayores de 50 años.
Cancelar la deuda estudiantil será una de las principales prioridades de Becca en D.C. Los aplazamientos recientes en el pago de los préstamos son bienvenidos, pero los aplazamientos arbitrarios sin ninguna garantía de que continuarán hacen imposible que las personas planifiquen su futuro. Debemos cancelar la deuda, y punto.
Cancelar la deuda estudiantil es una forma importante de cerrar la brecha racial de riqueza, ya que los graduados universitarios negros deben en promedio $25,000 más en préstamos estudiantiles que los graduados universitarios blancos.
Pero esto es solo el primer paso: debemos hacer que la universidad, y toda la educación posterior a la secundaria, sean asequibles para todos. Las generaciones anteriores tuvieron la oportunidad de obtener una buena educación sin cargar con deudas que deben arrastrar durante gran parte de su vida. Eso ya no es así. Desde 1980, el costo promedio de la universidad ha aumentado un 169 %, mientras que los ingresos promedio de los jóvenes han aumentado solo un 19 %.
Se trata de una crisis de asequibilidad que está asfixiando las oportunidades económicas de toda una generación de estadounidenses. Debemos contar con una educación universitaria y postsecundaria asequible y al alcance de todos los estadounidenses. Al país le irá mejor cuando todas las personas puedan obtener una educación excelente que puedan pagar.
Cambio climático
No hay lugar en el mundo que valore la naturaleza y la protección de los recursos naturales como el Estado de las Montañas Verdes. Pero debemos actuar para que las generaciones futuras puedan disfrutar del mismo hermoso Vermont que hoy llamamos hogar.
Por eso Becca trabajó estrechamente con los copresidentes del Climate Solutions Caucus en la Global Warming Solutions Act y encabezó la anulación del veto para que el proyecto de ley se convirtiera en ley. Cuando se aplique, reducirá la contaminación por carbono, impulsará comunidades sanas y resilientes y ayudará a reconstruir nuestra economía.
La acción climática en Vermont debe apoyarse en nuestras fortalezas, lo que significa transformar nuestra economía en una economía climática. Pero, aunque Vermont ha sido pionero en vehículos eléctricos, adopción de energías renovables y preservación de tierras, no podemos afrontar la inminente crisis climática con un enfoque fragmentado. Necesitamos una solución unida, de los 50 estados, para combatir la crisis climática, y eso es lo que nos dará el Green New Deal (Nuevo Pacto Verde).
En el Congreso, Becca apoyará un Green New Deal que dé a Vermont los fondos que necesitamos para crear y mantener empleos verdes bien remunerados, combatir la crisis climática, luchar contra la injusticia ambiental y llevar a nuestro estado y a nuestro país hacia una economía de energía limpia.
Sindicatos
Como exmiembro de un sindicato, Becca conoce personalmente el poder y la importancia de los trabajadores organizados. Cuando era maestra de escuela intermedia en una zona rural de Vermont, Becca fue miembro de la National Education Association, que daba a los educadores el poder colectivo para negociar un salario justo y beneficios de alta calidad, como seguro médico, jubilación y licencia por enfermedad pagada.
Nadie debería tener que trabajar en varios empleos solo para llegar a fin de mes. Los sindicatos construyeron la clase media, y ahora es hora de apoyar a los sindicatos para poder reconstruirla. Lamentablemente, décadas de ataques conservadores han debilitado la capacidad de los sindicatos estadounidenses para proteger y ayudar a los trabajadores.
Si resulta elegida, Becca apoyaría con orgullo la Protect the Right to Organize (PRO) Act, que restablecería el derecho de los trabajadores a formar un sindicato y a negociar libremente. Para construir una economía que anteponga a las familias trabajadoras, todos los trabajadores deben tener acceso a un sindicato.
Infraestructura y banda ancha
Como exmaestra en cuatro escuelas públicas rurales, Becca conoce las cargas que imponen a los habitantes de Vermont los largos trayectos, las carreteras en mal estado y el acceso insuficiente a internet.
Casi el 15 % de los habitantes de Vermont vive en una zona sin acceso a banda ancha de alta velocidad y, para muchos más, los altos costos la dejan fuera de su alcance. Los habitantes de Vermont que usan el transporte público dedican un 40.2 % más de su tiempo a desplazarse, y los habitantes de color de Vermont se ven afectados de manera desproporcionada.
Para compensar décadas de inversión insuficiente, debemos dar prioridad a la reconstrucción de nuestra infraestructura para atender las necesidades de nuestra fuerza laboral y de nuestras familias.
En el Congreso, Becca abogará por inversiones importantes para llevar la infraestructura de Vermont al siglo XXI: reparar nuestras carreteras y puentes; llevar banda ancha de alta velocidad a todas las familias de Vermont; asegurar la infraestructura cibernética; construir infraestructura física resistente a los efectos del cambio climático y del clima extremo, y más.
Pequeñas empresas
El noventa por ciento de los empleadores de Vermont tiene 20 empleados o menos, y estas empresas generan un tercio de todos los empleos privados del estado. Las pequeñas empresas son el pilar de nuestras comunidades, y debemos asegurarnos de que cuenten con el apoyo que necesitan para prosperar.
En el Senado de Vermont, Becca apoyó la inversión en nuestros centros urbanos y en nuestra fuerza laboral mediante incentivos fiscales y programas de financiación por incremento tributario, mejores programas de capacitación y de formación de talento, y procesos simplificados para registrar una nueva empresa.
Como presidenta del Senado, Becca ayudó a asignar casi $1 mil millones en fondos de ayuda por la COVID-19 a los trabajadores, las familias y las pequeñas empresas más necesitados. Desde inversiones en pagos por riesgo para los trabajadores de primera línea hasta la estabilización de nuestros sistemas de cuidado infantil y de salud y la inversión en nuestras granjas y agricultores, cumplió con los habitantes de Vermont.
Siempre queda más trabajo por hacer para apoyar a nuestras pequeñas empresas. Si Becca resulta elegida, las pequeñas empresas de Vermont tendrán una nueva defensora en el Congreso.
Legalización del cannabis
Becca cree que hace tiempo que el gobierno federal debió seguir el ejemplo de Vermont y de muchos otros estados y legalizar el cannabis. Es más seguro para los consumidores comprar cannabis que se vende de manera regulada, controlada y analizada. Un mercado regulado será más eficaz para mantener el cannabis fuera del alcance de los jóvenes, que podrían sufrir consecuencias para su salud por el consumo excesivo.
La legalización del cannabis debe ir acompañada de medidas que reparen las injusticias de la guerra contra las drogas, incluida la eliminación de antecedentes por delitos relacionados con el cannabis y la financiación para las comunidades más perjudicadas por la prohibición. El gobierno debe trabajar para reparar el daño causado, en particular, a las comunidades de color y a las comunidades de bajos ingresos.
Aunque la legalización del cannabis quizá no llegue de inmediato, Becca apoya medidas provisionales importantes para que la nueva industria del cannabis de Vermont pueda prosperar. La SAFE Banking Act permitirá que los bancos de Vermont presten servicios a las empresas de cannabis sin temor a sanciones. Esto hará más seguro el mercado legalizado para todos los involucrados al eliminar las cantidades potencialmente grandes de efectivo que pueden acumularse en empresas sin acceso a servicios bancarios. Eliminar la sanción del código tributario federal que impide a las empresas de cannabis deducir sus gastos empresariales, como pueden hacerlo todas las demás empresas, también ayudará a los emprendedores de Vermont.
Agricultura
Las granjas de Vermont son esenciales para el tejido de nuestras comunidades, no solo como componente fundamental de nuestra economía y del turismo, sino también para la resiliencia climática y la seguridad alimentaria. Nuestros agricultores de Vermont necesitan apoyo para que este sector sea sostenible. Necesitan lo mismo que todas las familias trabajadoras y las pequeñas empresas: atención médica asequible, cuidado infantil, planificación patrimonial y de la jubilación, y acceso a vivienda asequible para sus trabajadores. Becca será una defensora de los agricultores de Vermont en Washington.
Becca ha sido una defensora de la vivienda en el Senado, donde encabezó las mayores inversiones en vivienda en décadas. Estas incluyeron apoyo financiero para la vivienda de los trabajadores agrícolas; Becca trabajará para ampliarlo con más fondos federales a fin de que la próxima generación de granjas de Vermont cuente con los recursos que necesita para continuar la labor fundamental que realiza.
Se estima que los trabajadores agrícolas migrantes representan hoy el 73 % de los trabajadores agrícolas de EE. UU. Esta fuerza laboral es absolutamente esencial y pone comida en la mesa de todo Estados Unidos. Ante la creciente escasez de mano de obra en Vermont, también debemos modernizar el programa de visas temporales y establecer un camino hacia la ciudadanía para los trabajadores agrícolas indocumentados que llevan mucho tiempo en el país. Becca defiende el derecho de todos los trabajadores a trabajar en un entorno seguro y digno y a ganar un salario digno. Esto incluye a los trabajadores agrícolas migrantes, a quienes con demasiada frecuencia se les niegan estos derechos.
El legado del racismo sistémico alcanza todos los aspectos de nuestra economía, incluidas la agricultura y la propiedad de la tierra. Tendremos que actuar en muchos frentes para cerrar la brecha racial de riqueza en este país y ampliar el acceso equitativo a la tierra para las comunidades que han perdido tierras y riqueza a causa de cientos de años de discriminación y racismo sistémico.
Cada 5 a 7 años, nuestro país revisa la Farm Bill (ley agrícola). 2023 será un año decisivo para el futuro de nuestras granjas de Vermont. La Farm Bill cuesta cientos de miles de millones de dólares, la mayor parte de los cuales beneficia a las grandes granjas industriales. No solo no atiende a las granjas de Vermont, sino que apenas reconoce su existencia. En esta coyuntura crucial, Becca está lista para luchar por que la próxima Farm Bill apoye a las granjas de Vermont.
Debemos luchar para que esta fuerza laboral, que ya está en la primera línea del cambio climático, cuente con los recursos que necesita para seguir produciendo alimentos ricos en nutrientes y cuidando nuestra tierra. Sabemos que los agricultores de Vermont han demostrado su compromiso con el cambio y la innovación mediante su amplia labor para mejorar la salud del suelo. Becca luchará no solo por proteger las tierras agrícolas de Vermont como el recurso comunitario que son, sino también por que la agricultura sea una opción profesional viable para las próximas generaciones de agricultores.
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